TERRORISMO, INTEGRACIÓN ECONÓMICA, DEFENSA...

Las nueve piezas de Merkel y Macron para encajar el rompecabezas europeo

Los líderes de Alemania y Francia cocinan un plan para relanzar la UE en los tiempos de Trump. Estas son las principales piezas del rompecabezas que componen la imagen futura de la UE

Foto: El presidente de Francia, Emmanuel Macron, habla con la canciller Merkel durante la cumbre del G-7, en Taormina. (Reuters)
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, habla con la canciller Merkel durante la cumbre del G-7, en Taormina. (Reuters)

Tras dos decepcionantes encuentros con Donald Trump, la canciller Angela Merkel rompió un tabú en la política alemana al afirmar que los europeos deben asir el destino con sus propias manos. "Los tiempos en que podíamos confiar en otros han quedado algo atrás... eso es algo que he experimentado en los últimos días", afirmó después de volver de la reunión de la OTAN y de la cumbre del G7. Emmanuel Macron, por su parte, pedía "una refundación del proyecto europeo" que ahonde la integración económica y para eso, ha aducido, es preciso "recomponer la confianza" entre París y Berlín.

Pero, ¿de qué hablan Merkel y Macron? Parece, por las declaraciones e informaciones que están emergiendo en los últimos días, que ambos líderes ya se han puesto manos a la obra en la tarea de relanzar la Unión Europea, una iniciativa en la que, como ha sucedido históricamente, los dos pesos pesados del bloque han de hacer cesiones. Estas son las principales piezas del rompecabezas que componen la imagen futura de la UE... si Merkel y Macron consiguen lo que se proponen.

Pieza I: presupuesto y ministro para eurozona

Macron lleva desde la campaña presidencial francesa abogando por un presupuesto común para la eurozona y por un ministro de Finanzas común para la unión monetaria. Y Merkel y su ministro de Finanzas, el profeta de la austeridad Wolfgang Schäuble, pese a su escepticismo inicial, ven ahora la propuesta con buenos ojos.

Según revelaba recientemente el 'Frankfurter Allgemeine Zeitung', en Berlín se baraja que el dinero provenga de parte de lo que se recauda con el IVA y, si finalmente se introduce, con la tasa europea a las transacciones financieras. También se está estudiando la posibilidad de emitir deuda de la eurozona. Ésta sería una mancomunización de la deuda por la que estaría dispuesto a pasar el Gobierno alemán, que siempre ha estado abiertamente en contra de iniciativas como los eurobonos. De forma ilustrativa Macron subrayó ante la canciller -durante su primera visita a Berlín como presidente- que estaba "en contra de mancomunar las deudas pasadas". Pero no habló de las futuras.

Para ejecutar todo esto sería necesario cambiar los tratados. Pero aquí también está dispuesta a transigir Merkel, que teme más que dentro de cinco años la presidenta de Francia sea Marine Le Pen que las trabas de este proceso. El fracaso del proyecto de Constitución para Europa llevó a la canciller a recelar de las reformas de los tratados, pero ahora está abierta a las enmiendas de Macron, siempre que sirvan para "reforzar la eurozona".

La canciller Angela Merkel e Ivanka Trump durante una reunión empresarial en la Casa Blanca, Washington. (Reuters)
La canciller Angela Merkel e Ivanka Trump durante una reunión empresarial en la Casa Blanca, Washington. (Reuters)

Pieza II: Reformas y ajustes fiscales

Este presupuesto común podría servir para lanzar inversiones en los países que implementen reformas estructurales, según el plan de Merkel, que desea combinar así una posible nueva vía de transferencias financieras entre países del bloque -en las que Alemania volvería a ser el primer contribuyente neto- con la aplicación de las reformas estructurales que proclama. En esta misma línea, 'Politico' aseguraba recientemente que Berlín ya está planteando en Bruselas vincular el desbloqueo de fondos de cohesión al cumplimiento de los límites de déficit. Esto sería ahondar en la misma técnica del quid pro quo que el Gobierno alemán ha defendido desde el primer rescate griego.

Macron quiere impulsar además una cierta armonización fiscal, algo que Merkel ve factible. El ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, y Schäuble, tienen previsto presentar en julio una batería de propuestas para reformar la eurozona, entre las que se encontrarán medidas para unificar los diferentes sistemas impositivos en la eurozona.

Pieza III: Terrorismo

Merkel y Macron están de acuerdo en que la lucha contra el terrorismo islamista es una prioridad y en que para esta tarea es precisa la cooperación internacional. La suma de fuerzas frente al terrorismo fue uno de los temas principales del encuentro que mantuvo la semana pasada el francés con el presidente ruso, Vladímir Putin.

Por su parte, el ministro alemán de Interior, Thomas de Maizière, manifestó que, pese a las diferencias que su país mantiene actualmente con Estados Unidos y Reino Unido, la cooperación en materia de seguridad con ambos va a mantenerse o incluso profundizarse en los próximos años. La colaboración con Washington tiene en este ámbito un "significado sobresaliente" para Alemania y es provechosa para ambas partes. Además, argumentó, Berlín y Londres tienen en la lucha "intereses idénticos" en la lucha contra el yihadismo. La coordinación debería mantenerse, "si es posible", también tras el brexit, añadió.

Agentes de policía caminan hacia Limbecker Platz, en Essen, Alemania. (Reuters)
Agentes de policía caminan hacia Limbecker Platz, en Essen, Alemania. (Reuters)

Pieza IV: Defensa

El Gobierno alemán está elevando progresivamente su gasto militar con el objetivo de acercarse para 2024 al 2 por ciento del producto interior bruto (PIB) que acordaron los socios de la OTAN hace tres años. Esa misma tasa que el presidente de Estados Unidos exige para ya mismo. Pero Berlín está a la vez desarrollando una estrategia para favorecer la cooperación entre ejércitos de la UE.

En la actualidad, la 'Bundeswehr' tiene unidades militares conjuntas con Holanda, Francia y Polonia. Y en breve, tras un acuerdo firmado el pasado febrero, se pondrán en marcha otras dos en las que soldados alemanes trabajarán codo con codo con militares de la República checa y de Rumanía.

La integración militar de Europa, un proyecto que por cuestiones políticas y económicas lleva décadas encallado, podría coger impulso en los próximos años. La amenaza rusa por el flanco oriental ha hecho más permeables a los países del Este en esta materia, que se han sentido además decepcionados por la negativa de Trump a reafirmar su compromiso a salir en defensa de sus aliados, como exige el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte. Además, el mayor enemigo interno de la integración, Reino Unido, estará fuera del bloque en menos de dos años.

Pieza V: Política exterior

El llamamiento de Merkel a sus socios a asir el destino con sus propias manos es una declaración de independencia en política exterior de Estados Unidos, a la sombra de quien Europa ha vivido durante décadas. La canciller quiere mantener una postura activa y autónoma en asuntos como Ucrania, Siria, Libia o la crisis de los refugiados. Macron se reunió la semana pasada con Putin, al que Merkel visitó en mayo en Sochi. Además, la canciller recibió estos días en Berlín, por separado, a los primeros ministros de India, Narendra Modi, y China, Li Keqiang.

No se trata de un pivote hacia Asia, señaló la jefa del Gobierno alemán. Las relaciones transatlánticas siguen siendo esenciales, pero "Europa debe ser un actor que se involucre en los asuntos internacionales". Sus contactos con los gigantes asiáticos tienen un "significado sobresaliente" para Alemania, pero "en absoluto" están diseñados "en contra de cualquier otra relación", aseguró.

Un pilar de la política exterior va a ser la promoción del libre comercio. La UE, con el apoyo de Berlín, está tratando de acelerar las negociaciones que tiene abiertas con distintos países para la firma de tratados de libre comercio. Significativo parece el caso mexicano, cuyas conversaciones se han revitalizado a raíz de la llegada de Trump a la Casa Blanca con la intención de levantar un muro en la frontera sur de Estados Unidos y de renegociar el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte. En el punto de mira del bloque también están los de Mercosur e India.

Pieza VI: Brexit

Merkel y Macron están de acuerdo en que la unidad de la UE es crucial en las negociaciones sobre la salida de Reino Unido del bloque. Además, coinciden en que si Londres quiere cerrar sus fronteras a la libre circulación de personas, eso tendrá también consecuencias en los flujos de capitales, servicios y mercancías. Reino Unido pagará "el precio" de tratar de separar las cuatro libertades fundamentales, aseguró recientemente la canciller. Los dos se están decantando por un Brexit duro que refuerce políticamente a la Unión, pese a las derivadas negativas en materia económica. Principalmente para evitar sentar un precedente, con Londres debe quedar claro que fuera hace frío.

Pieza VII: Weidmann y De Guindos, al BCE

El semanario 'Der Spiegel' apuntaba la pasada semana que el Gobierno alemán está ya moviendo fichas para que el actual presidente del Bundesbank, el halcón de la ortodoxia fiscal y monetaria Jens Weidmann, sea el sucesor de Mario Draghi al frente del Banco Central Europeo (BCE) cuando concluya el mandato del italiano en 2019. Esto compensaría las cesiones de Berlín en otros ámbitos económicos. La publicación daba además a Luis de Guindos como principal candidato a sustituir a partir del año que viene al actual vicepresidente de la autoridad monetaria, Vitor Constancio.

Pieza VIII: Refugiados

El Gobierno alemán quiere reducir drásticamente el número de refugiados que llegan a Europa y acordar un plan de reparto entre los socios de la UE. Macron, contrariamente a la posición de su predecesor, François Hollande, está a favor de un sistema de este tipo. No obstante, dentro del bloque sigue habiendo muchos países que se niegan rotundamente a recibir peticionarios de asilo, como Polonia o Hungría.

Pieza extra: elecciones en Francia y Alemania

Francia celebra elecciones parlamentarias en junio y Alemania tiene generales en septiembre. Berlín va a esperar a los comicios galos para sentarse con el Gobierno de Macron poner negro sobre blanco su proyecto común para revitalizar la UE. Primero Macron debe comprobar qué apoyos tiene en la Asamblea Nacional y con quiénes debe contar para sacar adelante sus reformas. Es probable que en verano, entre junio y septiembre, empiecen a circular las primeras propuestas, que serán las menos controvertidas. Merkel no quiere que su campaña electoral se vea empañada por asuntos conflictivos. Éstos solo se plantearán tras las elecciones, con la líder cristianodemócrata iniciando su cuarta legislatura.

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