mejora el rendimiento de tu equipo

¿Se te ha estropeado el ordenador? Prueba estas soluciones para no pagar por repararlo

Si prefieres ahorrarte algo de dinero por mano de obra, intenta recuperar una versión anterior de tu sistema operativo o formatea (después de hacer copias de seguridad)

Foto: Antes de destripar tu ordenador, lee esto.
Antes de destripar tu ordenador, lee esto.

Si Ali Babá y su horda de ladrones accedían a su escondite con el popular “ábrete, Sésamo”, cualquier usuario de ordenador que se precie tiene muy presentes las palabras mágicas a las que debe recurrir cuando las cosas se ponen feas. Por mucho que Bill Gates reniegue ahora de ello, la combinación de teclas Ctrl+Alt+Supr ha sacado a más de uno de un apuro: ya sea para acceder al Administrador de tareas y matar algún proceso que se ha quedado bloqueado o, directamente, para reiniciar el equipo, esa llave maestra es un atajo útil para solucionar algún problema de raíz.


Sin embargo, esa combinación mágica (o recurrir a reiniciar el ordenador a lo bestia, dándole al botón correspondiente) no siempre es la solución a todos los fallos de un equipo. De hecho, si se ralentiza demasiado o si determinados programas se suelen quedar bloqueados al usarlos, lo más habitual es plantearse una visita al técnico. Pero antes de dar ese costoso paso, existen no pocas alternativas con las que podrías ahorrarte el desembolso en mano de obra. De menor a mayor dificultad, estas son las principales opciones con las que intentar solucionar el problema de tu ordenador:

¿Una limpieza?

En muchos casos, el motivo por el que un ordenador no rinde como debiera es la ausencia de espacio libre o el exceso de acumulación de archivos temporales. Hasta hace apenas unas semanas, CCleaner se ofrecía como la mejor herramienta para solucionar este problema. Sin embargo, el reciente ataque sufrido por este ‘software’ propiedad de Avast obliga a buscar alternativas con las que limpiar el ordenador de archivos innecesarios. Por suerte, las hay.

Con Windows 10 tienes una suerte de 'Sensor de almacenamiento' que te ayudará a limpiar tu equipoPara empezar, aquellos que tengan Windows 10 lo tienen realmente fácil, ya que el propio sistema operativo ofrece varias posibilidades. Por una parte, basta con ir hasta la opción “Almacenamiento” dentro del menú “Sistema” de la configuración para activar lo que Microsoft ha tenido a bien llamar “Sensor de almacenamiento”.

Una vez activada esta opción, será Windows 10 el que se encargue de hacer de forma automática lo que hasta ahora era la mayor utilidad de CCleaner: eliminar, sin apenas esfuerzo, todos esos archivos temporales del sistema, de internet y el contenido de la Papelera de reciclaje. Lo que con CCleaner conllevaba un par de clics, con Windows 10 se puede hacer de forma automática.

 La Configuración de Windows 10 ahorra unos cuantos quebraderos de cabeza. (Windows)
La Configuración de Windows 10 ahorra unos cuantos quebraderos de cabeza. (Windows)
No obstante, para aquellos que prefieran no activar esta trituradora automática (o tengan una versión anterior de Windows) hay otra opción. A través del menú de Inicio, solo hay que buscar “cleanmgr” para abrir el Liberador de espacio en disco. Se trata de la misma herramienta, aunque algo más manual: seleccionas los archivos temporales que deseas eliminar y tu ordenador vuelve a ganar algo de agilidad.

Por otra parte, aquellos que prefieran seguir teniendo acceso a un ‘software’ desde el que gestionar esta limpieza del equipo cuentan con alternativas como BleachBit o Remo MORE, ambas compatibles tanto con Windows como con otros sistemas operativos como Linux o macOS. En cualquier caso, este es el mantenimiento básico que habría que llevar a cabo periódicamente para que nuestro ordenador no se convierta en un problema en el momento más inoportuno.

A desfragmentar

Suena a práctica del siglo pasado, pero en función de la antigüedad de tu equipo la desfragmentación del disco duro aún puede resultar útil. En caso de que el espacio libre que te queda en él sea mínimo, hacerlo es recomendable sea cual sea el sistema operativo que utilices: el disco ha ido grabando archivos en los espacios libres que ha encontrado y, para ello, es posible que haya ido dividiendo archivos. Así, al ir a abrir un documento o un programa, este puede verse ralentizado si está grabado en distintas partes físicas del disco duro. Sin embargo, con la desfragmentación se ordena todo, evitando así que el ordenador dé problemas a la hora de hacer algo tan básico.

En versiones modernas como Windows 10 el proceso es realmente sencillo. Desde “Este Equipo” (en el Explorador de archivos) haz clic con el botón derecho del ratón sobre la unidad del disco que quieras desfragmentar y selecciona “Propiedades”. En la pestaña “Herramientas” podrás comprobar el estado del disco y, acto seguido, optimizarlo o, lo que es lo mismo, desfragmentarlo.

Además, bajo estas dos opciones aparece la posibilidad de cambiar la configuración del desfragmentado de disco para que este se lleve a cabo automáticamente con una periodicidad que va desde diaria (innecesaria, en principio) hasta mensual. No obstante, primero habrá que ser consciente del ordenador que tenemos ante nosotros: si, en lugar de un disco duro tradicional, el equipo cuenta con una memoria sólida (SSD), la desfragmentación ni es necesaria ni es posible.

 La desfragmentación del disco aún puede ser útil (Wikimedia Commons)
La desfragmentación del disco aún puede ser útil (Wikimedia Commons)

En cuanto a equipos con otros sistemas operativos, la desfragmentación no es tan necesaria como en Windows, pero igual de recomendable si el disco está por encima del 95 % de su capacidad o si, por el uso que le damos al equipo (edición de vídeo, por ejemplo), solemos mover grandes cantidades de datos habitualmente.

Para esos casos, en Mac es útil (aunque no imprescindible) recurrir a herramientas como Drive Genius 5 o TechTool Pro 9.5. En cuanto a aquellos que cuenten con una distribución de Linux en su ordenador, bastará recurrir a la utilidad E4defrag para analizar y optimizar el estado del disco: con el comando “sudo e4defrag –c” el disco será analizado y nos mostrará una puntuación de desfragmentación. Si esta es superior a 30, es recomendable pasar a la acción. Si se acerca a 50, se trata de algo necesario. El comando “sudo e4defrag /ruta” hará el resto.

Recuperando una versión anterior

Hasta aquí, se trata de opciones de mantenimiento que el usuario tiene a su alcance para evitar un susto. Sin embargo, todavía se puede ir más allá si el objetivo es ahorrarse una visita al servicio técnico. Una vez más, Windows ofrece una opción con la que cualquiera puede probar suerte cuando las cosas se ponen feas.

Si hay cualquier problema en el ordenador (un programa que no se abre, un sistema operativo prácticamente bloqueado…), desde cualquier versión de Windows a partir de la 7 se da la posibilidad de recuperar una versión anterior: el propio sistema operativo hace copias de seguridad del estado de las cosas para recurrir a ellas si algo deja de funcionar.

Basta ir al apartado “Recuperación” dentro del menú “Actualización y seguridad” disponible en la Configuración de Windows para iniciar el proceso de marcha atrás. Este viaje al pasado es, en realidad, una reinstalación de Windows para acabar de raíz con el problema. No obstante, no se pierde todo como cuando se formatea un disco y se comienza de cero: Windows recuperará todos aquellos archivos que existían cuando se hizo la copia de seguridad que se dispone a recuperar.

Recuperar una versión anterior puede acabar con algún problema del sistema operativo (Windows)
Recuperar una versión anterior puede acabar con algún problema del sistema operativo (Windows)

Y no solo eso: si el problema no está en todo el sistema operativo, sino que se encuentra en una carpeta o un archivo concretos, también es posible regresar a una versión anterior de los mismos. Accediendo a las Propiedades del documento, la pestaña “Versiones anteriores” muestra las copias de seguridad previas disponibles para poder recuperar la información en buen estado.

Las copias de seguridad son obligadas cuando vayas a recuperar una versión anterior

Para todo ello, es importante haber recurrido con anterioridad a la opción “Copias de seguridad”, disponible también en “Actualización y seguridad”. Desde ahí es posible seleccionar de qué documentos queremos tener un respaldo, en qué momento deseamos guardar una versión de nuestro equipo para recuperarla cuando sea necesario y, claro está, obtener todo ello para guardarlo en un disco externo con el que nos aseguraremos no perder nada.

Por su parte, Apple también ofrece esta posibilidad a los usuarios de sus ordenadores: con Time Machine es posible hacer una copia de seguridad del Mac para recuperar la versión posteriormente, cuando algo deje de funcionar correctamente. Todo sea por evitar un paso por el servicio técnico.

Un formateo a tiempo

La última frontera antes de recurrir a los servicios de un profesional la representa el formateo. Si el problema de tu equipo no es físico, esto solucionará todo, pues se trata de borrar completamente el sistema operativo y reinstalarlo. Para ello, claro está, se aconseja tener antes una copia de seguridad de todo lo que necesitemos.

El formateo a día de hoy no es tan necesario como antes. Al menos, si la recuperación de una versión anterior, explicada previamente, funciona a la perfección. No obstante, aún puede darse el caso de necesitar un formateo que, por suerte, también es más sencillo de realizar que antaño.

De hecho, en Windows 10 basta con acudir de nuevo a “Actualización y Seguridad” y hacer clic en “Restablecer este PC”, desde donde se podrá elegir si mantener o no algunos archivos. Para formatearlo por completo, elegimos la segunda opción y a esperar a que Windows vuelva a la vida.

El formateo es la última barrera. Si el problema no es físico, el problema debería solucionarse

Por su parte, los equipos de Apple también ofrecen una opción idéntica. En “Utilidades de macOS”, haz clic en “Reinstalar macOS” y en los primeros pasos, selecciona si borras el disco de arranque o reinstalas el sistema operativo sin recurrir a ello. En el primer caso, el formateo será completo y cualquier problema se esfumará (junto a la información que no hayas guardado previamente en otro dispositivo).

En cualquier caso, lo cierto es que hay un buen puñado de opciones a las que cualquier usuario sin demasiados conocimientos puede recurrir antes de rendirse y pagar porque alguien le repare el ordenador. Ya sea con un mínimo mantenimiento previo o con una medida más drástica con la que recuperar una versión anterior o empezar de cero, tú también puedes intentar reparar tu ordenador cuando dé problemas. Todo sea por ahorrarte unos euros.

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios