TAMBIÉN HABRÁ MÁS VIGILANTES

200 euros de multa en Bruselas por tirar una colilla al suelo

El ayuntamiento de la capital belga multiplicará por cuatro las sanciones a partir de enero en un esfuerzo por limpiar las calles de restos de cigarrillos

Foto: Las colillas son un problema de primer orden en todo el mundo
Las colillas son un problema de primer orden en todo el mundo
Autor
Tiempo de lectura2 min

Cada día se consumen en todo el mundo casi 20.000 millones de cigarrillos. La mitad de esa astronómica cifra termina en el suelo en forma de colilla, muchas de las cuales son arrastradas después a alcantarillas, ríos o mares para terminar en mitad del océano. Y tardan 15 años en descomponerse, por lo que acabar con este problema derivado del tabaco es algo que hay que afrontar cuanto antes.

Muchas ciudades incluyen entre sus leyes básicas las sanciones para quienes tiran colillas al suelo, de la misma manera que también multan a quien ensucia las calles de otro modo. Sin embargo, estas normas no siempre se aplican y las calles de cualquier ciudad se convierten en ceniceros, por no hablar de las puertas de oficinas, bares, restaurantes o edificios públicos.

En Bruselas han decidido que la situación ha llegado hasta un punto de no retorno y, por eso, han decidido actuar. Hasta ahora, la multa por arrojar una colilla al suelo era de 50 euros, pero esa sanción se va a multiplicar por cuatro: a partir de 2020, la persona que tire los restos de un cigarrillo al suelo tendrá que pagar 200 euros de multa.

Más vigilantes

La medida la ha puesto en marcha la oficina de limpieza de la ciudad, que ha lanzado un plan para concienciar a los fumadores. Además, van a instalar nuevos ceniceros en las calles y han creado un proyecto que permitirá guardar las colillas en ceniceros de bolsillo para ser reutilizadas más adelante.

La Concejal de Limpieza de Bruselas, Zoubida Jellab, explica al Brussels Times que "hay muchas colillas en el suelo y es difícil para los barrenderos recogerlas todas", por eso han creado este plan que combina concienciación, más ceniceros y multas más altas. Pero para poder multar hace falta más efectivos, por lo que habrá más policías dispuestos a aplicar las nuevas multas de 200 euros.

El objetivo, según Jellab, no es multar a nadie sino que "los fumadores ya no arrojen colillas a las calles. Contienen entre 2.000 y 4.000 elementos químicos que terminan en la calle o en el sistema de alcantarillado, pero sabemos que podrían reciclarse". Por eso, el programa que se ha puesto en marcha incluye un acuerdo con una startup de reciclaje para dar un segundo uso a las colillas y lograr, entre todos, que desaparezcan de las calles.

Europa

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios