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Misión Pilatus PC-21: así aprenden a derribar enemigos los pilotos de combate españoles
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Primeros vuelos del avión de adiestramiento

Misión Pilatus PC-21: así aprenden a derribar enemigos los pilotos de combate españoles

La Academia General del Aire ha renovado su flota de aviones de adiestramiento y la estrella es el avión Pilatus PC-21, pero también los nuevos simuladores para recrear el combate aéreo

Foto: El PC-21 rodando por la plataforma. (Juanjo Fernández)
El PC-21 rodando por la plataforma. (Juanjo Fernández)
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Se llama Pilatus PC-21 y no es un avión cualquiera. En realidad son 24 aviones y son las piezas fundamentales para formar a los próximos pilotos de combate españoles. La Academia General del Aire presentó recientemente estos aparatos y, aunque se trata del elemento más vistoso del programa, en realidad representan solo una pequeña parte del complejo sistema de adiestramiento que ha puesto en marcha el Ejército del Aire, un sistema con el que los nuevos pilotos abandonan el mundo analógico para zambullirse, de lleno y desde el primer día, en la era digital.

El Ejército del Aire, ahora también del Espacio, afronta con grandes dificultades la necesidad de reemplazar varios de sus modelos de aeronaves. Un serio problema, pues ha coincidido en el tiempo la obsolescencia de varias de ellas. Una de las ramas más afectadas era la enseñanza, con sus tres modelos en uso al borde del final o ya en él. Uno de ellos es el aparato para enseñanza básica, el T-35 Pillán, con el que el alumno aprende las nociones básicas del vuelo. Es la denominada Fase I.

Foto: Ingenieros rusos tendiendo un puente de pontones. (Mil.ru)

Después accede al mítico C-101, el entrenador de diseño español, en la Fase II. En este pequeño reactor el alumno completa los conocimientos de vuelo básico - avanzado. De aquí sale de la Academia para pasar a las Fases III y IV de 'especialidad', que se realizan respectivamente en las escuelas de caza, con el F-5 —también necesitado de reemplazo urgente— o las de transporte, helicópteros o RPAS (drones).

placeholder Cabina real del avión PC-21. (Juanjo Fernández)
Cabina real del avión PC-21. (Juanjo Fernández)

El Pilatus PC-21 lo cambia todo. España, tras un concienzudo y serio análisis —también hay muchas cosas que se hacen bien— seleccionó el nuevo Sistema Integrado de Adiestramiento, desarrollado por la suiza Pilatus. Se trata de un sistema completo que va más allá de lo que es un modelo de avión y que está teniendo gran éxito internacional, siendo seleccionado por Suiza, Francia y otros países, como Australia, Singapur, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Jordania.

El contrato español, por un valor de 205 millones de euros, incluía 24 aviones, 2 simuladores FTD (Full-Flight Training Device), del tipo de los simuladores FFS o "Full-Flight Simulator", 2 simuladores de cabina, 40 puestos de enseñanza informatizada y 12 puestos para preparación y análisis (debriefing) de vuelos. Además, varios equipos accesorios, como el ETD o simulador de acceso a cabina, para adiestrar a los pilotos en los procedimientos básicos de entrada, salida, etc., mantenimiento y apoyo.

Un sistema moderno y completo

Los dos primeros aviones llegaron a San Javier (Murcia), sede de la Academia General del Aire, el 14 de septiembre de 2021. Hoy, menos de un año después, la flota completa de 24 unidades está volando, lo que supone un magnífico ritmo de entregas. No solo eso, el sistema integrado de adiestramiento estaría operativo si no fuese por unos pequeños retrasos producidos en las obras de las nuevas instalaciones. Se trata de nuevos edificios que deben albergar los simuladores FFS, pues requieren unas condiciones que no proporcionaban los antiguos. Sin embargo, está previsto que esté terminado todo en dos o tres meses.

placeholder Simulador de cabina. (Juanjo Fernández)
Simulador de cabina. (Juanjo Fernández)

Los alumnos que empiezan este año ya no volarán en el C-101. Este querido reactor quedará tan solo para la Patrulla Águila en el 794 Escuadrón, creado exprofeso para este menester al independizarse las exhibiciones y otras tareas de apoyo del veterano avión con las tareas de enseñanza. Así, los pilotos de la Patrulla ya no serán, como se acostumbraba, instructores de vuelo. No obstante, y dado el escaso tiempo disponible para familiarizarse con el PC-21, como excepción en este primer curso se seguirá el modelo de vuelos que hasta ahora se llevaba con el C-101, pero para el curso 2023-2024, ya se implementará el nuevo modelo de forma completa.

Del sistema solo se oyen alabanzas por sus buenas cualidades. No solo por el avión, que en sí no es más que la plataforma para vuelo real del sistema de adiestramiento, sino por el resultado esperado del conjunto. De entrada, se producirán muchos ahorros. Estos llegarán por varios caminos, siendo el más evidente el ahorro en combustible, pues el PC-21 consume la mitad que el viejo C-101. Los simuladores aportarán otro importante capítulo de ahorro, pues su calidad y realismo permitirán reducir en buena medida el número de horas de vuelo real que realiza cada alumno.

Pero la verdadera ventaja, donde está la clave del sistema, es en la calidad de la enseñanza y en el ahorro en tiempo, combustible y horas de vuelo de los aviones en las fases III y IV de enseñanza y en las Unidades de Conversión Operativa o UCO. Hasta ahora el alumno aprendía a volar en el Pillán y el C-101, aviones de diseño antiguo y totalmente analógicos. Sus cabinas y formas de manejo nada tienen que ver con lo que se van a encontrar cuando el piloto, ya formado, llegue a sentarse en un Eurofighter, F-18, A-400M o NH-90, todos ellos con modernas cabinas digitales y alta tecnología.

placeholder Simulador de acceso a cabina o ETD, para prácticas de procedimientos. (Juanjo Fernández)
Simulador de acceso a cabina o ETD, para prácticas de procedimientos. (Juanjo Fernández)

Esta situación obligaba a prolongar el adiestramiento con el F-5 (Fases III y IV) y, sobre todo, en las UCO, donde el piloto recién llegado se debía aclimatar a las nuevas tecnologías. Con el PC-21 esto será muchísimo más fácil, pues el alumno piloto, nada más comenzar su formación, trabajará con una cabina toda digital y un avión de última tecnología. Con él se pueden simular, además, diferentes comportamientos, desde el de un avión sencillo en la Fase I, otro más complejo en Fase II e incluso aviones de combate para las Fases III y IV. Esto no es ninguna exageración, pues en Francia, por ejemplo, los pilotos acceden a un avión como el Rafale —equivalente a nuestro Eurofighter— directamente desde el PC-21. Ellos no tienen un avión intermedio como nosotros el F-5.

Por último, no cabe la duda de pensar si el paso de un avión reactor a uno turbohélice es un retroceso. Todo lo contrario. La envolvente de vuelo del PC-21, sus características y prestaciones, son similares e incluso mejores que las del C-101. Es rápido y muy maniobrable, dispone de asientos eyectables y tiene unos márgenes de aceleraciones de +8 y -4 'G'.

Además, incorpora muchas seguridades y ayudas en el vuelo, como piloto automático, sistema de 'evitación del terreno' (mantiene una altura mínima respecto al suelo) y GPS. También dispone de sistemas propios de aviones de combate, como HUD, Head Up Display o presentador frontal de datos, un emulador de radar —donde los instructores pueden introducir objetivos— así como un simulador de armamento. Difícil pedir más.

Adiós al C-101: con él quedan atrás 42 años de enseñanza por donde han pasado 1.750 pilotos y más de 250 instructores

Lo único que da cierta tristeza es ver cómo se acerca el final de un avión tan emblemático para España como ha sido y es el C-101. Un avión extraordinario como entrenador, sencillo de pilotar y muy noble en las maniobras. Con él quedan atrás 42 años de enseñanza, por donde han pasado 1.750 pilotos y más de 250 instructores, que totalizaron 285.000 horas de vuelo.

Queda pendiente qué hacer o con qué reemplazar a los Pillán, ahora todavía involucrados en la enseñanza durante la Fase I, por no hablar del reemplazo de los F-5 de la Base de Talavera la Real. Está claro que 24 aviones PC-21 no solventan este problema y los viejos aviones se agotan. La solución, que está ya en estudio por parte del Ejército del Aire, pasaría por una ampliación de la flota de Pilatus y no hay que descartar que no tardando mucho veamos llegar una nueva remesa del entrenador suizo. Un nuevo lote que podría estar en los 12 o 14 aviones para jubilar, ya de manera definitiva, la era analógica en la enseñanza de nuestros pilotos.

Se llama Pilatus PC-21 y no es un avión cualquiera. En realidad son 24 aviones y son las piezas fundamentales para formar a los próximos pilotos de combate españoles. La Academia General del Aire presentó recientemente estos aparatos y, aunque se trata del elemento más vistoso del programa, en realidad representan solo una pequeña parte del complejo sistema de adiestramiento que ha puesto en marcha el Ejército del Aire, un sistema con el que los nuevos pilotos abandonan el mundo analógico para zambullirse, de lleno y desde el primer día, en la era digital.

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