BLOQUES ITALIANOS: SALVINI FRENTE AL RESTO

Salvini y la guerra de la bandera: un partido independentista a punto de gobernar Italia

La bandera europea es utilizada contra el discurso anti UE de La Lega, un partido de origen independentista que ha conseguido conquistar a uno de cada cuatro votantes del sur

Foto: Salvini agita una bandera en un mitin de 2015. (Reuters)
Salvini agita una bandera en un mitin de 2015. (Reuters)

La guerra de las banderas se va abriendo hueco también en Italia, como pasó en Cataluña, y los ciudadanos están conviertiendo las fachadas en un ring ideológico. En los balcones y ventanas van emergiendo enseñas de la Unión Europea en respuesta a la retórica antieuropea potenciada por el Movimiento 5 Estrellas y, especialmente, La Lega, los dos actuales socios de Gobierno.

Todo comenzó en diciembre de 2018, cuando los activistas del movimiento EuropaNow pidieron a la gente que colgara banderas de la UE en sus ventanas en respuesta a una manifestación convocada por el vicepresidente y líder de la Lega, Matteo Salvini, en Roma. La marcha era contra su enemigo primordial junto a los inmigrantes: Bruselas.

El 21 de marzo pasado, en Milán, ciudad donde nació Salvini, el izquierdista Partido Democrático (PD), que gobierna la urbe, hizo un segundo llamamiento para llenar de banderas europeas las fachadas. El resultado sigue ahí hoy. En Roma, Milán, Florencia y otras ciudades italianas, banderas azules con estrellas amarillas florecen bajo las ventanas. El acto simboliza esa Italia antaño dividida en muchos bloques y que ahora comienza a partirse en solo dos. ¿Partidos tradicionales frente a partidos populistas? ¿Derecha frente a izquierda? ¿Pro-europeos frente anti-europeos?

Salvini contra el mundo

Bandera europea en un balcón italiano. (J.Brandoli)
Bandera europea en un balcón italiano. (J.Brandoli)

Esos son bloques de ese pasado que en Italia, en política, es solo ayer. Italia se encamina sencillamente hoy a un escenario electoral próximo con estos dos grandes bloques: Salvini frente al resto. "Su ambición es también devorar al partido de Berlusconi y adueñarse de toda la derecha. La Lega ha visto ahí un filón. Hace años eran un partido independentista de ideología diversa. No eran de derechas, había de todo", explica a El Confidencial Lorenzo Lipparini, responsable de Participación Ciudadana del Ayutamiento de Milán, casi el único muro de contención importante que le queda a la izquierda en el norte del país.

La victoria de La Lega de Salvini en las pasadas elecciones europeas con un apoyo del 34% ha puesto a la coalición de Gobierno en la picota. Prácticamente ningún analista político duda de que la dupla M5S-Lega tiene los días contados.

La duda es saber cuántos días o meses le quedan. El propio primer ministro, Giuseppe Conte, ante la escalada de ataques entre los aún socios de gobierno, amenazó con dimitir el pasado 2 de junio: "Si no hay una clara asunción de responsabilidades, como he pedido, y si el comportamiento no es coherente en consecuencia, simplemente, con la transparencia y lealtad con la que siempre he tratado de informar de mis acciones y de acuerdo con los procedimientos constitucionales, pondré mi mandato en manos del Presidente de la República".

El mensaje parecía más dirigido a contener a un Salvini eufórico que se arroga casi el poder absoluto del Ejecutivo. Todos, incluidos sus socios, creen que hará caer el Gobierno cuando le salgan las cuentas. Para eso es necesario fagocitar algo del descontento de los votantes del M5S y presentarse como única garantía frente a las corruptelas y desatinos del pasado que han conducido a Italia a su actual crisis económica.

La debacle del M5S en los comicios europeos, superado incluso por el PD como segunda fuerza política, ha dejado en clara inferioridad al que sin embargo hoy es el partido mayoritario en el parlamento italiano. Los de Luigi Di Maio, vicepresidente italiano y líder del M5S que puso su cargo a disposición de los votantes tras el varapalo electoral, han pasado de obtener el 32,6% al 17,1% de apoyos en apenas un año.

"Los votantes del M5S no vamos a votar en las europeas, no nos interesan ni nos representan. Nosotros somos un voto alternativo y joven que en Europa no nos jugamos nada", se justifican varios votantes del M5S en una charla en Roma. Este descalabro electoral ha hecho saltar todas las alarmas de un movimiento alternativo que parece haber envejecido muy rápido.

Porque Italia parece tener una memoria frágil o, sencillamente, unos gustos que varían deprisa. La Lega, tras los últimos comicios municipales, gobierna con su coalición de centro-extrema derecha en 54 de los 110 municipios más grandes de Italia. El centro-izquierda lo hace en 40 y otras opciones políticas como el M5S se reparten el resto de la tarta. Un cambio muy rápido si se observa que solo hace dos años, el resultado era 57 a 38 a favor de la izquierda. Pero más sorprendente aún es entender que la Lega gobierna en varios importantes municipios del sur de Italia. ¿Por qué es extraño esto?

Aunque los ejemplos italiano y español sean divergentes en muchos aspectos, si quisiéramos buscar un símil con España, el hecho de que la Lega gobierne en Catania (Sicilia) sería como si Esquerra Republicana de Catalunya ganara en Utrera, Zafra o Jaén, pero sin ser "de Catalunya". Ahí justo está el matiz, en que el movimiento de Salvini acabó prescindiendo del apellido territorial.

Independentista a conveniencia

Bandera europea en un balcón italiano. (J.Brandoli)
Bandera europea en un balcón italiano. (J.Brandoli)

La Lega se llamaba Lega Norte hasta los comicios de 2018. Además, el principal eslogan con el que se dio a conocer en los 90 era "Roma ladrona" y su ideario político consistía en apostar por la creación de una nueva entidad nacional llamada Padania que incluía más o menos toda la Italia al norte del río Po. Borrar la palabra Norte de las siglas políticas del partido ha sido suficiente para eliminar su ideario de la memoria de millones de votantes.

Durante todos estos años, un término ha sido constantemente usado de forma despectiva entre los votantes legistas de Padania: 'terrone'. El término podría traducirse como paleto y hace referencia a la población rural del sur de Italia a los que los legistas acusaban de vagos, corruptos y vivir de subvenciones. Hoy, esos mismos 'terrone' tienen la llave para que Salvini, que entendió que sin el sur no gobernaría nunca Italia, se convierta en el próximo primer ministro.

En estos pasados comicios europeos, la Lega ha mejorado todos sus registros anteriores y ha quedado por primera vez en segundo lugar en la circunscripción meridional, tras el M5S, con un 23,4% de apoyos. Ha superado incluso al PD. Es decir, uno de cada cuatro 'terrone' ha votado por Salvini.

En Italia todo pasa muy rápido, pero hace dos años este escenario parecía sencillamente imposible. Un partido independentista puede que en breve, si nada cambia, gobierne en toda Italia.

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