La España profunda se muere: los municipios más pequeños pierden 100.000 habitantes
  1. Sociedad

La España profunda se muere: los municipios más pequeños pierden 100.000 habitantes

Las dos Españas de Machado siguen ahí. Pero no en el sentido que les quiso dar el poeta sevillano. La España que antes bostezaba observa ahora

placeholder Foto: La España profunda se muere: los municipios más pequeños pierden 100.000 habitantes
La España profunda se muere: los municipios más pequeños pierden 100.000 habitantes

Las dos Españas de Machado siguen ahí. Pero no en el sentido que les quiso dar el poeta sevillano. La España que antes bostezaba observa ahora como la población crece de una forma extraordinaria -957.085 nuevos habitantes en los últimos doce meses-. La otra España, sin embargo, la que se moría en el texto de Machado, se apaga lentamente. Sin solución de continuidad. Hasta el punto de que los municipios con menos de 1.000 vecinos cuentan hoy con 91.000 habitantes menos de los que tenían al empezar la década. Y todo ello en un periodo en el que la población ha crecido en nada menos que en 5.658.031, lo que da idea de los caminos separados que han recorrido cada una de las dos Españas.

Los datos que ayer publicó el Instituto Nacional de Estadística (INE) no dejan lugar a dudas sobre el despoblamiento que están sufriendo algunos territorios del país. En particular, las zonas del interior, Nada menos que 4.861 municipios (casi el seis de cada diez) tienen en estos momentos menos de 1.000 habitantes. Y lo que es todavía más llamativo. Esos municipios cuentan con una población envejecida que los hace inviables en términos demográficos. Por el contrario, los núcleos de población que se sitúan en la costa o son limítrofes con las regiones más dinámicas (fundamentalmente Madrid)  crecen de forma sostenida. A tasas desconocidas en la reciente historia de España, y que son más  propias de un país emergente o en vías de desarrollo que de una nación industrializada.

El número de habitantes está aumentando en el conjunto del país a un ritmo del 2,12% anual (el doble que en el conjunto del planeta), pero en provincias como Baleares, Toledo y Guadalajara el crecimiento es superior al 4%, por encima, incluso, de la Franja de Gaza, desgraciadamente de actualidad estos días, y que habitualmente se pone como paradigma de altas tasas de natalidad (un 3,6% en 2007).

Un dato ilustra mejor que ninguna  otra cosa el fenómeno del despoblamiento de España a la luz de los datos que dio ayer a conocer el INE. El 3,2% de la población vive en el 60% de los municipios. Mientras que, por el contrario, el 52% de los españoles está censado en el 1,8% de los municipios con mayor población. O lo que es lo mismo y dicho de una forma más evidente. Tan sólo 1.511.344 personas viven en estos momentos en 4.861 municipios, mientras que 24.249.905 son vecinos de los 145 municipios con más de 50.000 habitantes.

La imagen del despoblamiento continúa siendo Castilla y León, donde se dan situaciones singulares. Según los últimos datos oficiales, de los 248 municipios con que cuenta Ávila, en 227 la población no llega a los 1.000 habitantes; mientras que en Soria 171 municipios de los 183 que tiene la provincia tienen menos de 1.000 vecinos. Y lo mismo pasa en Guadalajara, Salamanca, Burgos... El caso más singular es, sin embargo, el de Zamora, que junto a Ourense son las únicas provincias españolas que han perdido población en 2007. Un 0,25% en el segundo caso y un 0,1% en el primero.

Banco de España Encuesta de Población Activa (EPA)