LO IMPORTANTE ES COMER CON CABEZA

¿Y si la comida más importante del día para adelgazar fuera la cena y no el desayuno?

Cuidarse con alimentos sanos y saludables es importante, pero no hace falta que desayunemos tan profusamente como se nos ha dicho en muchas ocasiones

Foto: Las citas con los amigos suelen ser de noche, por lo que es difícil cenar ligero. (Reuters)
Las citas con los amigos suelen ser de noche, por lo que es difícil cenar ligero. (Reuters)

Hemos escuchado mil veces la misma teoría: la comida más importante del día es el desayuno. Nos la han repetido cuando éramos pequeños en casa, cuando crecimos y llegamos a la adolescencia y, más adelante, cuando el médico nos aconsejó lo que teníamos que hacer si queríamos cuidarnos y vivir de manera saludable.

También hemos escuchado el mismo mantra cuando se trataba de qué hacer con nuestro cuerpo si queríamos adelgazar: siempre se hace referencia a la importancia de desayunar fuerte y cenar de manera frugal. Incluso hay un dicho popular que habla de “desayunar como un rey, comer como un noble y cenar como un mendigo” que corrobora esa teoría.

Sin embargo, algunos estudios demostrarían justamente lo contrario: adelgazar sería más sencillo si decidiéramos invertir el orden de los alimentos que tomamos. Es decir, que podríamos adelgazar desayunando poco, comiendo de manera normal y haciendo que la mayor ingesta de alimentos del día fuera en la cena.

Costumbres sociales

Los seres humanos somos animales de costumbres y nuestra vida social comienza cuando salimos del trabajo. Eso significa que las reuniones familiares, las citas con nuestra pareja o los momentos en los que vemos a nuestros amigos se producen por la noche. Y la gran mayoría de esos momentos llevan asociada una cena en la que los alimentos saludables no suelen ser protagonistas.

Por eso, si alguien decide que su hora de cenar es las 8 de la tarde y que a partir de esa hora ya no comerá más, es posible que no pueda cumplirlo en muchas ocasiones debido a distintos compromisos. Sin embargo, si le damos la vuelta al horario, sí conseguiríamos el efecto contrario: disfrutar de nuestra vida social y cenar más fuerte, lo que nos llevará a desayunar al día siguiente de manera más ligera ya que no tendremos tanta hambre.

Las reuniones con amigos casi siempre son a la hora de cenar. (EFE)
Las reuniones con amigos casi siempre son a la hora de cenar. (EFE)

Por eso algunos expertos recomiendan cenas más fuertes y, al mismo tiempo, ingerir menos calorías en el desayuno y el almuerzo. Además, un estudio publicado en el Centro Nacional de Información Biotecnológica asegura que las comidas que se toman pocas horas antes de acostarse ayudan a regular el hambre.

El metabolismo no se detiene

Si bien es cierto que al dormir el metabolismo se ralentiza, durante la noche seguimos quemando calorías, aunque a un ritmo más lento. Por eso es importante no saltarnos la cena, para que el proceso metabólico continúe a su ritmo y el sistema digestivo siga haciendo su trabajo.

Lo que siempre hay que hacer es alimentarse con cabeza y, en ningún caso, darnos atracones diarios a la hora de cenar ya que eso no nos hará adelgazar, sino todo lo contrario. La forma más tradicional de adelgazar es la de quemar más calorías de las que ingieres a lo largo del día y, alimentándonos de manera sana, no importará cuándo hagamos las comidas.

Lo que siempre hay que hacer es alimentarse con cabeza y, en ningún caso, darnos atracones diarios a la hora de cenar

En cualquier caso, siempre habrá dos trucos para adelgazar que nos ayudarán en nuestro empeño: beber agua y hacer ejercicio. Los dos están presentes en el ochenta por ciento de las dietas que se siguen en todo el mundo y los dos son consejos beneficiosos para conseguir nuestro objetivo: perder peso y deshacernos de los kilos que nos sobran.

Alma, Corazón, Vida

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