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Comprar tu primer tocadiscos puede ser un caos. Probamos varios para que no tires el dinero
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SIN DEJARTE UNA FORTUNA

Comprar tu primer tocadiscos puede ser un caos. Probamos varios para que no tires el dinero

Son un regalo socorrido, pero también algo envenenado si no escoges el modelo correcto y apuestas por un modelo más barato. Dedicar tiempo a coger la opción correcta es más importante de lo que crees

Foto: Los contendientes de nuestra prueba y guía de compra. (Kote Puerto)
Los contendientes de nuestra prueba y guía de compra. (Kote Puerto)

Escuchar música en formato físico puede convertirse en una experiencia muy especial, totalmente diferente a la que disfrutamos en nuestros canales de streaming habituales. Nos desligamos de listas de reproducción o música al azar para realizar una escucha activa y completamente intencionada. Si nos situamos en el caso concreto de los vinilos, podemos percibir la reproducción de música como un ritual, ya que necesitamos un espacio dedicado y tenemos que destinar un tiempo a buscar un disco entre la colección de vinilos. Incluso sacarlo de la funda es especial: nos enfrenta al envoltorio que el artista diseñó para protegerlo.

También nos permite descubrir música que en el mundo digital pasaríamos por alto. Debemos conocer que es posible saltar a diferentes puntos del disco si así lo deseamos, pero la experiencia de escucha en vinilo está orientada a disfrutar de la selección de canciones en el orden que el artista consideró como ideal.

No se nos olvida, en este sistema analógico de los discos físicos hay que darle la vuelta al vinilo cuando termina una cara y realizar una limpieza de los elementos cuando sea necesario. Todo un proceso que nos invita a estar más atentos, algo que puede resultar fantástico para algunos, pero bastante tedioso para la gran mayoría.

Qué decir de la complejidad para acceder a las canciones. El mundo digital nos ofrece todo el catálogo imaginable en cuestión de clics, mientras que el proceso de búsqueda y adquisición de un disco concreto consigue darle más importancia a ese momento de dar al play en el tocadiscos. Se le da más valor a “tener” las canciones.

En lo que respecta a la calidad que puede ofrecer un vinilo, no es mejor que la del formato digital, aunque podemos defender que nos regala una escucha más cálida y humana de las grabaciones. Pero no estamos aquí para descubrir cuál es tu preferencia, tampoco para convencerte, de hecho pensamos que puedes conseguir que sean experiencias compatibles.

¿Tocadiscos 'Bueno, Bonito y Barato'?

Si te atrae este mundillo o tienes una colección de vinilos heredada en casa, es posible que estés interesado en hacerte con un tocadiscos. El objetivo de este artículo es presentar una selección de tres dispositivos muy fáciles de encontrar cuando te expones a las primeras búsquedas en la red.

Todo el mundo que haya entrado en este universo de gadgets musicales reconocerá que es peligroso, ya que puedes caer en el pozo sin fondo de la alta fidelidad, por esto era una prioridad que los tres modelos se pueden considerar de acceso, que no es lo mismo que barato. También nos parecía vital que presentaran alguna característica distintiva que los haga atractivos.

Los novatos en esto del vinilo agradecerán que todo sea fácil en este tocadiscos de Sony, desde la instalación a la puesta en marcha. Olvídate de calibraciones o piezas complejas, se monta en diez minutos y en poco más estamos reproduciendo nuestros discos.

Colocas el disco, seleccionas el tamaño y la velocidad, y pulsas el botón 'Start'. El brazo tonal baja automáticamente y busca el surco para comenzar a reproducir. Cuando termina el disco, tranquilidad, ya que él solo sabe volver a su posición de reposo. También tenemos botón para parar la reproducción, y otros para subir o bajar el brazo, lo que lo convierte en una opción a considerar por aquellos que prefieren operar manualmente el tocadiscos. Para todos los gustos.

placeholder Foto: Kote Puerto.
Foto: Kote Puerto.

Desde el punto de vista del diseño debemos destacar el minimalismo conseguido por Sony, con un exceso de plástico para dar forma al tocadiscos, y la elección del aluminio para los componentes donde realmente importa: el plato y el brazo tonal. El mecanismo de transmisión es por correa.

La cubierta de plástico transparente que se ve en imágenes se puede retirar con facilidad, pero es interesante dejarla puesta ya que sirve como protección del polvo y su grosor consigue amortiguar la presión de posibles sonidos externos.

En lo que respecta a las prestaciones de sonido, el tocadiscos Sony ofrece una gran calidad para el rango de precios en que se mueve. Lo consigue integrando un preamplificador de fono y dejándonos ajustar el nivel de audio a través de un conmutador de ganancia: Bajo (-4 dB), Medio (0 dB) o Alto (+6 dB).

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Foto: Kote Puerto.

Si queremos disfrutar de una experiencia de alta fidelidad con nuestro amplificador y altavoces, es posible conectarlos a través de una salida fono. En el caso de querer acabar con cables, estamos de enhorabuena ya que dispone de conectividad Bluetooth.

El Sony PS-LX310BT es la opción 'mi primer tocadiscos' ideal, ya que supone una inversión lógica para alguien que quiere asegurar un sonido de calidad, funcionamiento completamente automático - y seguro para tus discos -, además de un diseño con estilo que será muy fácil de integrar en cualquier ambiente.

Una opción muy equilibrada
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Sony PS-LX310BT
Compra a precio mínimo

No está hecho a posta, pero Michael nos lo resume muy bien con ese “Bad” en la portada. No por la acepción de perverso, más bien por la calidad final que nos ofrecen los chicos de Create. Es cierto que estamos ante un tocadiscos muy asequible, y su aspecto es bastante llamativo, pero para entrar en el mundo de los vinilos no nos parece una opción recomendable.

¿Qué sentido tiene entonces introducir un producto que no nos gusta en esta selección? Bastante, ya que estos maletines y sistemas “retro” han proliferado con diferentes variantes y marcas, y hay muchos medios compartiéndolos dentro de sus listas de compra, como primera opción para iniciarse. Para bien o para mal tenemos que saber qué compramos.

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Foto: Kote Puerto

Obviamente estamos al otro extremo del producto de Sony, por precio y por tipo de producto. La propuesta de Create pasa por ofrecer un dispositivo que sea fácil de llevar de un sitio a otro, que cuente con sus propios altavoces para funcionar de manera independiente, y que de alguna manera pueda servir como artículo vintage de decoración.

La calidad de sonido es deficiente, no hace falta ser un experto en alta fidelidad para reconocer que suena bastante a lata cuando lo conectamos a un equipo externo a través de la salida RCA (el previo de fono es muy básico). Casi peor es realizar la escucha por los altavoces integrados, de muy mala calidad y poca potencia. Así difícilmente te vas a enamorar del mundo del vinilo.

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Foto: Kote Puerto.

Lo más importante, y doloroso, es que puede llegar a dañar nuestros vinilos. La cápsula que utiliza es lo más básico que se despacha, y que para extraer el sonido requieren de una fuerza excesiva sobre el disco. El diseño del brazo tampoco ayuda, lo que repercute en un trazado inconsistente a lo largo del disco.

Gasta un poco más, por 150 euros ya hay modelos que nos aseguran la mínima calidad de sonido y están firmados por marcas especializadas. Aunque suene drástico, si tu presupuesto no da para más, no entres de esta manera en el mundo del vinilo y disfruta la música a mayor calidad en streaming.

Socorrido, pero mucha letra pequeña
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Create Record Player Pop
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Para los que buscan un tocadiscos fácil de transportar y se hayan quedado con mal sabor de boca con la opción de Create, pueden respirar tranquilos ya que Audio-Technica tiene una buena solución. Se llama Sound Burger, y aunque no es un producto de masas, ni es asequible, podemos asegurar que funciona realmente bien.

Si eres de los que les gusta ser el disc-jockey en las reuniones, y quieres poner la música de una manera muy especial, con el Sound Burger vas a reclamar la atención de mucha gente. También vas a tener que explicar bastantes veces que estamos ante la puesta al día de un aparato que fue un éxito hace 40 años.

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Foto: Kote Puerto.

Audio-Technica ha concebido un dispositivo ultracompacto que por su particular aspecto puede lucir bien en cualquier sitio. Todo viene montado y equilibrado, así que hacer funcionar Sound Burger es muy sencillo: solo hay que quitar un tornillo que deja fijo al brazo tonal cuando lo transportamos.

Tanto por su salida de 3,5 mm como por la conectividad Bluetooth 5.2, Sound Burger suena mejor de lo esperado. También es esperable algo así por parte de un especialista como Audio-Technica, que ha presentado un diseño muy inteligente para conformar un tocadiscos tan minúsculo.

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Foto: Kote Puerto.

Para conseguir estabilidad y precisión en la estabilidad se ha optado por un motor de transmisión por correa, el plato es de aluminio con sistema de amortiguación, el brazo está equilibrado por muelles, y la aguja es una ATN3600L de la casa.

En cuanto al funcionamiento debemos saber que es completamente manual: el tocadiscos empezará a girar cuando muevas el brazo sobre el disco. En lo que respecta a la autonomía, destacar que las baterías dan para 12 horas de uso, que se puede traducir en la escucha de unos 15 álbumes.

Una opción de calidad y diferente
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Audio Technica Soundburger
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¿Para qué queremos Bluetooth en un tocadiscos?

El audio sin cables que ofrece el Bluetooth en estos tres tocadiscos es una característica que no causará ningún interés en un audiófilo: digitalizar, comprimir y transmitir el sonido analógico va en contra de la experiencia que nos habían prometido con el vinilo.

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Foto: Kote Puerto.

Pero la realidad es que si ponemos en una balanza esa degradación del audio y poder ocasionalmente conectar altavoces/auriculares, lo segundo resulta bastante útil. Por ejemplo, nos sirve para no molestar a terceros, montar un sistema de sonido improvisado en cualquier sitio, o crear un sistema de audio más limpio de cables.

Lo importante es que el Bluetooth en todos es una opción, siempre podemos sacar una salida “física” a otros dispositivos. También es justo comentar que las opciones de emparejamiento son muy básicas y en mi experiencia bastante problemáticas hasta conseguir la unión. Parecerá una tontería, pero es necesario que los altavoces/auriculares tengan control de volumen.

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Escuchar música en formato físico puede convertirse en una experiencia muy especial, totalmente diferente a la que disfrutamos en nuestros canales de streaming habituales. Nos desligamos de listas de reproducción o música al azar para realizar una escucha activa y completamente intencionada. Si nos situamos en el caso concreto de los vinilos, podemos percibir la reproducción de música como un ritual, ya que necesitamos un espacio dedicado y tenemos que destinar un tiempo a buscar un disco entre la colección de vinilos. Incluso sacarlo de la funda es especial: nos enfrenta al envoltorio que el artista diseñó para protegerlo.

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