¿Son saludables tus condimentos favoritos?

Lo que se esconde detrás de las salsas que te echas en la comida

La consumimos a menudo y nos ayudan a aportar un sabor especial a algunos de nuestros platos preferidos, pero ¿sabemos verdaderamente cómo afecta su consumo a nuestra salud?

Foto: 'Jo, qué bueno todo tía. Y además mazo sano el mogollón de kétchup y mostaza que hemos echado'. (iStock)
'Jo, qué bueno todo tía. Y además mazo sano el mogollón de kétchup y mostaza que hemos echado'. (iStock)

Existen algunas salsas que consumimos tan a menudo que incluso parecen parte de algunos platos. ¿Una hamburguesa sin kétchup o mostaza? Puede ser, pero es poco habitual. Buscamos sus sabores en determinados alimentos, pero “estos ingredientes también pueden añadir calorías extra, grasas, sodio y azúcares a nuestra dieta, especialmente si no controlamos las cantidades que estamos añadiendo”, explica la nutricionista Amanda Foti en Yahoo Heatlh.

Estas son las cuatro salsas más comunes que solemos utilizar para aderezar nuestros platos. Antes de embadurnar con ellas tu próximo perrito caliente o aliñar tu ensalada con un toque asiático, descubre si son realmente saludables o quizás deberías recortar su consumo.

Mostaza

El mítico trío que podemos encontrar casi en cualquier establecimiento que ofrezca hamburguesas: kétchup, mostaza y mayonesa. Ya sea en dentro de sus botes originales o en sobrecitos individuales

Sin embargo, la mostaza original difiere bastante de la que solemos encontrarnos en las cadenas de comida rápida y restaurantes habituales. Tradicionalmente está elaborada con semillas de mostaza, agua, vinagre, sal, azúcar, zumo de limón y especias. Entre estas últimas destaca la cúrcuma, cuyas propiedades antiinflamatorias convierten a la salsa original en un producto de lo más saludable.

El sabor potente de la soja proviene del sodio, presente en cantidades más elevadas de lo que imaginas

Pero si hay un condimento que la convierte en un aderezo que deberías consumir más a menudo, son precisamente las semillas de mostaza. “Estas incluyen fitonutrientes que ayudan a combatir el cáncer; vitamina B, que se ha demostrado que ayudar a perder peso; niacina, que reduce el colesterol; y antioxidantes, que refuerzan nuestro sistema inmunológico”, explica Foti.

Por otra parte, a pesar de que la mostaza apenas tiene calorías –menos de 15 por cucharada–, debes tener en cuenta que suele tener un alto contenido de sodio y abusar de ella puede resultar peligroso si tienes problemas de hipertensión.

Kétchup

Uno de las salsas más consumidas en nuestro país que ayuda a muchos padres a lidiar con los niños a los que les desagradan algunos alimentos. Un chorrito de kétchup siempre les anima a probar platos que de otra forma no tocarían ni con un palo.

Esta salsa de tomate (generalmente elaborada a partir de concentrado), tiene ese característico sabor dulce gracias a que se le añade azúcar o jarabe de maíz alto en fructosa. De ahí que tenga más calorías –alrededor de 20 por cucharada– de lo que podría esperarse de una salsa de tomate.

La mayonesa puede tener un sabor delicioso, pero es una de las opciones menos saludables

Algunos tipos de kétchup pueden contener hasta 4 gramos de azúcar por cucharada, cantidad que no debería suponer un problema si no fuese porque la mayoría de las personas no se limitan a servirse solo un poco. Además, como comenta Foti, “lo más probable es que no utilices esta salsa de tomate para aderezar una pieza de fruta o una col. La principal preocupación a nivel nutricional proviene precisamente de los alimentos sobre los que se echa kétchup”.

Al igual que la mostaza, contiene también vinagre y especias. Pero, en su caso, es precisamente su ingrediente principal el que convierte al kétchup en una salsa saludable: los tomates. Estos contienen licopeno, un antioxidante natural que ayuda a proteger el sistema inmunológico y que ha sido utilizado para el tratamiento de enfermedades cardíacas, problemas de presión arterial e incluso se ha relacionado con la prevención de algunos tipos de cáncer como el de próstata, el de mama o el de pulmón.

'Me echaré hasta que haga 'chop chop' el bote. Este pollo está infumable'. (Corbis)
'Me echaré hasta que haga 'chop chop' el bote. Este pollo está infumable'. (Corbis)

Mayonesa

“Este cremoso aderezo puede tener un sabor delicioso, pero es una de las opciones menos saludables”, sentencia la nutricionista. De acuerdo con la etiqueta de una conocida marca de mayonesa, contiene huevo, aceite, sal, azúcar, almidón de maíz, vinagre y otros condimentos naturales y conservantes. Es rica en vitaminas A, D, E, y K pero también es alta en grasas y calorías: una cucharada contiene alrededor de 10 gramos de grasas y unas 100 calorías y, como ocurría con el kétchup, pocas son las personas que se limitan a una cucharadita… De ahí que se recomiende controlar su consumo y no hacerlo de manera habitual.

Salsa de soja

De moda desde hace algunos años, la soja está considerada una salsa saludable y baja en calorías ideal para ensaladas y aliños variados. Vale, pero además de tener pocas calorías –unas 10 por cada cucharada–, ese sabor potente proviene del sodio, presente en cantidades más elevadas de lo que imaginas: aunque dependiendo del que se consuma, entre 575 y 1.000 miligramos por cucharada. Teniendo en cuenta que la cantidad diaria recomendada de sodio son unos 2.500 miligramos… Quizás deberías empezar a controlar la cantidad de soja que utilizas para aliñar.

“Además, la soja de algunas marcas también contiene azúcar, colorante de caramelo y MSG”, advierte Foti. Así que, como recomienda la especialista en nutrición, la clave es consumirla con moderación.

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