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Proyectiles guiados: la artillería que está cambiando el rumbo de la guerra en Ucrania
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las armas de precisión de Ucrania y Rusia

Proyectiles guiados: la artillería que está cambiando el rumbo de la guerra en Ucrania

El uso de municiones guiadas por la artillería ucraniana y rusa está marcando el desarrollo de la guerra. Ambos bandos usan este armamento para destruir posiciones enemigas con precisión

Foto: Pieza de artillería ucraniana 2S1 haciendo fuego (Reuters)
Pieza de artillería ucraniana 2S1 haciendo fuego (Reuters)
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La Guerra de Ucrania, desde un punto de vista militar, nos está dejando infinidad de imágenes para el análisis. Muchas de ellas se refieren a los ataques realizados con artillería, tanto por rusos como ucranianos, a columnas o blindados aislados, donde los proyectiles caen sobre sus objetivos con una precisión sorprendente. Se trata del empleo de munición guiada, algo que está revolucionan la doctrina de uso de la artillería y que la convierte, aún más, en un arma letal e infalible.

Las imágenes no dejan lugar a dudas. En ellas vemos una carretera con una columna de vehículos blindados – en esta ocasión rusos – que avanza en dirección desconocida. La acción se está grabando desde un UAV (un dron) que vuela a cierta altura y, de repente, aparece una explosión justo sobre uno de los vehículos. Instantes después sobre otro. Las explosiones, en parte porque el vídeo está editado, se repiten en rápida sucesión y aunque el humo oculta parcialmente la carretera, se aprecia un gran desorden y varios vehículos ardiendo. El ataque ha sido breve pero mortal y preciso.

Foto: Carros de combate T-72 del ejército búlgaro. (Bulgarian Army)

La acción la ha realizado, en esta ocasión, la artillería ucraniana, pero no se ha producido según las tradicionales formas en las que el fuego artillero actúa. La diferencia es que en esta acción se han empleado municiones guiadas. En la forma tradicional, se habrían dedicado dos secciones, entre 6 y 8 piezas, que habrían disparado dos o tres proyectiles cada una, suficientemente espaciados entre ellos para batir un área sobre la carretera.

placeholder Piezas autopropulsadas Msta (TASS)
Piezas autopropulsadas Msta (TASS)

En esa forma de ataque tradicional, los obuses se habrían disparado – dependiendo de la distancia hasta el blanco – aprovechando las dos trayectorias posibles del tiro parabólico, la de alta y baja elevación, con el propósito de que ambos proyectiles, disparados por cada una de las piezas, lleguen al objetivo casi en el mismo instante. Es decir, se dispararía el primero por la trayectoria de alta elevación, que tarda más tiempo en llegar y mientras ese vuela, permite recargar la pieza y realizar un segundo disparo por la trayectoria de baja elevación. Esas trayectorias se denominan ‘primer y segundo sector’ y esta forma de disparo utilizando ambos sectores sería un ‘tiro de saturación’.

El efecto que se consigue tiene dos ventajas. Por un lado, parece que disparan el doble de cañones y por otro, permite que las piezas salgan de su posición y se muevan con rapidez. Esto último es fundamental, pues los radares de la artillería enemiga pueden localizar la posición de la artillería atacante y realizar lo que se denomina ‘fuego de contrabatería’, batiendo su posición y destruyendo toda su área de asentamiento.

Las municiones de precisión lo cambian todo. Se trata de un tipo diferente – ya se trabaja con ellos desde hace tiempo – que, una vez disparado por el cañón, permite realizar un guiado en la parte final de su vuelo hacia el objetivo. Esto cambia el empleo de la artillería. Ahora, para atacar esos mismos blindados enemigos sobre la carretera, se necesitarían menos piezas de artillería y muchos menos disparos. Tan solo se precisa de un sistema nuevo: un elemento dotado con un láser que ‘ilumine’ o designe (señale o marque) cada objetivo concreto, es decir, cada vehículo.

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Pieza autopropulsada 2S1 ucraniana (Ucrainian MoD)

Esto es así porque los proyectiles se guían por láser semiactivo, esto es, se dirigen en modo autónomo hacia el reflejo que produce un láser sobre un objeto. El láser con el que se designa ha de ser de una determinada longitud de onda, que es detectada por la cabeza de guiado. Esta iluminación se puede hacer con un láser llevado por infantería o un vehículo, pero también, y es ahora lo más habitual, por un dron que transmite la visión sobre el objetivo en tiempo real y permite a los operadores elegir o priorizar sobre qué objetivos se dispara y en qué orden.

Con este sistema los artilleros tan solo deben disparar sobre el área donde se encuentran los blancos y el propio proyectil se encarga de corregir su trayectoria para impactar sobre cada vehículo. Esta táctica y munición permite destruir blindados e incluso carros de combate al conseguir impactos directos, con menos piezas de artillería, con menos disparos y con mayor seguridad, porque ya no es tan sencillo determinar el origen de los disparos y, además, las piezas se pueden mover y cambiar de posición con mayor rapidez. Con munición convencional y tiro de saturación, por el contrario, se conseguiría neutralizar, desorganizar y detener la columna, pero no lograr su destrucción.

Modelos rusos

Ambos bandos, rusos y ucranianos, disponen de este tipo de municiones guiadas y las están empleando todo lo que pueden, es decir, cuando disponen de ellos. Dejando aparte la artillería lanzacohetes, que usa sus propias cabezas de guiado, ambos también utilizan dos tipos que se adaptan a los calibres fundamentales de la artillería de origen ruso: el 122 mm y el 152 mm.

placeholder Pieza remolcada de 122 mm D-30 (Mil.ru)
Pieza remolcada de 122 mm D-30 (Mil.ru)

El proyectil guiado más importante es el ruso 2K25 Krasnopol. Se trata de un modelo de 152 mm pensado para su utilización por las piezas autopropulsadas 2S3 Akatsiya y 2S19 Msta-S. Consta de un buscador láser y un módulo de guiado que se transportan en un contenedor sellado. Antes del disparo se unen a la ojiva con su sección posterior que incluye unas aletas estabilizadoras. Existe también una versión desarrollada a partir del modelo original pero adaptada a calibres de 155 mm, que es un estándar OTAN. Se denomina Krasnopol M-2 y está pensada para el mercado de exportación. El alcance del Krasnopol de 152 mm es de 20 km y el del M-2 de 25 km.

Para su manejo, el designador, bien sea infantería o dron, deben estar comunicado con la batería de artillería. Lo primero que debe hacer es facilitar las coordenadas del área donde se deba disparar y, una vez lanzado, se ilumina el objetivo con el láser. Esto se hace así para que el tiempo en el que el láser iluminador está activo sea el menor posible, ya que puede ser descubierto y el enemigo podría emprender acciones, como ocultar el área con humo.

El Krasnopol goza de buena prensa y se le atribuye una gran precisión. También se afirma que es incluso de mejores prestaciones que algunas municiones occidentales similares, como el Cooperhead americano, aunque no alcanza las buenas características del nuevo Excalibur, también americano y que España ha comprado. Cada Krasnopol pesa 50 kg y debe ser manejado por dos artilleros a la vez.

El otro tipo ruso es el de 122 mm, del que hay versiones tanto para morteros como artillería. En artillería, denominado KM-3 Kitolov-2M, se opera con las piezas 2S1 Gvozdika mientras que las versiones para morteros de 120 mm se denominan KM-8 Gran. El Kitolov y el Gran emplean tecnología heredada del Krasnopol con algunas mejoras, por ejemplo, el empleo del sistema de control de fuego de artillería Malakhit, un sistema automático que integra la iluminación de objetivos y el cálculo de datos de tiro. Cada KM-3 pesa más de 28 kg y alcanza los 13,5 km, mientras que el KM-8 pesa 27 kg y alcanza 9 km.

Munición ucraniana

Los ucranianos utilizan proyectiles guiados por láser Kvitnyk de 152 mm, aunque también se fabrica en versión de 155 mm pensado para la artillería occidental. El Kvitnyk es un derivado del ruso Krasnopol, de hecho, el modelo original se fabricaba conjuntamente entre Rusia y Ucrania, pero desde el 2014, a raíz de la invasión y anexión de Crimea, los ucranianos cortaron todo vínculo comercial en cuestión de armamento y comenzaron a desarrollar su propia versión.

Es difícil establecer cuál, si el ruso original o el derivado ucraniano, funciona mejor, pero lo cierto es que hay muchas pruebas de que se ha usado con gran éxito. Para la designación de objetivos las tropas de Kiev no utilizan los UCAV Bayraktar, son demasiado escasos y costosos para arriesgarles en una misión en la que solo tienen que iluminar con láser. Por ello están empleando drones de bajo coste, muchos de ellos comerciales, a los que han sido capaces de adaptarles un láser de designación. Por los resultados obtenidos, parece que el plan les funciona.

El ucraniano de 152 mm se estaría operando con las piezas autopropulsadas 2S3 y las D-20 remolcadas, aunque también han desarrollado municiones similares para calibres de 122 mm. Se trata del denominado Karasuk, para su utilización con las piezas 2S1 y cañones remolcados D-30. Esta munición tiene un alcance máximo de 12 km y se habría empezado a entregar al ejército a partir de 2018 o 2019, por lo que no se sabe con exactitud la disponibilidad existente.

En definitiva, la munición guiada ha introducido un nuevo concepto de guerra para la artillería. Se cambia volumen de fuego por precisión y el resultado es un ahorro importante en coste de munición, pese a que como es lógico, los guiados son mucho más caros. Según el fabricante ucraniano, el efecto de 16 proyectiles guiados como el Kvitnyk equivaldría a un bombardeo artillero con 800 convencionales. Parece exagerado, sobre todo porque también es cierto que los efectos del bombardeo artillero son diferentes en función de cómo sea el objetivo.

Un bombardeo de saturación sobre una posición defensiva, un centro de mando, un nudo de comunicaciones o un depósito logístico es sencillamente devastador, pero está claro que los efectos de un bombardeo de precisión, donde el enemigo puede ver que sus objetivos valiosos como radares, misiles, sistemas antiaéreos, etc., son eliminados con una precisión sistemática, no debe ser muy bueno para la moral de combate.

La Guerra de Ucrania, desde un punto de vista militar, nos está dejando infinidad de imágenes para el análisis. Muchas de ellas se refieren a los ataques realizados con artillería, tanto por rusos como ucranianos, a columnas o blindados aislados, donde los proyectiles caen sobre sus objetivos con una precisión sorprendente. Se trata del empleo de munición guiada, algo que está revolucionan la doctrina de uso de la artillería y que la convierte, aún más, en un arma letal e infalible.

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