LA SALUD DEL DEPORTE

¿Cuándo es necesario someterse a una prueba de esfuerzo?

Además de los pacientes con dolor en el pecho o hipertensión, también es recomendable para aquellos que presenten palpitaciones, pulso lento o trastornos del ritmo cardiaco en general

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Practicar deporte nos alarga la vida, está comprobado científicamente. Ahora bien, para algunas personas puede ser peligroso, ya que puede poner de manifiesto patologías no conocidas. Por eso, en determinados pacientes están indicadas las pruebas de esfuerzo o ergometrías, ya que permiten detectar posibles alteraciones cardiacas.

El doctor Diego Goldwasser, experto del Servicio de Cardiología del Hospital Quirónsalud Barcelona, recuerda que esta prueba representa un estudio “de gran valor” donde se evalúa el comportamiento del sistema cardiovascular en una situación de estrés físico, en este caso, durante el ejercicio. “En esta prueba, el paciente realiza el ejercicio físico en una cinta o bien en una bicicleta estática. Se le colocan electrodos, de la misma forma que en un electrocardiograma (ECG) convencional, y un aparato para medir la tensión durante el esfuerzo. El paciente irá realizando esfuerzo de forma progresiva".

Finalizado el esfuerzo, "se procede a la fase de recuperación donde se registra el electrocardiograma, mientras el corazón vuelve a la situación del inicio", explica el experto. "Si aparecen síntomas o alteraciones en el ECG, se evalúa el tipo de alteración, el momento de su aparición y el tiempo que tardan en remitir”.

También señala que existen otras formas de provocación de estrés, como algunos fármacos, que se utilizan en situaciones en que no es posible realizar un ejercicio satisfactorio. “Las ergometrías suelen solicitarse tanto en chequeos rutinarios, cuando se inicia una actividad deportiva intensa, como en presencia de síntomas que sugieren una cardiopatía”, advierte el cardiólogo.

La Fundación Española del Corazón (FEC) resalta que estas pruebas son útiles en un paciente que tiene enfermedad coronaria. La obstrucción en la arteria puede permitir un flujo de sangre al corazón normal estando en reposo, por lo que no experimentará ningún síntoma y el electrocardiograma será probablemente normal. “Ahora bien, al realizar un ejercicio físico o un esfuerzo, aumentará el trabajo del corazón y, por tanto, la necesidad de aporte de sangre. Si existe una obstrucción coronaria, se producirá un déficit de riego sanguíneo que provocará la aparición de una angina de pecho o alteraciones en el electrocardiograma. No obstante, la ergometría permite reproducir la angina de una forma controlada para poder diagnosticarla”, matiza la fundación.

Además, la fundación sostiene que las pruebas de esfuerzo son útiles para hacer una estimación del pronóstico, de la capacidad de ejercicio físico del paciente, así como a la hora de valorar el efecto del tratamiento en aquellos pacientes con enfermedad coronaria ya conocida. “El espectro de enfermedades cardiacas en las que se realiza la prueba de esfuerzo es cada vez mayor: hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca avanzada, alteraciones del ritmo, cardiopatías congénitas, entre otras”, según recuerda la FEC.

Así, el doctor Goldwasser precisa que estos son los cinco tipos de pacientes que deberían someterse a una prueba de esfuerzo:

1.- Pacientes con dolor de pecho: sobre todo si se trata de un dolor sospechoso de ser cardiaco (anginoso). Sea con fines diagnósticos en casos de dolor de pecho al realizar esfuerzos, o bien con fines pronósticos en casos en los que ya se ha diagnosticado previamente una enfermedad coronaria.

2.- Pacientes con hipertensión arterial: esta prueba permite establecer el comportamiento de la tensión arterial en estrés, que normalmente tiene que elevarse hasta ciertos niveles.

3.- Pacientes con falta de aire mientras realizan algún tipo de esfuerzo: se trata de un síntoma muy habitual, muchas veces relacionado simplemente con la mala adaptación al tipo de ejercicio. En algunos casos, puede ser el síntoma de presentación en algunas cardiopatías. En caso de cardiopatías conocidas, como es el caso de la insuficiencia cardiaca o ciertas enfermedades valvulares, la intensidad del ejercicio donde aparece falta de aire aporta mucha información al médico.

4.- Pacientes que presenten palpitaciones, pulso lento o trastornos del ritmo cardiaco en general. Ya sea para diagnóstico o para valorar respuesta a tratamiento antiarrítmico.

5.- Personas sin enfermedad aparente, sobre todo aquellas con factores de riesgo de padecer cardiopatía (colesterol, diabetes, hipertensión, etc.), como chequeo médico rutinario o de cara a realizar actividad deportiva.

En cambio, el facultativo de Quirónsalud Barcelona subraya que esta prueba no está indicada en pacientes con impedimentos físicos que no puedan realizar ejercicio físico, en aquellos que hayan presentado síntomas sugestivos de angina en reposo (dolor de pecho, opresión o similar) en las 48 horas previas al estudio, en personas con problemas de salud activos (fiebre, anemia, arritmia no controlada, etc.) o bien pacientes que no den su consentimiento para realizar el estudio.

¿Existen riesgos?

El doctor indica que los pacientes deben acudir con calzado y con ropa adecuada para realizar ejercicio. No es necesario ir en ayunas, pero sí evitar comidas pesadas antes de realizar el esfuerzo. Si se toma medicación, esta no debe ser suspendida a menos que el médico lo indique.

Según Goldwasser, se trata de una prueba “segura”, pero siempre que sea realizada por personal especializado y entrenado para ello, y se haga a pacientes que cumplen las condiciones requeridas. “Pero no está exenta de complicaciones, aunque la tasa de estas es muy baja. Tal y como consta en el consentimiento informado que se entrega a los pacientes, los riesgos de las pruebas de esfuerzo son mínimos y raros, e incluyen mareos, caídas o irregularidades de los latidos cardiacos”, matiza.

"Las complicaciones graves aparecen solo en una de cada 5.000 ergometrías realizadas"

Solo en caso de que existiera una enfermedad importante en el corazón, el cardiólogo de Quirónsalud Barcelona advierte de que puede haber riesgo de arritmias graves, síncope (pérdida transitoria del conocimiento), dolor fuerte en el pecho u otros síntomas que, en estos casos de especial gravedad, también pueden aparecer en circunstancias de la vida normal del paciente. “En cualquier caso, las complicaciones graves aparecen solo en una de cada 5.000 ergometrías realizadas. Excepcionalmente (una de cada 10.000), pueden existir complicaciones mortales en el estudio”, precisa.

El cardiólogo celebra, además, que con la entrada de la nueva normalidad es posible reanudar las consultas para realizar la prueba, especialmente porque el Hospital Quirónsalud Barcelona cuenta con la certificación ‘Applus + protocolo seguro frente al covid-19’, dado que cumple con los estándares más exigentes de desinfección frente al coronavirus.

*El Confidencial, en colaboración con Quirónsalud, presenta una serie de artículos con información práctica, consejos y recomendaciones para practicar deporte que mejore nuestra salud y bienestar. Si tienes alguna duda sobre esta temática o quieres más información, puedes contactar con el Hospital Quirónsalud Barcelona.

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