Brexit: Londres y Bruselas acaban con el juego de ping pong y reanudan negociaciones
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LAS CONVERSACIONES SE REINICIAN MAÑANA

Brexit: Londres y Bruselas acaban con el juego de ping pong y reanudan negociaciones

Reino Unido y la Unión Europea retoman negociaciones tras una escenificación de Londres que se ha extendido durante varios días. Los equipos negociadores vuelven a verse este jueves

Foto: Brexit: Londres y Bruselas acaban con el juego de ping pong y reanudan negociaciones
Brexit: Londres y Bruselas acaban con el juego de ping pong y reanudan negociaciones

Hace días que las negociaciones entre la Unión Europea y el Reino Unido para un futuro acuerdo comercial se encontraban en el congelador. Y estaban ahí porque habían entrado en una fase mediática y de interés electoral que las mantienen frenadas aunque ambas partes insisten en que el acuerdo está cerca y que el tiempo se empieza a agotar. Michel Barnier, negociador jefe de la Comisión Europea, volvía a insistir este miércoles ante el Pleno del Parlamento Europeo en la necesidad de retomar las negociaciones cuanto antes. Una horas después, el 'show' de los últimos días ha terminado, y ambas partes han acordado volver a verse las caras a partir de este mismo jueves en Londres.

Las conversaciones entraron en punto muerto cuando los líderes europeos decidieron retirar de las conclusiones del último Consejo Europeo una referencia a la intensificación de las negociaciones, algo que molestó mucho en Londres y provocó que Boris Johnson, primer ministro británico, dinamitara una ronda de contactos que debía tener lugar esta misma semana en la capital del Reino Unido. Desde entonces Bruselas y Londres solamente intercambiaron mensajes en los que insisten que el balón está en el tejado del otro y que su puerta está abierta, mucho más abierta que la de la otra parte.

Ambas partes han pactado unos "principios organizativos" para las nuevas rondas. En ese documento sí que aparece esa "intensificación" de las negociaciones que exigía Londres y a la que, de hecho, nunca se negó Barnier aunque desapareciera de las conclusiones del Consejo Europeo. El objetivo durante los próximos días es trabajar con textos legales, encontrando los puntos en común entre los documentos británicos y los europeos, con el fin de alcanzar una versión final. La primera tanda de estas nuevas conversaciones ocurrirá entre el el 22 y el 25 de octubre.

Michel Barnier, negociador jefe de la Comisión Europea para el Brexit. (EFE)
Michel Barnier, negociador jefe de la Comisión Europea para el Brexit. (EFE)

Barnier ha hablado desde el día en el que termino el Consejo Europeo al menos en dos ocasiones con su homólogo británico David Frost. El francés insistió en un mensaje: el tiempo se agota. En principio fuentes diplomáticas esperan que las negociaciones puedan continuar hasta los primeros días de noviembre, pero hay una gran cantidad de trabajo que hacer sobre textos legales que requerirá de muchas horas, y cada día perdido es ahora especialmenrte peligroso. Hace falta finalizarlo con tiempo porque el texto debe ser traducido y finalmente ratificado por el Parlamento Europeo antes de que se ponga en marcha el próximo 1 de enero de 2021.

El Reino Unido apostó tras el pasado Consejo Europeo por una estrategia peligrosa: asegurar que la UE debía hacer cambios sustanciales en su planteamiento para volver a sentarse a la mesa de negociación. El problema, y en parte es por lo que los líderes retiraron esa referencia a la intensificación de las conversaciones, es que Londres no está en posición de exigir: su Ley de Mercado Interior viola el Acuerdo del Brexit y pone en riesgo los acuerdos de paz en Irlanda del Norte. Es una medida unilateral que viola el derecho internacional, y muchos en las capitales europeas creen que no puede salirle gratis al Gobierno británico: es él el que ha dinamitado todos los puentes de confianza y buena fe.

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En cualquier caso, la congelación de las negociaciones y la preocupación por la escenificación y la "óptica" del acuerdo, han hecho que se perdieran tres importantes días de negociación. El riesgo era que en esa pirueta se extendiera durante demasiado tiempo y por eso Barnier ha centrado sus mensajes en la necesidad de volver a la mesa de negociación. En cualquier caso, nadie en Bruselas ni en Londres dudaba en que las conversaciones se retomarían durante los siguientes días a la cumbre europea.

En su discurso ante la Eurocámara, Barnier ha intentado hablar la lengua electoral que ahora mismo maneja el Gobierno británico, y ha centrado buena parte de su intervención en que las ideas que defiende en este momento la Unión Europea no violan la soberanía del Reino Unido, algo que es una “preocupación legítima del Gobierno de Boris Johnson”. Barnier ha recordado que la Unión Europea y el Reino Unido están acercándose a un posible acuerdo en distintos asuntos clave que acabarían desbloqueando el pacto final. El acuerdo, ha asegurado el negociador europeo, está “al alcance de la mano” si ambas partes están dispuestas a hacer cesiones.

Michel Barnier con su homólogo británico, David Frost. (Reuters)
Michel Barnier con su homólogo británico, David Frost. (Reuters)

Uno de los asuntos clave para el lado europeo es el llamado ‘level-playing field’, es decir, la igualdad de condiciones para que el acceso al mercado interior de la Unión Europea ocurra en un contexto de juego limpio. “El ‘level-playing field’ sigue siendo una preocupación fundamental”, ha explicado el negociador, que ha señalado que “en las últimas semanas” Londres ha demostrado estar “dispuesto a analizar esta petición, avanzar y cambiar”.

En este sentido, la UE habría cedido en algunas de sus exigencias de alineación total, y a cambio el Reino Unido estaría “dispuesto a hacer las cosas de una manera distinta a como ocurre en los acuerdo comerciales con otros países”, según Barnier, que es uno de los puntos cruciales para la Comisión Europea: si Londres tiene un acceso sin precedentes al mercado europeo, y encima desde una posición geográfica tan cercana, hace falta provisiones especiales.

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