“NO SON VERSOS, SON MENSAJES”

Sobrevivió al Holocausto, fue espía y a sus 96 años lidera una banda de death metal

La vida de Inge Ginsberg da para escribir un libro: huyó del nazismo, vivió en un campo de refugiados, cuidó una casa de espías, fue escritora y ahora lidera una banda de heavy

Foto: Inge y los Reyes Trotones, la banda de death metal (Foto: Facebook)
Inge y los Reyes Trotones, la banda de death metal (Foto: Facebook)

Inge Ginsberg hace honor al refrán de “nunca es tarde si la dicha es buena”. A sus 96 años, esta mujer puede presumir de haber sobrevivido al Holocausto por su origen judío, de haber sido espía, después escritora y, ahora, de liderar una banda de death metal, uno de los subgéneros más duros del heavy metal, llamada ‘Inge y los Reyes Trotones’.

Todo empezó cuando Inge se quejó de que su poesía ya no interesaba a nadie, de que las nuevas generaciones no quieren escuchar los versos de una anciana ni aquello que aún tiene que contar al mundo. Así que sus amigos más jóvenes tuvieron una idea más que brillante: convertir sus poemas en canciones de death metal para llegar a todos los públicos.

Pero, ¿por qué death metal? Inge no engaña a nadie con sus respuestas: “No puedo cantar. Ni siquiera dar un tono. Así que el heavy metal funciona porque sólo tengo que decir mis frases”. A Inge le encantó la idea y se pusieron manos a la obra: canta en inglés y en alemán y reconoce a Bored Panda que “el heavy metal no son versos, son mensajes”.

Una vida de película

Inge nació en Viena en 1922 en el seno de una familia judía acomodada: “Vivíamos en la ciudad, pero teníamos nuestra casa de campo para los fines de semana. Teníamos empleados y yo fui a un instituto normal”. Pero entonces llegaron los nazis.

Su padre pudo escapar a Inglaterra, mientras su madre vendía todas sus joyas para que un amigo de la familia pudiera llevarlos hasta Suiza, donde sobrevivieron en un campo para refugiados. Después Inge se involucró en la guerra cuidando una casa donde vivían espías del servicio secreto de Estados Unidos y que se dedicaba a vigilar a los nazis y coordinar las operaciones de los grupos que luchaban contra los alemanes.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Inge se casó con el compositor Otto Kollman y se trasladaron a vivir a Los Ángeles, llegando a trabajar en Hollywood como compositores de artistas de la talla de Nat King Cole. Pero se cansó de la “vida falsa” de Hollywood y de su marido, con quien tuvo una hija, y decidió buscar nuevos horizontes y dedicarse a su faceta como escritora.

Ahora, medio siglo después, ha dado un paso más en su increíble vida en la que se ha guiado por sus “propias leyes morales: nunca he hecho daño a nadie ni creo que haya cometido ninguna injusticia con nadie”. Valora como nadie la libertad y, camino de los 97 años, es feliz junto a su banda de heavy.

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios