HP lanza el proyecto 'Earth Insights'

¿Cuántos gorilas quedan en Congo? El 'Big Data' se pone al servicio de la biodiversidad

Utilizar miles de fotografías hechas en la selva para obtener datos sobre la desaparición de especies. El 'Big Data' se transforma en herramienta ecologista

Foto: Ejemplar de gorila adulto
Ejemplar de gorila adulto

"La naturaleza no necesita a las personas, pero las personas sí necesitan a la naturaleza" concluye solemne Harrison Ford desde una enorme pantalla situada frente a un auditorio que acoge a miles de personas. En el escenario, Meg Whitman, CEO de HP. Se trata de la sesión plenaria del congreso HP Discover 2013 que la compañía ha celebrado esta semana en Barcelona.

Y se ha traído consigo al actor Harrison Ford, aunque sólo en vídeo, como embajador de uno de sus últimos proyectos. Conocido activista de causas ecologistas, Ford respalda con su testimonio la idea tras HP Earth Insights, un proyecto en el que se han utilizado métodos de análisis informático sobre millones de datos (el ya célebre Big Data) para estimar las variaciones en las poblaciones de cientos de especies animales de que viven en los bosques tropicales y evaluar si están o no disminuyendo.

Con sus fondos, CI adquiere pequeñas cámaras de infrarrojos y sensores ambientales y los entrega a gobiernos y organizaciones locales de las zonas en las que trabaja. Estos se encargan de colocarlos en la jungla, como si de cámaras ocultas se trataraPero el corazón de Earth Insights no es la compañía tecnológica, sino la ONG Conservation International (CI), que lleva años trabajando para defender a la naturaleza de la acción irresponsable de las personas. Junto una serie de prestigiosas instituciones científicas pusieron en marcha la Red para la Monitorización y Evaluación de la Ecología Tropical (TEAM por sus siglas en inglés), con el objetivo de obtener información en tiempo real que permitiera cuidar mejor de esas especies.

Cámaras y sensores escondidos en el bosque

"Las cifras sobre biodiversidad son uno de los grandes agujeros negros en cuanto a información en todo el mundo. En el año 2010, los 193 países que forman la Plataforma Intergubernamental para los Servicios de la Biodiversidad y los Ecosistemas (equivalente al IPCC que estudia el cambio climático) tenían que presentar un informe sobre cómo evolucionaba este factor en sus respectivos territorios. Y su informe fue que no podían informar de ello, porque no lo sabían", cuenta Sandy Andelman, jefa del área científica de CI.

La forma tradicional de estudiar las poblaciones animales incluye estrategias como marcar y seguir especímenes, u observarlos directamente en sus hábitats. El problema de estas técnicas es que dan datos muy parciales, y que pueden tardar semanas o meses en recopilarse y analizarse.

TEAM decidió intentar otro enfoque. Con sus fondos, CI adquiere pequeñas cámaras de infrarrojos y sensores ambientales y los entrega a gobiernos y organizaciones locales de las zonas en las que trabaja, centradas en los grandes bosques tropicales. Estos se encargan de colocarlos en la jungla, a modo de cámaras ocultas. Desde sus escondites, las cámaras hacen fotografías cuando detectan un cambio de temperatura, y los sensores realizan mediciones periódicas, algunos cada cinco segundos.

Son esos mismos agentes los que luego recogen los datos de las tarjetas de memoria de los dispositivos. “No hay wifi en la selva, claro”, dice Andelman. Por eso la información no se tiene en tiempo exactamente real, pero esa es la única espera.

"Teníamos tantos datos que no podíamos manejarlos"

Hasta el momento han colocado más de 4.000 cámaras en 16 áreas forestales, que han tomado más de un millón y medio de fotografías. Los sensores por su parte han recogido más de 3 millones de datos sobre temperatura, humedad, niveles de CO2 y otros parámetros.

Teníamos millones de parámetros y miles de fotos, y no sabíamos qué hacer con ellos porque no podíamos manejarlosEl problema era, precisamente, la enorme cantidad de datos. "Teníamos millones de parámetros y miles de fotos, y no sabíamos qué hacer con ellos porque no podíamos manejarlos", explica Jorge Ahumada, director ejecutivo de TEAM.

Aquí es donde entra HP en escena: el manejo de Big Data no es nada nuevo para la compañía, que se ofreció para echar una mano a la organización utilizando sus sistemas de análisis para ayudarles a extraer información útil de forma rápida.

Malas noticias para la biodiversidad

"Lo que hacemos ahora es utilizar un sistema de lectura de imágenes automática y un algoritmo matemático que toma esas lecturas, junto con los demás datos de los que disponemos y nos da una serie de patrones o tendencias que se observan en cada especie. Las que más nos interesan para nuestro trabajo son las que señalan si la presencia de una especie está aumentando o disminuyendo con el tiempo en cada región, a partir de su aparición en las fotos, los factores ambientales y su movilidad, entre otros factores", dice Ahumada.

Las primeras cámaras y sensores se colocaron en el año 2007. Tras analizar seis años de información han extraído algunas conclusiones, y no son buenas: de las 275 especies que han monitorizado durante este tiempo, 60 de ellas, el 22% están viendo descender sus números de forma preocupante, o están en riesgo de que eso ocurra. Entre ellas se encuentran el oso y el jabalí de Malasia, el mono mangabey de la República del Congo y el grisón de Ecuador.

“Estamos especialmente preocupados por las poblaciones de gorilas occidentales en la República del Congo. Es una especie en peligro crítico de desaparecer, y sus ejemplares siguen disminuyendo: desde 2009 han descendido un 10%”. Un dato desconocido hasta ahora y que, señala Ahumada, no fue fácil de obtener.

Ahumada recuerda lo complicado que resultó situar las cámaras y los sensores. “Estos animales viven en una región de la República del Congo que es prácticamente virgen. Para colocar las cámaras hay que viajar a pie varios días, después de recorrer kilómetros en autobús”.

Información de libre acceso

Pero el esfuerzo valió la pena y TEAM ya trabaja para traducir todos esos datos en información útil sobre las amenazas a las que se enfrentan las especies. “Lo que queremos es utilizarla como un sistema de avisos, para hacer una llamada a la acción, para presentársela a los gobiernos locales y decir: ‘mirad lo que está ocurriendo, hay que hacer algo’”.

Lo que queremos es utilizarla como un sistema de avisos, para hacer una llamada a la acción, para presentársela a los gobiernos locales y decir: ‘mirad lo que está ocurriendo, hay que hacer algo’Además, todos los materiales generados serán de libre acceso para gobiernos, ONGs, la comunidad científica y las empresas privadas, de forma que se intercambien propuestas e iniciativas que mejoren la situación de los hábitats forestales.

El siguiente paso es ampliar la recogida de datos fuera de los trópicos a otros ecosistemas. "Empezamos por los bosques porque es donde CI tiene su actividad, pero lo que hacemos en realidad se puede aplicar en otros territorios", explica Ahumada. Puede que próximamente los animales de todo el planeta vivan en una especie de discreto Gran Hermano, en el que utilicemos toda la información que tengamos sobre ellos para protegerles.

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