Con estos trucos no te dolerán las orejas al usar mascarilla
  1. Alma, Corazón, Vida
De andar por casa o más elaborados

Con estos trucos no te dolerán las orejas al usar mascarilla

Llevar mascarilla durante muchas horas seguidas ya no sólo es cosa de sanitarios, así que toca buscarse la forma de que moleste lo menos posible

Foto: Media cara de un hombre con la mascarilla pendiendo de una oreja. (iStock)
Media cara de un hombre con la mascarilla pendiendo de una oreja. (iStock)

Si alguien hubiera dicho hace un año que la mayor parte de los españoles debería usar mascarilla para salir a la calle en 2020 habría costado creerle. Esta ha sido una de las medidas estrella impuestas por los gobiernos de todo el mundo para intentar contener los contagios de coronavirus SARS-CoV-2 y, a la espera de la ansiada vacuna, parece que se mantendrá por mucho tiempo.

Tras la vuelta a las oficinas y a las aulas, ya no sólo los sanitarios saben lo que es llevar cubrebocas durante muchas horas seguidas. Ahora, los adultos deben llevarla a lo largo de su jornada de trabajo cuando no se pueda mantener la distancia de seguridad necesaria con sus compañeros, además de en los viajes en transporte público o en coche —si van acompañados por personas que no pertenecen a su núcleo doméstico—, mientras que los alumnos mayores de seis años tienen que usar protección en todo momento, incluyendo las clases y el transporte escolar.

"Es un poquito peor porque no puedes respirar del todo. Pero no pasa nada, es mejor eso que morirse", resumía una de las afectadas al comienzo del curso. En efecto, cumplir con las medidas de prevención recomendadas por las autoridades es un pequeño sacrificio que merece la pena, si bien hay formas de hacerlo más liviano. En ocasiones anteriores ya se explicó cómo evitar las dificultades para respirar e incluso cómo evitar que las gafas se empañen. Otra desagradable sensación que muchos experimentan día a día es el dolor causado en las orejas por la tirantez de los elásticos.

La opción sencilla

Uno de los trucos más sencillos es llevar una cinta de pelo en la cabeza y colocar un botón en ella. De esta manera, en lugar de colocar los elásticos alrededor de las orejas, se haría alrededor del botón para que sea este elemento el que absorba la presión. Una variante de este consejo consiste en cortar un fragmento de una camisa vieja en el que se incluyan dos botones y pasarlo por detrás de la cabeza. El funcionamiento sería idéntico: al colocar los elásticos sobre los botones, se reduciría el efecto que provoca la tensión sobre las orejas.

Otro método de andar por casa es utilizar unos clips de los que se usan para sujetar folios y colocarlos en una diadema. Después, habría que colocar la diadema por detrás de las orejas y ponerse la mascarilla, pero en lugar de colocar los elásticos alrededor de las orejas se sujetarían con los clips para no soportar la presión que ejercen. Para quienes se atrevan con las manualidades, también existe la posibilidad de recortar un trozo de plástico alargado y hacerle incisiones a modo de 'dientes' para encajar los elásticos.

La opción compleja

Ya en abril, la popular cuenta de Twitter Enfermería Saturada ofrecía una alternativa que, aunque efectiva, tal vez no esté al alcance de la mayoría. "Los que tenéis impresoras 3D en casa... ¿veis posible fabricar esto para salvar nuestras orejas? Esta pieza la podríamos desinfectar fácilmente al final de cada turno como hacemos con gafas y pantallas", proponía adjuntando el plano de una pieza de plástico que permite enganchar los extremos de la mascarilla detrás de la cabeza sin fijarlos de oreja a oreja.

Como respuesta, el tuit recibió decenas de alternativas modestas al 'salvaorejas' fabricado con impresora 3D. Por ejemplo, unas cuerdas con gancho que se ajustarían a cada elástico de la mascarilla en la nuca, las típicas pinzas para bolsa de andar por casa o incluso los anillos de goma que los agricultores usan para atar las ramas. En definitiva, cualquier elemento que permita la sujeción conjunta de los dos elásticos y evite la presión sobre las orejas.

Trucos
El redactor recomienda