hay que tener esperanza

El médico que ha logrado comunicarse con los pacientes que están en coma

Adrian Owen ha conseguido lo que muchos creen imposible: comunicarse con algunas personas en estado vegetativo. Te contamos su historia

Foto: Foto: iStock.
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El estado de coma es una situación de bajo nivel de conciencia, la condición más grave dentro de ella ocasionada por una disfunción cerebral. Existe un entramado neuronal que conecta con el tallo cerebral y que es el que se puede ver afectado en este tipo de pacientes. Despertar o no depende de varios factores entre los que se encuentran su respuesta física, el tratamiento que recibe y la causa de origen de su actual estado de salud.

Familiares, amigos y personas cercanas se niegan a pensar que una persona en coma haya dejado de luchar y se haya rendido. Nunca hay que perder la esperanza porque de alguna forma siguen ahí. Sin embargo, muchos médicos no opinan lo mismo y creen que es muy difícil (aunque no imposible) que despierten de este limbo en el que se encuentran.

Hace unos meses, investigadores del Hospital General de Massachusetts (Estados Unidos) lograron detectar en pacientes ingresados en una unidad de cuidados intensivos (UCI) como consecuencia de un traumatismo cerebral grave indicios de un estado de consciencia que había pasado desapercibido en los exámenes neurológicos convencionales.

El hallazgo, que detallan en la revista 'Brain', ha sido posible gracias al uso de una resonancia magnética funcional y un electroencefalograma, y es el primero en probar este enfoque en pacientes agudos en los que es necesario tomar decisiones críticas. "La detección temprana de la conciencia y la función cerebral en las UCI podría permitir a las familias tomar decisiones más informadas sobre el cuidado de sus seres queridos", ha explicado Brian Edlow, uno de los autores del estudio.

La tecnología de escaneo cerebral avanza muy rápido. Llegará el día en que se pueda detectar la conciencia de manera fiable, barata y eficiente

Pero no solo esto, el neurocientífico británico Adrian Owen ha conseguido comunicarse con estos pacientes según cuenta 'The Daily Mail'. "Cuando conocí a Carol, una paciente que llevaba muchos meses ingresada en el hospital, no respondía a nada ni mostraba ningún signo de conciencia. Una exploración había revelado daños sustanciales en los lóbulos de su cerebro, los cuales controlan importantes capacidades cognitivas como la resolución de problemas, la memoria, el lenguaje y el juicio", explica.

Kate, el primer caso

En julio de 2005, esta joven de 23 años fue atropellada por dos coches al cruzar una carretera. Una pequeña distracción redefinió su vida para siempre y su cerebro fue examinado varias veces y diagnosticado como vegetativo. "Desde 1997 trabajé utilizando escáneres cerebrales para probar que los pacientes en este estado aun están conscientes pero atrapados. Trabajé entonces como investigador en el Hospital Addenbrooke de la Universidad de Cambridge mientras examiné a Kate, mi primera paciente a la que le mostraba fotos de sus familiares mientras estaba dentro de la máquina de escaneo cerebral", comenta Owen.

"Para mi asombro, había mostrado una respuesta en una parte del cerebro llamada giro fusiforme (una parte del lóbulo temporal), lo que se asocia con el reconocimiento facial", atestigua. Mientras que el lado izquierdo informa de lo parecida que es la imagen a una cara, es el derecho el que ofrece el veredicto final. Algunos meses más tarde comenzó a despertar de su estado vegetativo, aunque nadie puede decir con certeza por qué.

Vuelta a la vida. (iStock)
Vuelta a la vida. (iStock)

Kate escribió al doctor años después para recordarle que gracias a su empeño ella estaba viva: "Utiliza mi caso para mostrar a la gente lo importante que son los escaneos. Yo no respondía y parecía abandonada pero la máquina demostraba a la gente que yo estaba allí. Fue mágico, me encontró". Desde el caso de esta chica, han escaneado un gran número de pacientes en coma para encontrar vida. La evidencia sugiere que entre 15-20% de las personas en este estado están totalmente conscientes aunque nunca respondan a los estímulos externos.

Algunos pueden abrir los ojos, gruñir, gemir y ocasionalmente pronunciar palabras aisladas pero parecen vivir en su propio mundo, carente de pensamientos y sentimientos. Otros están experimentando algo muy diferente: sus mentes están intactas dentro de sus cuerpos y cerebros dañados, atrapados en una zona gris entre la vida y la muerte.

Carol

En 2005, el equipo de Owen intentó algo completamente nuevo. En lugar de estimular el cerebro de los pacientes y ver las respuestas, le pidieron a uno de ellos que se comunicara mientras estaba en el escáner, uno funcional de resonancia magnética (que muestra qué partes del cerebro están activas detectando aquellas que utilizan más oxígeno). Primero pidieron a Carol que se imaginase jugando al tenis como si su vida dependiera de ello, con mucho esfuerzo, moviendo los brazos rápidamente... Así, los doctores descubrieron que cuando se imaginaban haciendo esta actividad, se activaba un área en la parte superior del cerebro conocida como corteza premotora, involucrada en la preparación para hacer movimientos con las extremidades.

Cada vez que se le pedía que lo hiciera, se activaba esa zona, así que le pidieron algo más: imaginarse dando vueltas alrededor de su casa. La investigación había demostrado que cuando la gente se imagina en un ambiente familiar, se estimula la actividad del cerebro llamada giro parahipocampal. Carol debía recordar muebles, cuadros, habitaciones, puertas y caminar de una estancia a otra. Cuando se le pidió hacer eso, su actividad cerebral era la misma que la de los voluntarios sanos que habían realizado pruebas de escáner.

Despertar o no depende de varios factores: las respuesta físicas, el tratamiento y la causa de origen de su actual estado de salud

"Lo habíamos demostrado, pero no pudimos hacer nada más. La ciencia no funciona así. Solicitamos al comité de ética que hiciera una investigación, pero nunca consideramos la posibilidad de encontrar a alguien consciente. Nunca se lo contamos a la familia de Carol, no había cura ni solución, no había forma de comunicarse sobre una base regular, ¿entenderían que habíamos establecido contacto pero que no se podía hacer nada más? Al final no fue mi decisión: como investigador, no me dejaron intervenir. Su médico fue quien decidió que aunque se lo contáramos, eso no beneficiaría su salud, pero no estaba de acuerdo. Me acordaba de Kate y de cómo cuando se lo dijimos, sus cuidados eran más personales e intensos y eso la hizo mejorar. Fue desgarrador", comenta Owen.

Scott

En 2012, un paciente llamado Scott, hizo que este investigador tuviera la primera oportunidad de romper adecuadamente con este mundo silencioso. Este paciente fue atropellado por un coche de policía cuando se dirigían a la escena del crimen lo que dañó su cráneo. Owen lo conoció 12 años después. Acababa de trasladarse a la Universidad de Ontario (Canadá), donde ahora dirige un laboratorio especializado en la evaluación de pacientes con lesiones cerebrales agudas y donde Bill Payne, un conocido médico del hospital Parkwood de la ciudad, ayudó a encontrar a este primer paciente.

"Su familia cree firmemente que está consciente, pero nunca hemos visto señales de ello", comentó Payne. En un primer examen, el estado vegetativo de Scott era evidente, ni siquiera podía mover los ojos o sacar la lengua. Mientras estaban en el escáner, una de las científicas que acompañaba a Owen, la doctora Davinia Fernández-Espejo, pidió lo mismo que al resto de pacientes anteriores: imagina jugar al tenis y después estar en casa y recorrer las habitaciones. Y el cerebro respondió correctamente. La familia tenía razón.

Radiografía craneal. (iStock)
Radiografía craneal. (iStock)

Los médicos se debatieron en si preguntar si sentía dolor o no. La idea de hacerlo y que dijera que sí, que durante 12 años había estado sintiendo dolor, era demasiado horrible de contemplar, pero debían hacerlo. La tecnología había avanzado bastante. Al principio el número de veces que se podía escanear a un paciente estaba restringido porque en cada exploración había que inyectar un isótopo radioactivo dañino y los resultados tardaban en salir. Pero ahora no hacía falta.

Se le pidió que si no sentía dolor alguno pensara en que estaba jugando al tenis y respondió. Su actividad cerebral se vio reflejada casi al instante, Scott se imaginó lo que le habían pedido, respondiendo "no". No sentía dolor. Y si había podido responder a esta pregunta, también podría decir si sabía donde estaba, quién era o cuánto tiempo había pasado desde que tuvo el accidente. También le preguntaron si le gustaba el hockey (era aficionado), y aunque temían que ahora lo odiara porque en su tele siempre estaba puesto un partido y temían que después de tanto tiempo viéndolo, hubiera terminado por aborrecerlo, respondió de forma afirmativa.

Entre 15-20% de las personas en estado de coma se encuentran totalmente conscientes aunque nunca respondan a los estímulos externos

Owen recordó que otra paciente a la que le gustaba Céline Dion y su madre tuvo puesto un mismo álbum durante meses. Cuando la chica despertó y se recuperó, las primeras palabras que dijo fueron: "Si vuelvo a escuchar otra vez estas canciones, te mataré".

En 2013, Scott murió por complicaciones médicas en el hospital. "Mi equipo y yo quedamos devastados. Nunca habíamos tenido una conversación real con él, pero sentíamos que lo conocíamos. Nos dejó entrar en su mundo y logramos que él saliese de esa zona gris donde estaba atrapado", concluye Owen.

La tecnología de escaneo cerebral avanza rápidamente y llegará el día en que se pueda detectar la conciencia de manera confiable, barata y eficiente. Se podrá encontrar a los pacientes que estén sumergidos en su mente, ponerse en contacto con ellos y evaluar sus deseos. Actuar sobre ellos, sin embargo, es algo que aún se escapa de nuestras manos.

Alma, Corazón, Vida

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