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Sigourney Weaver, premio Donostia: la venganza de la teniente Ripley se sirve fría

Sigourney Weaver recibe el premio Donostia a su carrera y presenta el nuevo filme de Juan Antonio Bayona. La madre de todas las heroínas del cine de acción

Foto: Sigourney Weaver en San Sebastián (Itxaso González Navidad)
Sigourney Weaver en San Sebastián (Itxaso González Navidad)

Se ha hablado mucho los últimos años sobre el asalto femenino a los blockbusters de acción hollywoodienses.  Con Charlize Theron (‘Mad Max, furia en la carretera’),  Jennifer Lawrence (‘Los juegos del hambre’) y Daisy Ridley (‘Star Wars, el despertar de la fuerza’) reinando física y comercialmente en un territorio tradicionalmente hipermasculinizado. Hay dos maneras de ver este fenómeno pop. 1) Algo está cambiando en Hollywood, ya era hora. 2) ¿Cómo es posible que se haya tardado tanto en llegar hasta aquí teniendo en cuenta el temprano rol icónico de Sigourney Weaver (la teniente Ripley’) en ‘Alien’?

La actriz estadounidense -que está en el Festival de San Sebastián para recibir el Premio Donostia por su carrera y presentar su película junto a Juan Antonio Bayona (‘Un monstruo viene a verme’)- rompió todos los moldes que uno se pueda imaginar con ‘Alien, el octavo pasajero’ (Ridley Scott, 1979). Primero,  porque la película resultó ser un clásico. Segundo, por su condición de pionera de las heroínas de acción.

Sigourney Weaver, premio Donostia: la venganza de la teniente Ripley se sirve fría

Dado el éxito del filme, quizá alguien pensó en 1979 que ‘Alien’ inauguraría el reinado de las mujeres en el género hollywoodiense de los porrazos, pero no. Sigourney Weaver se batió el cobre casi en solitario los siguientes años con ‘Aliens, el regreso’ (1986) y ‘Alien 3’ (1992), en una época que ha pasado a la historia como el cenit del macho de acción testosterónico, con Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger y compañía hinchando la pantalla de esteroides y pelo en pecho.

En efecto, hubo que esperar casi cuarenta años para que las herederas de la teniente Ripley impusieran su ley en las taquillas de medio mundo. Un poco como lo que les ocurría a los siete (perdón: ocho) pasajeros de la nave Nostromo en ‘Alien’: el regreso a la Tierra era tan largo que viajaban criogenizados. Pues bien: cuando la teniente Ripley despertó, el macho de acción seguía allí. Hasta que llegaron Theron, Lawrence y Ridley y cortaron por lo sano.

Las mujeres que he interpretado pasan por momentos de desesperación y vulnerabilidad, pero no se sientan a ver cómo los hombres controlan la situación por ellas


El circulo se ha cerrado pues, y por partida doble. ¿Saben ustedes dónde presentó Weaver ‘Alien’ en 1979? Pues en el Festival de Cine de San Sebastián. La actriz lo ha recordado entre risas en la rueda de prensa del Premio Donostia: “Me alegro que haya alguien que se acuerde de que estuve aquí en 1979, mucho antes de que la mayoría de vosotros hubierais nacido”.

“Es cierto que he interpretado a mujeres fuertes, pero es que esto no tiene nada de raro: las mujeres siempre hemos sido fuertes: somos el pegamento que mantiene unido el mundo. La novedad ahora es que las mujeres por fin están ocupando puestos relevantes en todos los estamentos de mi país, y  pronto tendremos a la primera mujer Presidenta. Puede que las mujeres que he interpretado pasen por momentos de desesperación y vulnerabilidad, pero no se sientan a ver cómo los hombres controlan la situación por ellas”, razona.

“Antes me ofrecían papeles pensados para hombres, ahora ya no, ahora son papeles pensados para mujeres porque el mundo ha cambiado”, zanja. 

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