Un caballo de troya

Las comidas que crees que son sanas pero no lo son, según una nutricionista

Revelamos cuatro alimentos muy comunes en los supermercados que seguro consideras buenos para la salud, pero que en el fondo deberías reducir su consumo

Foto: Tienen pocas calorías, sí, ¿pero de verdad son tan saludables? (iStock)
Tienen pocas calorías, sí, ¿pero de verdad son tan saludables? (iStock)

Estás en el supermercado y frente a ti decenas de pasillos, cientos de opciones y miles de decisiones. Es inevitable: cada vez que vamos a hacer la compra surge la desconfianza. ¿Esto de verdad es saludable? ¿Y la grasa, en qué quedamos? Uy, el otro día me contó mi prima que su amiga le dijo que había leído que esto y esto otro provocan cáncer. Sea como fuere, nos hemos proporcionado una serie de consensos -digamos, de toda la vida- para reducir estas dudas al mínimo. Lo verde, bueno. Lo industrial, malo. Sin embargo, a veces estos destellos de sabiduría tradicional esconden, cual caballo de Troya, un intruso escondido en forma de exceso de sodio o azúcar. En este sentido, la nutricionista Susie Burrell ha revelado cuatro alimentos que podemos encontrar en cualquier supermercado y que no son tan saludables como solemos pensar.

Atún en lata

Foto: iStock.
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España es el segundo productor mundial y uno de los países donde más se consumen las conservas de atún, en parte por la calidad de las mismas. Por lo general, son una buena y asequible opción: es un alimento alto en proteínas y bajo en grasa e hidratos de carbono que además podemos tomarlo prácticamente en cualquier comida (la ensalada de atún, por ejemplo, es un clásico). El problema, señala Burrell, radica en que es una fuente de mercurio, un elemento considerado por la Unión Europea como un contaminante.

La nutricionista advierte de que las tortitas de arroz contienen muchas "calorías vacías" y recomienda la fruta o los frutos secos como alternativa

Las concentraciones más elevadas de metilmercurio se encuentran en especies de gran tamaño, como el tiburón, el pez espada y el atún. Aunque el enlatado suponga un riesgo menor (ya que por lo general no llega a crecer tanto como el fresco), la nutricionista aconseja que no se consuma más de dos o tres veces por semana para aportar las proteínas necesarias del pescado en nuestra dieta. Asimismo, recomienda otras alternativas como las sardinas o el salmón, que además ofrecen un alto contenido en ácidos grasos omega-3.

Salsa de soja

Foto: iStock.
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De moda desde hace algunos años, la soja está considerada una salsa saludable y baja en calorías ideal para ensaladas y para acompañar con la comida japonesa. Sin embargo, ese sabor tan potente proviene del sodio, presente en cantidades más elevadas de lo que te imaginas: entre 600 y 1.000 miligramos por cucharada. Teniendo en cuenta que la cantidad recomendada son 2.500 al día (para prevenir la retención de líquidos y el aumento de la presión arterial), tal vez sea recomendable no pasarse con la salsa. “Cuando sea posible, busca variedades de soja reducidas en sal, que contengan la mitad de sodio que una normal”, aconseja la nutricionista.

Tortitas de arroz

Seguro que ya te has dado cuenta: las tortitas de arroz viven un momento dulce, están de moda y son el tentempié preferido por muchos. ¿La razón? Suelen tener muy pocas calorías y, además, te dejan una sensación de saciedad difícil de igualar. Sin embargo, Burrell advierte de que no contienen muchos nutrientes y las considera “calorías vacías”, que aumentan los niveles de glucosa en sangre en lugar de proporcionar energía.

La salsa de soja contiene entre 600 y 1.000 miligramos de sodio por cucharada, cuando los médicos no recomiendan tomar más de 2.500 al día

Además, normalmente suelen llevar un exceso de sal e incluir productos refinados y aceites de poco interés nutricional. Por todo ello, la experta sugiere las tortas de maíz o centeno como alternativa (mucho mejor que el arroz con respecto al indice glucémico) o, mejor todavía, una fruta o unos frutos secos para saciar el apetito.

Aceite en spray

Foto: iStock.
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Comenzó en el ámbito anglosajón y ahora ha llegado a España. La moda de los aceites en spray tiene su público no solo por lo cómodo que resulta administrarlo, sino porque se controla mejor la cantidad de calorías que se están añadiendo al plato. Pese a las más que aparentes ventajas, Burrell advierte de que cualquiera de los beneficios de consumir aceite de oliva desaparecen en este formato. En concreto, los antioxidantes y la cantidad de vitaminas. En cambio, recomienda utilizar el aceite en su estado natural y tener cuidado al echarlo en la ensalada para no pasarse.

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