RECURRIERON EXITOSAMENTE A LA ENDOGAMIA

El truco evolutivo de los gorilas de montaña para evitar su extinción

En los años 80 su población se redujo a 253 ejemplares. Hoy es de casi 800. Científicos españoles han descubierto que la falta de 'sangre nueva' no ha sido tan negativa como se podía esperar

Foto: El truco evolutivo de los gorilas de montaña para evitar su extinción

En 1981 la población de gorilas de montaña se limitaba a 253 ejemplares, unos números que hubieran condenado a cualquier otra especie a la extinción. Sin embargo, científicos españoles han secuenciado por primera vez su genoma y han llegado a una sorprendente conclusión: la endogamia ha sido positiva para la supervivencia de estos animales, cuya población media no ha superado el centenar durante milenios.

En la actualidad, y gracias a los esfuerzos de conservacionistas como Dian Fossey (este año se cumplirán 30 años de su asesinato por defender a los gorilas de montaña), su número ha ascendido hasta casi 800. El estudio, publicado hoy en la revista Science, deja una puerta abierta para ser optimistas sobre el futuro de estos animales, catalogados “en peligro crítico de extinción” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

El equipo de investigadores ha secuenciado por primera vez el genoma de trece gorilas de montaña (Gorilla beringei beringei) para compararlos con el de las otras cuatro subespecies de este animal. Las muestras de sangre se obtuvieron de gorilas salvajes heridos por trampas humanas, concretamente siete en el Parque Nacional Virunga y seis en las tierras bajas del este de África. El objetivo era, de esta forma, estudiar la diversidad genómica y el pasado evolutivo de estos primates tan amenazados para así encontrar las claves de su futuro.

Los resultados mostraron algo esperable: un alto nivel de endogamia. “Un tercio del genoma del gorila de montaña tiene cero variabilidad”, explica a Teknautas el investigador del Instituto de Biología Evolutiva y coautor del trabajo, Tomàs Marquès-Bonet. Pero los expertos también se encontraron una agradable sorpresa, porque esta situación no es nueva. “Se han adaptado a vivir así desde hace cientos de años”, añade el biólogo. De hecho, el número medio de animales ha sido de unos pocos cientos durante miles de años, según han calculado los científicos.

Cuando la población de una especie disminuye tan drásticamente como en este caso existen motivos de sobra para la preocupación. Aunque se ponga freno a los problemas que propicien esta caída (como la caza furtiva o la desaparición del hábitat), la endogamia obligada por el bajo número de individuos puede causar, a la larga, la extinción.

La endogamia ha eliminado las variaciones genéticas negativas a lo largo de miles de años

La causa se encuentra en la acumulación de mutaciones negativas en el genoma, que se extienden como un reguero de pólvora por la población ante la falta de genes nuevos. Pero los investigadores descubrieron con estupor que la endogamia había eliminado muchas de estas variaciones nocivas con el paso del tiempo. En otras palabras: el gorila de montaña se ha adaptado para sobrevivir en poblaciones pequeñas y la consanguinidad no representa un peligro. O al menos no tan alto como para otros mamíferos.

Los animales tienen dos copias de cada gen, una de su padre y otra de su madre. La endogamia favorece, por culpa de la baja variación, que ambas sean iguales. Si las dos son buenas no ocurre nada, pero cuando son malas es cuando empiezan los problemas. “Niveles comparables de endogamia contribuyeron a la extinción de parientes nuestros como los neandertales, pero parece que los gorilas de montaña podrían ser más resistentes”, asegura el investigador del Wellcome Trust Sanger Institute y coautor del estudio, Yali Xue. Y es que los gorilas han logrado que se extiendan las copias óptimas a la vez que desaparecen las nocivas.

CSI Gorila

A pesar de esta resistencia “la endogamia nunca es buena”, aclara Marquès-Bonet, ya que la especie pierde su capacidad para adaptarse a los cambios. Como todos los gorilas de montaña son muy similares genéticamente, no están preparados para sobrevivir a variaciones bruscas en el clima, en su hábitat o a un nuevo virus que pueda introducir el ser humano en su ecosistema.

'Niveles similares de endogamia contribuyeron a la extinción de los neandertales, pero parece que los gorilas son más resistentes'

El dato más esperanzador, según el investigador, es que estos primates “no desaparecerán por motivos genéticos mientras que su ambiente no cambie”. Así que si se logra controlar la caza furtiva la subespecie tendrá un futuro más esperanzador que otros animales que, como el lince, cuyos 300 ejemplares existentes en la actualidad deberán enfrentarse a la baja variabilidad genética, junto a la fragmentación de su hábitat.

El trabajo publicado en Science arroja un poco de esperanza sobre el futuro de nuestros parientes. Marquès-Bonet asegura que la secuenciación servirá, a modo de “CSI gorila”, para luchar contra el tráfico ilegal. A partir de ahora, el análisis genético de los ejemplares capturados o cazados permitirá establecer su origen geográfico, y tomar las medidas pertinentes en esa zona.

La secuenciación también permitirá aumentar la variabilidad genética mediante cruces dirigidos. Marquès-Bonet explica que así, el gorila de montaña estará más preparado para sobrevivir a los cambios de su entorno. Aunque todo esto resultará irrelevante si no se protegen los bosques que sirven de hogar a estos primates herbívoros y se persigue su caza. 

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