¿realmente funciona?

La obsesión asiática por los pechos grandes: "La leche de coco los hace crecer"

El tamaño de los senos siempre es un tema que crea mucha controversia. Tanto mujeres como hombres suelen preferir un buen busto, ¿por qué?

Foto: Anuncio de leche de coco. (Facebook)
Anuncio de leche de coco. (Facebook)

Existen muchísimos mitos y leyendas acerca de cómo hacer que crezcan los pechos de una mujer. En la cultura popular castellana por ejemplo se afirma que restregar ajo en las zonas mamarias aumentaría su tamaño o en Latinoamérica creen que comer grandes cantidades de pollo ayudaría, pero solamente son falsas creencias. Algunos blogs de belleza también aseguran que los alimentos ricos en estrógenos pueden favorecer el crecimiento, pero no existen estudios ni investigaciones que corroboren estas teorías.

Si eres mujer y tus senos no son lo grandes que desearías, seguramente has intentado de todo por encontrar una solución. Y tampoco ayuda que la sociedad en la que vivimos tenga un canon de belleza femenina en el que la talla y la copa del pecho cuánto más grande sea, mejor. Las féminas se han acostumbrado a escuchar expresiones coloquiales como “vaya par de melones” o refranes que aluden a la importancia del tamaño de sus pechos como “teta que mano no cubre no es teta sino ubre” y ya no les sorprende demasiado conocer que la forma y apariencia influye en ambos sexos.

Esta obsesión por el tamaño ha llegado a las asiáticas. Al igual que a los hombres nipones o chinos les gusta tener vello corporal, las féminas de estos países desean tener un pecho mucho más grande sin pasar por cirugía. ¿Qué hacen para que les crezcan de forma natual? Toman leche de coco.

"...Más que dos carretas"

Sí, has leído bien. Un fabricante chino afirma que su bebida hace que los senos de una mujer aumenten exponecialmente. La compañía Coconut Palm ha pasado varios años promocionando este reclamo con una serie de anuncios sin evidencias que respalden sus reclamos, lo que hace que muchos duden de la utilidad del producto.

No hay suficientes investigaciones que respalden que el uso de la leche de coco, el ajo o los masajes con aceite de oliva hagan crecer los senos

Desde que se presentara hace dos años, la publicidad de la bebida ha cambiado bastante. Su primer anuncio, bastante criticado hace años, presentaba a chicas ligeras de ropa, mojadas por el agua del mar mientras corrían, reían y jugaban tomando el supuesto elixir. Además, sus eslóganes no han dejado nunca a nadie indiferente: "Una lata al día, tendrás la tez blanca y tierna y serás pechugona" o "Cuando estoy llena de coco tengo el pecho más grande". ¿En qué se basan? En un estudio realizado en 1997 que aseguraba que beber leche de coco ayudaba al crecimiento de los senos.

Ava Kwong, profesora de la facultad de medicina de la Universidad de Hong Kong, explica a 'South China Morning Post' que "basándose en publicaciones científicas revisadas, no he encontrado estudios que respalden las afirmaciones de esta marca". Según el medio, "un representante de la fábrica ha confesado que realizarán una investigación exhaustiva sobre el asunto para demostrar las consecuencias positivas para las mujeres de la ingesta de este líquido", aunque el Departamento Regulador de Mercado también se ha comprometido a realizar una inspección por publicidad ilegal y garantizar de los intereses legítimos de los consumidores.

Pero las asiáticas, no contentas con la utilidad de este producto, también creen que darse un masaje con aceite de oliva o polvo de semillas de fenogreco (también llamado heno griego o alhova, una planta con multitud de usos) funciona como remedios y los promueven por las redes sociales como solución, sin que haya ningún respaldo científico.

Y no solo eso. Según Harvard, este producto es puro veneno. El 80% de su composición se basa en grasas saturadas, más del doble de la cantidad que contiene la manteca de cerdo y un 60% más que un chuletón de ternera. Ha pasado de ser un superalimento de moda a lo peor que puedes tomar. De hecho, la Asociación Estadounidense del Corazón desaconsejó su uso el año pasado porque considera que "no tiene beneficios conocidos" y puede obstruir las arterias.

¿Por qué más grandes?

Que a nivel sociológico y psicológico el tamaño de los pechos sí importa y puede derivar en importantes problemas y desequilibrios mentales en las féminas es una realidad. De hecho, según un par de experimentos sociológicos realizados en Francia y en Nueva Zelanda, estamos destinados a acercarnos a aquellas mujeres con una mayor talla de busto. Tanto en un estudio como en otro, la misma mujer con diferentes tamaños de pecho recibía más miradas furtivas y la atención de más hombres cuanto más alto era el número en la etiqueta de su sujetador.

Con una lata al día de leche de coco obtendrás una piel blanca y tierna. También conseguirás unos pechos muy grandes

El mismo estudio en el que se descubrió que los hombres hambrientos prefieren a las mujeres exuberantes señalaba además que las personas más machistas suelen preferir también los pechos de mayor tamaño. Sin embargo, los que tienen una visión más igualitaria sobre el rol en la sociedad de hombres y mujeres suelen preferir los pechos más pequeños.

Pero no te preocupes, ni el ajo, la leche de coco o los masajes con aceite de oliva te funcionan, la genética sí lo hará, o al menos dentro de unos años. Las estadísticas demuestran que los pechos están creciendo con el tiempo. ¿Los motivos? Aparte del evidente incremento de las operaciones de cirugía estética, el aumento de peso en la población femenina occidental ha contribuido significativamente a este crecimiento. Las asiáticas lo tienen más difícil. ¿Qué será lo siguiente?

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