LLEGA CON ASSISTANT Y PIXEL PEN

He probado el Pixelbook de Google y este es el portátil que llevo años esperando

El nuevo equipo de Google enamora por su pantalla y su diseño. He pasado un buen rato con él y sólo hay una razón que haya salvado a mi ordenador de la jubilación anticipada

Foto: Vista del Pixelbook de Google. (M.MC)
Vista del Pixelbook de Google. (M.MC)

"¿Qué haces tú en un sitio como este?" Bien podía haber sido esa la pregunta. El Pixel 2 y el Pixel 2 XL montaron un fiestón a cuenta de Google este miércoles. El epicentro del evento anual de hardware estuvo en San Francisco pero otras ciudades como Berlín, o en nuestro caso Londres, también tuvieron su ración de celebración. Ellos eran los reyes de la noche.

Todos se fijaban en los terminales que aspiran a convertirse en los mejores del año en el universo Android. Algo eclipsado estaba él. Allí en un rincón, en segundo plano. El Pixelbook. El mejor portátil que ha creado Google. El mejor portátil que ha existido moviéndose al ritmo de Chrome OS, el sistema operativo de los de Mountain View pensado para estos equipos. Y, personalmente, el portátil que estaba esperando desde hace tiempo.

Vaya por delante que yo soy una de esas personas que no exige demasiado a su ordenador. No le cargo con tareas excesivamente pesadas. A mi Mac lo más complicado que suelo pedirle es uno de esos vídeos edulcorados para despedidas y celebraciones. Estoy bastante acostumbrado a trabajar con las herramientas online de Google para editar textos, crear tablas de Excel, presentaciones o tomar notas. Drive es un clásico de mi día a día. Por tanto, las veces que he tenido que enfrentarme a Chrome OS me he sentido bastante satisfecho. Si a ti no te ocurre lo mismo, igual deberías olvidarte de este equipo.

Cómo os digo, el Pixelbook es el mejor portátil que ha creado Google. Es una opción atractiva. Pasé un buen rato coqueteando con esta monada. Y al volver, ya no miraba a mi ordenador como siempre. Lo seguía queriendo como hasta entonces pero una vez más había otro en el que no podía dejar de pensar.

Un convertible no 'marciano'

El Pixelbook es, simplemente y llanamente, un bellezón. A falta de ver el camino que toma tras la compra de parte de la división móvil de HTC, ha conseguido imprimir una línea de diseño a todas sus máquinas muy elegante. Este portátil sigue la imagen de los Pixel 2. Combina una franja de cristal templado con fondo blanco con una de metal. El agarre es perfecto. Pesa apenas un kilogramo. Y su grosor es de apenas diez milímetros.

No he sido capaz de trabajar nunca con una tableta -especialmente por el tema de los teclados y los trackpads- ni con convertibles que se aproximan más a estos dispositivos en su forma que a los ordenadores al uso. Por eso no he conseguido desprenderme de MacBook Air aún. La portabilidad del equipo es básica para mí.

Lo de 'doblar' un portátil siempre me resultó marciano. Sin embargo, las medidas del Pixelbook hacen que no sea tan extraño

Las veces que he convivido con un convertible el mayor uso que le he dado a esta 'funcionalidad' es el de poner el equipo en posicion de 'V' invertida para ver una serie o una película. Y tampoco era algo que ocurriese todos los días. Al coger el PixelBook es lo primero que hice. Sin embargo, una de las responsables de producto me invitó a sentarme en el sofá, plegar el Pixelbook completamente -su bisagra permite rotación de 360º- y manejarlo un poco.

No voy a engañar a nadie, no es una tableta, pero la experiencia no me ha resultado, ni de lejos, tan antinatural como en otras ocasiones. Me dediqué a navegar, garabatear un poco con el lápiz óptico y ver un par de vídeos. No voy a hacer un uso intensivo de este modo 'tablet' pero en el sofá, en la oficina o en una reunión podría recurrir a esto más a menudo dado el diseño y la ligereza del equipo.

La pantalla, un gran atractivo

La pantalla del Pixelbook me ha enamorado. (M.MC)
La pantalla del Pixelbook me ha enamorado. (M.MC)

Además para 'manazas' como yo hay espacio suficiente en los márgenes de la pantalla para agarrarlo firmemente sin tocar la zona visible. El panel, de 12,3 pulgadas, es una de las grandes virtudes. Se trata de un LCD Quad HD. Los colores son muy vivos y ofrece 400 nits de brillo, una estadística bastante alta que promete ofrecer un gran rendimiento en entornos complicados. La resolución es de 2400 por 1600 píxeles.

Es cierto que si lo comparamos con la densidad de las pantallas el iPad Pro o el Surface Pro se queda un poco por debajo pero...estamos hablando de portátiles ¿no? Aquí el Pixelbook tiene una concentración de 235 píxeles por pulgadas, frente a los 226 de los Macbook de 2017 y los 201 del bautizado como 'Surface' Laptop.

El trackpad responde a las mil maravillas. Es cierto que el rey en este aspecto es Apple, pero Google ha conseguido ofrecer un tacto y una respuesta precisa sin que lo sienta extraño. El teclado, tres cuartas partes de lo mismo. Teclas grandes, retroiluminadas y con una respuesta que hace que sienta francamente cómodo.

Chrome OS y Assistant, tenemos que vernos más a menudo

Por fin empiezo a tomarme en serio a Google con los portátiles. Y Chrome OS. Esto no parece en absoluto lo que vimos con el Pixel C hace dos años. Mucho menos con el equipo de 2013. En esas ocasiones el buscador parecía decir: "Oye, aquí tenéis un portátil, una tableta o algo así para que veáis lo que se puede hacer con Chrome OS. Ahora os toca a vosotros". Y los pocos que le seguían el juego eran equipos mas bien de corte asequible y modesto. Esto es un equipo serio. Muy serio. Un ordenador que si tuviese una distribución internacional mayor (de momento tres países) podía convertirse en un modelo bastante popular.

Como digo, mis flujos de trabajo en el portátil encajan bastante con lo que pretende ChromeOS. Google Apps cubre mis necesidades y sino, los programas que utilizo para ciertas labores como editar fotos tienen versión web. Desde la compañía han trabajado para ofrecer soporte de apps Android en Chrome OS y que estas se puedan ejecutar en ventanas. Las demostraciones -hay que someterlo a muchas más pruebas- parecen corroborarlo. Llevan un año refinando este sistema y parecen ir en el sentido correcto aunque hay que meterle 'chicha', que siempre hay excepciones.

Chrome OS ha sido mejorado. Llevan un año trabajando en que cualquier app de Android se pueda ejecutar sin problemas

Assistant. Probablemente fue el único capaz de hacer sombra a los Pixel 2. Después de conquistar altavoces, auriculares y teléfonos, ahora llega también a este equipo. Se puede activar desde el puntero, pero tienes un espacio dedicado en el teclado. También puedes despertarlo con un 'OK, Google'. Responde bien y rápido. Le pido que haga un par de búsquedas. Que lance una app. Todo sin problemas. Habrá que esperar a la versión en castellano. Este asistente inteligente empezará a parlotear español oficialmente a partir del día 26 de octubre en el Pixel 2 XL y, previsiblemente, se extenderá rápidamente por todos los equipos de la casa.

¿Puntero? Excelente pero...


Es una de las cosas que Google se ha sacado de la manga. Un lápiz óptico. Pixel Pen. 'Si Apple lo ha metido en su iPad Pro, por qué no lo voy a hacer yo', debió pensar alguno. No viene incluído en el precio del equipo. Hay que desembolsar 99 dólares más. Tomo notas y coloreo un poco. La respuesta es inmediata, sin apenas retraso. Además permite escribir o dibujar hasta con 60 grados de inclinación. Me explican cómo coger capturas rápidamente. Traduzco unos textos y activo Assitant un par de veces. Nuevamente, todo correcto.

El Pencil Pen ofrece una experiencia buena. Otra cosa es que aporte algo a la hora de usar el portátil

Es una experiencia muy buena. Pero personalmente, por el uso que hago del equipo, no me aporta nada. De la misma manera que no me aporta el Apple Pencil en el iPad. Además no tienen un 'agarre' ni un hueco dentro del equipo como lo tiene el Note 8, que lo guarda en su 'interior' a la espera de poder utilizarlo. Así corro el riesgo de perderlo o de que acabe olvidado en el fondo de la mochila. Eso sí, utiliza pilas AAAA y afirman que puede pasar hasta un año sin cambiar estas baterías. Un punto a favor.

Rendimiento y batería

Personalmente, el Pixelbook creo que puede ofrecer una experiencia inigualable a cualquier usuario de Chrome OS. Ofrece configuraciones con procesadores i5 (me sería suficiente con este primero) o i7 de Intel (para los que quieran más potencia). Estos chips llegan jalonados con 8 o 16 de RAM y hay versiones de 128, 256 y 512 GB de memoria interna. Personalmente, insistiendo en lo que he dicho al principio, no creo que ningún usuario medio (de esos que no ejecutan tareas especialmente pesadas) se encuentre con problema alguno y se verá satisfecho. Además, estas configuraciones parecen más que suficiente para soportar cualquier 'app' que se pueda encontrar en Google Play.

Diez horas de autonomía. Es una buena estadística. Sin embargo, puedes darle un 'chute' de energía cargado un 20% en 15 minutos

Sus responsables aseguran que con un uso normal puedes aguantar hasta diez horas alejado del enchufe. Ya me hubiese gustado comprobarlo más a fondo. Cuenta con carga rápida, así que es algo que se agradece. En quince minutos puede darte hasta un 20% de la carga. El cable de carga puede ser el mismo que el de tu teléfono mientras sea un USB Tipo C. Tiene dos puertos con este fin. Nada de USB normales ni ranuras para tarjetas. Yo ya tengo asimilado que eso es lo que toca. Tengo mi adaptador en casa y ya no lo veo como un problema. Eso sí, por lo menos mantiene el jack para los auriculares.

Google, la distancia es un problema

Entonces, ¿por qué no estoy dispuesto a jubilar aún mi ordenador? Es sencillo. El portátil más ambicioso de Google va a tener, por el momento, la distribución más limitada que hemos visto últimamente. España no está en sus planes. Tampoco Alemania. Ni Japón, uno de los 'paraísos' donde la empresa ha puesto los ojos recientemente. Reino Unido, Estados Unidos y Canadá han sido los mercados agraciados. Se han abierto las prerreservas y llegará a las tiendas a final de este mes.

Los precios parten de 999 dólares o libras. Si alguno quiere aprovechar un viaje al extrajero para comprarlo, mejor en EE UU para aprovechar el cambio de divisa. A partir de ahí escalan hasta los 1699 dólares, que es el precio de su versión superior (i7, 16 GB de RAM y 512 GB de memoria) Es el ordenador que yo he esperado siempre...¿pero es también para ti? Personalmente creo que el Pixebook y Chrome OS puede satisfacer al 85% de usuarios de portátiles. La cuestión es el dinero. Es un tope de gama. Google ha dejado de hacer experimentos y, por fin, se ha puesto serio con este portátil que me puso los dientes muy largos.

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios