Es noticia
Menú
Qué relación tienen la obesidad y la diabetes con el desarrollo del alzhéimer
  1. Alma, Corazón, Vida
SALUD SIN MITOS

Qué relación tienen la obesidad y la diabetes con el desarrollo del alzhéimer

Se ha demostrado que las personas con obesidad y diabetes tipo 2 pueden tener mayor riesgo de sufrir deterioro cognitivo, así como su evolución a demencia

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

La salud del siglo XXI está marcada por el auge de dos enfermedades que tienen mucho en común: la diabetes y la obesidad. Tal vez lo que nos resulte más sorprendente es que también el alzhéimer, la principal causa de demencia en todo el planeta, está muy relacionado con estas dos patologías.

De la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) sabemos que es una enfermedad que actualmente afecta a 180 millones de personas en todo el mundo, según los datos oficiales. Se espera que el número total de pacientes con DM2 ascienda a más de 300 millones en el año 2025 como consecuencia del crecimiento demográfico, el envejecimiento, la obesidad y el sedentarismo.

Foto: Foto: iStock.

La enfermedad de Alzheimer, por su parte, ofrece una perspectiva igualmente preocupante: se estima que, para el año 2050, el número de personas con alzhéimer ascenderá a 131,5 millones; es la causa más frecuente de demencia y se caracteriza por un trastorno amnésico progresivo con aparición posterior de otros cambios cognitivos, conductuales y neuropsiquiátricos, que impiden la función social y las actividades de la vida diaria.

Recientemente, se ha observado que los pacientes con diabetes tipo 2 tienen un mayor riesgo de desarrollar demencia, tanto de origen vascular como enfermedad de Alzheimer. Así, múltiples estudios han puesto de manifiesto una clara relación entre la obesidad y la diabetes tipo 2-DM2 y, como consecuencia, un deterioro cognitivo inicial, así como la evolución a demencia y enfermedad de Alzheimer.

placeholder Foto: iStock.
Foto: iStock.

Según nos explica el doctor Carlos Sala, jefe de las Unidades de Obesidad de Quirónsalud Alicante y Valencia, “los altos niveles de glucemia [azúcar en sangre] propios de la diabetes mellitus tipo 2 incrementan los valores de beta-amiloide [proteína relacionada con la neuropatología del alzhéimer]. Parece que se debe a la resistencia a la insulina a nivel cerebral; mecanismo parecido a la DM2 a nivel sistémico, que causa degeneración neuronal y trastorno cognitivo propios de la demencia. De hecho, se ha denominado diabetes tipo 3”.

El papel de una dieta equilibrada

Una dieta rica en grasas y carbohidratos, además de ser causa de obesidad, “provoca acumulación y depósito de lípidos, también a nivel cerebral, alterando el funcionamiento de las sinapsis [conexiones entre las neuronas], que es la lesión inicial en la enfermedad de Alzheimer. En fases más avanzadas de la enfermedad, estas neuronas mueren, acelerando el deterioro cognitivo”.

Entre las recomendaciones del doctor Sala están:

  • Seguir una dieta sana, con ingesta limitada de grasas y carbohidratos.
  • Hacer ejercicio para mantener un buen estado de vascularización y oxigenación.
  • No fumar.
  • Promover una actividad intelectual importante, adquirir nuevos conocimientos (música, idiomas, estudios, lectura, etc.).
  • Mantener una vida social activa, para evitar la aparición de deterioro cognitivo leve o retrasar la progresión de la demencia.

Lógicamente, continúa el especialista, “una alimentación saludable, con consumo limitado de grasas y carbohidratos, puede contribuir a retrasar la aparición de la enfermedad. Además de favorecer la pérdida de peso, puede mejorar el control de la glucemia y no catapultar el desarrollo de DM2, aumentando el riesgo de la demencia tipo 3 o enfermedad de Alzheimer”.

placeholder Foto: Unsplash.
Foto: Unsplash.

Si nuestra dieta incluye todo lo necesario para el organismo, no solo mejorará la salud, sino que también ayudará a combatir el deterioro cognitivo y mejorarán el estado de ánimo, la memoria y la rapidez de pensamiento.

Entre los alimentos que se recomiendan, podemos encontrar:

  • El aceite de oliva virgen extra. Reduce el edema cerebral y el estrés oxidativo, y protege las neuronas después de una isquemia.
  • Los arándanos y otros frutos rojos. Tienen propiedades antioxidantes y, además, unos pigmentos que protegen el sistema nervioso. En la actualidad, ya hay estudios que sugieren que los arándanos pueden mejorar la memoria.
  • Los tomates. Tienen antioxidantes que protegen las neuronas de los radicales libres que pueden dañar las células.

“En definitiva”, concluye el especialista, "cuidar nuestra alimentación tendrá muchos beneficios para nuestra salud cardiovascular y cerebral. Nos ayudará a prevenir algunas enfermedades de riesgo".

*El Confidencial, en colaboración con Quirónsalud, presenta una serie de artículos con información práctica, consejos y recomendaciones para practicar deporte que mejore nuestra salud y bienestar. Si tienes alguna duda sobre esta temática o quieres más información, puedes contactar con la el Hospital Quirónsalud Alicante​.

La salud del siglo XXI está marcada por el auge de dos enfermedades que tienen mucho en común: la diabetes y la obesidad. Tal vez lo que nos resulte más sorprendente es que también el alzhéimer, la principal causa de demencia en todo el planeta, está muy relacionado con estas dos patologías.

Salud Quirónsalud Brands Salud ECBrands
El redactor recomienda