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La mejor forma (y la más eficaz) de cuidar tus zapatillas deportivas

¿Eres deportista, corres maratones o vas mucho al gimnasio? ¿Tienes que comprarte cada tres meses una nuevas por su uso? Te enseñamos a cómo mantenerlas bien

Foto: Foto: iStock.
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De sobra sabes que hacer deporte es muy beneficioso para tu salud en general. Si eres de los que todos los fines de semana sale a caminar, va al gimnasio o hace 'running' sabrás que las deportivas acaban estropeándose de tanto uso. ¿Cómo se pueden cuidar para que duren más tiempo?

Confías en que esta prenda te ayude a superar los terrenos más difíciles y eso inevitablemente significa que se van a ensuciar. Limpiarlas es un requisito imprescindible para que sigan teniendo un buen aspecto y para que tengas sensación de comodidad. Recuerda que, aunque están diseñadas para ser resistentes, sus materiales especiales deben cuidarse con mimo.

Piensa en tus zapatillas como si fueran cualquier otra prenda de calidad de tu armario: no lavarías un jersey de cachemir en la lavadora, ¿no? Pues esto exactamente igual. Puedes limpiarlas con toda facilidad y de forma efectiva y sencilla en tu propia casa.

Después de cada uso

Lo primero de todo es cepillarlas nada más utilizarlas. La mayoría de las veces solo habrá una pequeña capa de polvo que podrás quitar fácilmente (a no ser que te hayas metido por todos los charcos). Si es más que eso necesitarás un cepillo y una solución más efectiva.

No las metas en la secadora, cerca de un radiador ni bajo la luz directa del sol. El calor puede hacer que pierdan la forma o se rompan

Si has estado haciendo ejercicio, el sudor, la humedad o la suciedad son inevitables, lo que significa que tendrás que concentrarte en el interior. Si puedes, saca las plantillas, límpialas y deja que se ventilen por separado. Si quieres ir un paso más allá, quita los cordones, voltea la lengua y limpia y airea todo el zapato. Utiliza un detergente suave o especial para este tipo de prendas y ve poco a poco con el cepillo y una esponja.

Fuera olores

Además, es recomendable poner un desodorante especial dentro de cada zapatilla durante la noche. Puedes poner uno que simplemente añade otra capa de olor en la parte superior, pero lo que realmente necesitas es uno inodoro que absorba toda la humedad y el aroma. Si no quieres gastarte un duro, puedes utilizar cosas que tienes en casa.

Bicarbonato, poniendo una cucharada en cada zapato y dejando que actúe toda la noche; talco para bebés; cáscaras de cítricos, introduciéndolas también en cada una de las zapatillas; alcohol, humedeciendo un algodón y limpiando el interior o las bolsas de té usadas.

Por qué no en lavadora

No laves las zapatillas de 'running' en este electrodoméstico. La tela y los adhesivos de las zapatillas se pueden dañar si los metes en agua. Saldrán limpias pero, con el tiempo, los materiales se estropearán: plástico, caucho, malla, pegamento, gamuza, y una lavadora no está diseñada para todos esos elementos diferentes.

Si has estado haciendo ejercicio, el sudor, la humedad o la suciedad son inevitables, lo que significa que tendrás que concentrarte en el interior

El zapato puede tener una forma diferente, pelar, agrietarse; la pintura podría desprenderse. Una vez limpios y ventilados, deben almacenarse a temperatura ambiente. Si se calientan demasiado, puede ablandarse y perder su forma. Si hace demasiado frío, algunos también pueden endurecerse, lo que puede provocar grietas y roturas más adelante.

Tampoco utilices lejía ni productos para la limpieza del hogar, usa siempre líquidos no agresivos. No las metas en la secadora, cerca de un radiador ni bajo la luz directa del sol. El calor puede hacer que pierdan la forma o se rompan. Lo mejor es dejarlas secar al aire libre.

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