La importancia de tener unos pechos"normales"

Tetas: por qué ellos y ellas están tan obsesionados con su tamaño

Un estudio ha demostrado que el tamaño y la forma de las tetas sí importa. Pero quizás demasiado: puede derivar en desequilibrios mentales en las mujeres

Foto: El tamaño y la forma de las tetas de las mujeres son una obsesión para ambos sexos, pero a ellas les pueden causar importantes trastornos. (Corbis)
El tamaño y la forma de las tetas de las mujeres son una obsesión para ambos sexos, pero a ellas les pueden causar importantes trastornos. (Corbis)

Acostumbradas a escuchar expresiones coloquiales como “vaya par de melones” o refranes que aluden a la importancia del tamaño de los senos como “teta que mano no cubre no es teta sino ubre”, a las mujeres no nos sorprende demasiado conocer que la forma y apariencia de nuestros pechos influye tanto en nosotras como en ellos.    

“Tiran más dos tetas que dos carretas” se dice. Vale pero…. ¿qué o de qué “tiran”? Porque parece que un estudio acaba de explicar que lo que tiran –por los suelos– es la moral de muchas mujeres. Al menos si sus pechos no son perfectos, simétricos y con un tamaño normal.  

A nivel sociológico y psicológico el tamaño de las tetas sí importa y puede derivar en importantes problemas y desequilibrios mentales en las féminas. Como explica Madlen Davies en el Daily Mail, más que el mayor o menor volumen, una investigación ha descubierto que lo que más afecta a las mujeres es que ambos pechos sean iguales.  

Isabel Mateos, más conocida como ‘la pechotes’
Isabel Mateos, más conocida como ‘la pechotes’

Se trata del primer estudio que se centra en analizar la relación entre la apariencia de los pechos y el bienestar social de las mujeres. Los investigadores destacaron el fuerte impacto negativo que puede tener el tamaño de los senos en su salud mental, afectando a la autoestima y a los comportamientos sociales de las mujeres con pechos asimétricos o que sufren macromastia –cuando las mamas son anormalmente grandes–.

Hay pocos hombres a los que se les denomine El Bíceps o Pectoralman (por poner unos ejemplos improvisados), pero sí que se habla de La Pechotes. Dejando al margen las connotaciones machistas, el hecho es que el tamaño y la forma de las tetas de las mujeres son una obsesión para ambos sexos, pero a ellas les pueden causar importantes trastornos.  

Cómo afecta el tamaño de los senos a la salud

El equipo del doctor Brian Labow, director de la investigación, analizó a un grupo de jóvenes entre 12 y 21 años para observar cómo influía la apariencia de sus senos en su estado mental y comportamientos sociales. Entre la muestra se encontraba un porcentaje similar de mujeres con senos “normales” y otras con una mama más grande que la otra o macromastia.

Los resultados demostraron que aquellas mujeres con pechos asimétricos tenían la autoestima más baja y mostraban peor bienestar emocional. No sólo eso, además encontraron que muchas de ellas padecían trastornos en la alimentación y problemas para interactuar en sociedad. 

Las mujeres con pechos asimétricos tenían la autoestima más baja

No hablan de asimetrías extremas, los investigadores descubrieron que el impacto es igualmente perjudicial en las féminas con diferencias leves en el tamaño de sus senos. 

Igual ocurría con aquellas jóvenes con pechos demasiado grandes, cuya salud mental se veía afectada de forma similar por tener unos senos dentro de lo que comúnmente se consideraría anormal.

Todas tenemos una teta más grande que otra

No le des más vueltas: el 99,9% de las mujeres tienen las mamas de diferente tamaño. Así es, igual que tenemos un pie algo más grande que otro o una pierna ligeramente más larga.

Sin embargo, los investigadores encontraron que en casos en los que esta asimetría es algo más visible es necesario tomar medidas para evitar los trastornos mentales y del comportamiento que pueden desentrañar en las jóvenes.   

“El deterioro en el bienestar psicológico observado en las adolescentes con asimetría de mama es indicativo de la necesidad de una intervención temprana para minimizar los resultados negativos”, opina Labow.

Posibles soluciones preventivas

Antes de que la apariencia de los senos derive en serios problemas para la salud mental y afecte al desarrollo físico y mental de las jóvenes, los expertos coinciden en no descartar la cirugía estética a tiempo para reducir los riesgos a medio y largo plazo.  

El 99,9% de las mujeres tienen las mamas de diferente tamaño

"A aquellas adolescentes con pechos desiguales o anormalmente grandes se les debe ofrecer la cirugía correctiva porque los problemas pueden afectar significativamente la salud mental” explica Labow.

La detección de trastornos alimenticios como consecuencia del desigual tamaño de sus senos, hace que también sea necesario controlar el peso y estado físico de estas jóvenes a través de terapias y asesoramiento psicológico.

La aceptación global de las tetas

En cualquier caso, el problema no se soluciona simplemente pasando por el quirófano. Aunque en el caso de las adolescentes con senos de diferentes tamaños la cirugía puede tener “beneficios emocionales”, según el doctor, es fundamental el apoyo y comprensión familiar así como la aceptación social de que es un problema que afecta a un elevado número de mujeres en el mundo –en mayor o menor medida–.

Lo interesante sería hacer un esfuerzo colectivo por que no se convierta en un problema de salud sino en algo socialmente normalizado. En un mundo dominado por la imagen corporal, era de esperar que las tetas se llevasen su papel protagonista. Llevar la idea de perfección a extremos obsesivos nunca deriva en nada positivo, ni para ellos ni para ellas.

Alma, Corazón, Vida
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