Ciencia: El vacile de la universidad española: estos 23 premios Nobel nunca serían catedráticos. Noticias de Ciencia
los nuevos criterios de la aneca

El vacile de la universidad española: estos 23 premios Nobel nunca serían catedráticos

Los nuevos requisitos de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación no aceptarían como catedrático a muchas de las eminencias que los universitarios estudian

Foto: El físico Peter Higgs frente a una fotografía del detector Atlas del CERN (Reuters)
El físico Peter Higgs frente a una fotografía del detector Atlas del CERN (Reuters)

La universidad española ha endurecido tanto los criterios para alcanzar el puesto de catedrático que 23 de los científicos y científicas que ganaron el premio Nobel en los últimos diez años no pasarían el corte.

Los nuevos criterios fueron introducidos el mes pasado por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) pero no generaron ruido —más allá de la comunidad académica— hasta que la cuenta de Twitter @CientificoEnEsp reparó hace unos días en lo siguiente: con los actuales criterios, Peter Higgs, descubridor del bosón homónimo y premiado con el Nobel de Física en 2013, no sería apto para la universidad española.

El quid de la cuestión está en la exigencia obligatoria de haber publicado más de 130 artículos para la Calificación A (máximo rango que puede alcanzar un profesor universitario) o más de 50 para la Calificación B. Higgs apenas suma una veintena de artículos, entre ellos el de 1964 en el que predijo la existencia de este bosón y revolucionó la física de partículas del resto del siglo XX y lo que llevamos de XXI hasta su detección en 2012.

El número mínimo de artículos JCR —indexados en una plataforma que evalúa el factor de impacto o importancia de la revista científica— varía en cada disciplina, de los 45 en Matemáticas a los 150 en Química, siendo el baremo más común el de 130 publicaciones.

Criterios obligatorios de la ANECA para catedráticos en ciencia.
Criterios obligatorios de la ANECA para catedráticos en ciencia.

El debate está, ya lo habrán adivinado, en si hay que juzgar a un catedrático al peso o con otras normas más cualitativas. Los físicos teóricos como Peter Higgs pasan a veces largos periodos de lectura, discusión o docencia antes de plasmar sus ideas en un estudio, por lo que saldrían perjudicados con este tipo de baremo frente a los que realizan experimentos en grandes colaboraciones internacionales.

Existen diversas formas de contar el número de publicaciones, desde Google Académico a las páginas web de cada científico. Para medirlos a todos con la misma vara, hemos analizado en Scopus (la mayor base de datos de literatura científica 'online', propiedad de Elsevier) el currículum de los 84 científicos ganadores de un Nobel en las tres disciplinas científicas: Física, Química y Medicina.

Dado que la ciencia hace décadas era diferente (más lobos solitarios, se publicaba menos) y que cuanto más atrás vayamos, más difícil será encontrar a un científico en condiciones de optar a catedrático en la universidad española, hemos restringido la búsqueda a los últimos diez años.

Física

No es solamente Higgs. Su compañero François Englert, el otro ganador del Nobel de 2013, accedería al puesto pero solamente con la Calificación B. Haber colaborado en la predicción del bosón no sería suficiente para alcanzar la máxima categoría profesional en su departamento.

Los 28 físicos galardonados en la última década podrían tener una plaza de aparcamiento en el campus de Berkeley (es el premio que les otorga la universidad californiana a los empleados que ganan el Nobel) pero nueve de ellos se quedarían a las puertas de una cátedra si trabajaran actualmente en la universidad española. Entre ellos Duncan Haldane, pionero de la física de la materia condensada o Charles Kuen Kao, padre de la fibra óptica.

Química

Los criterios de la ANECA son diferentes para los químicos, se requieren 150 publicaciones JRC para superar el primer obstáculo hacia la cátedra. De los últimos 27 premiados con el Nobel de Química, siete no alcanzan este número. Por ejemplo, dos de los premiados este mismo año, Richard Henderson y Jacques Dubochet, por sus trabajos pioneros en criomicroscopía electrónica o, como lo definió Göran Hansson, secretario de los Nobel, "un método guay para ver moléculas".

El ritmo de publicaciones de Fraser Stoddart, diseñador de nanomáquinas moleculares, puede parecer sobrehumano, pero incluso este escocés palidece ante los más de 1.100 artículos en los que aparece como autor el químico español Avelino Corma, del Instituto de Tecnología Química de Valencia.

Medicina

Es harto conocido que el número de mujeres que ganan cada año el Nobel es infinitesimal en comparación con los hombres. Una de ellas es la china Tu Youyou, quien descubrió el poder de la artemisina en el tratamiento de la malaria. Esta doctora, que ahora tiene 86 años, encontró respuestas tras años buscando en los antiguos textos de la medicina tradicional china. Su hallazgo ha salvado millones de vidas en Asia, África y América del Sur.

Tiene 18 publicaciones.

Su compañero como Nobel de Medicina 2015, William C. Campbell, sí podría ser catedrático en España, pero no de los mejor reconocidos. En la misma situación quedan otras dos mujeres ganadoras, May-Britt Moser en 2014 y Carol Greider en 2009, que tampoco podrían acceder a la máxima calificación.

¡Total, qué ha hecho esa, aparte de descubrir la telomerasa!

Si en el futuro se cruzan con un científico y descubren que lo han hecho catedrático en una universidad española, pidan un deseo.

Ciencia

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
21 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios