TU SALUD DEPENDE DE ELLO

Por qué deberías tener cuidado con el hielo que te ponen en la bebida

Lo utilizas para enfriar cualquier refresco y resulta muy necesario cuando la temperatura aumenta, pero ¿es tan bueno como piensas?

Foto: Foto: iStock.
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En España, estamos acostumbrados a poner siempre hielo en nuestras bebidas para que estén más frescas. De hecho, cada español consume diez kilos al año, lo que nos sitúa, según la Asociación Nacional de Fabricantes de Hielo Alimentario, "muy por encima de los países occidentales, a excepción de Estados Unidos, que es el principal consumidor a nivel mundial". Y lo cierto es que es un ingrediente clave y no, como muchos creen, un complemento más.

Es una tradición que se incrementa en la época estival con el aumento de las temperaturas, pero cuando viajamos a otros países nos damos cuenta de que en la mayoría, si no los pides, no te los ponen. Y quizá a partir de ahora, te lo pienses dos veces.

¿Te has sentido alguna vez un poco raro tras tomar un refresco con hielo? Es posible que esos cubitos fueran los culpables. ¿Por qué? Es posible que contengan cuerpos extraños o una cantidad sorprendente de bacterias fecales. Sí, has leído bien.

¿Es malo o bueno?

Nadie quiere pensar en nada escatológico cuando se habla de comida o bebida, pero según publicó la 'The Guardian' en 2017 sobre tres grandes empresas de café (Starbucks, Costa y Caffé Nero), al investigar su hielo descubrieron gérmenes que viven en los excrementos. El 30% de dos de las compañías estaba contaminado mientras que la tercera lo estaba en un 70%.

Si vas a hacer hielos en casa debes tener un par de cosas en consideración: es importante mantener la higiene de los recipientes y elegir los de silicona

Los expertos aseguran que sí hay una razón para preocuparse. "Sin duda me lo pensaría dos veces en tomar algo que pueda tener esos niveles de infección fecal detectable". Y no solo en estos establecimientos de desayunos sino también en cadenas de comida rápida como KFC, Burger, King o McDonal's, tal y como afirma un artículo publicado en 'Business Insider'.

Además muchos bares y restaurantes no limpian bien las máquinas que tienen para hacer hielo y es muy posible que contengan moho. Es una realidad, hay sitios en los que no cuidan la higiene. Hay empresas que se dedican al cuidado de estos equipos de refriegracion y aseguran que el 75% de las veces cuando llegan a reparar el aparato está lleno de barro negro, grasiento, "como con vida propia".

Enfermedades

No solo puedes contraer una infección, también virus como el de la Salmonella, el E.Coli, la hepatitis A o el norovirus. Las bajas temperaturas que se encuentran en las máquinas de hielo no matarán a las bacterias y tampoco las inactivará. Estos microorganismos pueden sobrevivir en estas condiciones, algo que aumenta las posibilidades de que enfermes.

Y si crees que el alcohol que te eches en la copa va a ser como un antiséptico que neutralizará las bacterias, estás equivocado. Según un estudio publicado en 'Annals of Microbiology' en el que se analizaron 52 cepas de gérmenes y con las que se probó si estos líquidos eran capaces de eliminar algunos de ellos, se descubrió que el whisky era el único que pudo deshacerse de todos los microorganismos.

¿De bolsa o hecho en casa?

Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), es mejor comprarlos embolsados. Esta organización llevó a cabo un análisis de más de una veintena de bolsas de hielo compradas en establecimientos de Madrid y Alicante y no detectó problemas de higiene o seguridad en ninguna de ellas. Incluso, aunque muchos congeladores contenían bolsas rotas y otros tantos no mostraban la higiene que debieran, ninguna tenía hielos que contuvieran restos elevados de microbios o microorganismos perjudiciales para la salud.

Cada español consume diez kilos al año, lo que nos coloca muy por encima de la media de el resto de países occidentales

Si eres de los que lo haces en casa y quieres evitarte un disgusto, debes prestar especial atención a varios aspectos. El primero, la calidad del agua. Es importante asegurarse de que es potable, pues cuando esta es deficiente puede contener virus, bacterias y patógenos, compuestos orgánicos y sustancias químicas que no eliminan cuando se congelan. Por tanto, no solo constituyen un riesgo para la salud personal, sino que, además, comprometen la calidad del producto.

También es importante mantener la higiene de los recipientes y elegir los de silicona. No los pongas cerca de carnes o pescados porque absorberán su sabor, y seguramente no quieras tomarte un refrigerio con sabor a ternera.

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