NUEVO ESTUDIO EN LOS ESTADOS UNIDOS

El tamaño de las olas de calor podría crecer hasta un 80% a mediados de siglo

Olas de calor más grandes también aumentarán las cargas eléctricas y la demanda máxima de energía en la red

Foto: Las altas temperaturas han afectado a España este verano. Foto: EFE Kiko Huesca
Las altas temperaturas han afectado a España este verano. Foto: EFE Kiko Huesca

Verano tras verano venimos sufriendo olas de calor en casi todo el planeta. Y la situación no parece que vaya a mejorar. Según un reciente estudio, el tamaño de estas olas de calor puede aumentar entre un 50 y un 80% para mediados de siglo.

"A medida que aumenta el tamaño físico de las regiones afectadas, más personas estarán expuestas al estrés por calor", ha señalado Brad Lyon, profesor asociado de investigación en la Universidad de Maine (Estados Unidos) y autor principal de esta nueva investigación, publicada en 'Environmental Research Letters' y citada por Science Daily.

"Olas de calor más grandes también aumentarán las cargas eléctricas y la demanda máxima de energía en la red puesto que más personas y empresas encenderán el aire acondicionado para combatirlas", ha añadido Lyon.

Gases efecto invernadero

Según esta investigación, para mediados de siglo, en un escenario de emisiones de efecto invernadero medio, el tamaño medio de las olas de calor podría aumentar en un 50%, mientras que en altas concentraciones de gases de efecto invernadero, el tamaño promedio podría incrementarse en un 80% y las olas de calor más extremas podrían duplicar su tamaño.

El estudio podría ayudar a las empresas a probar el estrés de la capacidad de su sistema de energía

"Un aumento en atributos como la magnitud y la duración es consistente con las expectativas de un clima más cálido", ha comentado Lyon. "Lo nuevo en nuestro estudio es la forma en que los calculamos, lo que nos permitió considerar el tamaño como una nueva dimensión de onda de calor".

Investigaciones previas generalmente han calculado estadísticas de ondas de calor a nivel local, calculando atributos como la frecuencia para cada ubicación, y luego agregando los resultados para ver patrones espaciales. En este estudio, los autores siguieron las olas de calor y cuantificaron sus atributos como regiones conectadas que se mueven y cambian de tamaño y fuerza durante su vida útil.

"Es como ver lo que hace un grupo de personas mientras se mueven juntos en un parque, en lugar de contar cuántas personas de cada uno de esos grupos entraron en el parque", ha explicado Lyon.

Medir el estrés

Los autores explicaron que el estrés añadido de una ola de calor continua en una región es muy diferente de las condiciones dispersas que se suman a un área del mismo tamaño.

"Si tienes una gran ola de calor contigua sobre un área altamente poblada, es más difícil para esa área satisfacer la demanda eléctrica máxima que para varias áreas con olas de calor más pequeñas que, cuando se combinan, son del mismo tamaño", ha indicado Tony Barnston, jefe de pronosticadores del Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad de la Universidad de Columbia y coautor del artículo.

"Si aumenta el tamaño físico de las regiones afectadas, más personas estarán expuestas al estrés por calor"

De esa manera, los autores señalan que su nuevo enfoque podría ayudar a las empresas de servicios públicos a probar el estrés de la capacidad de su sistema de energía para satisfacer los requisitos de demanda durante las olas de calor especialmente extensas.

Al observar las olas de calor desde esta perspectiva, los autores pudieron evaluar cómo el tamaño de una ola de calor, además de factores como su intensidad y frecuencia, puede afectar a las comunidades.

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