nicola zingaretti

La socialdemocracia italiana se reinventa: así quiere derrotar su nuevo líder a Salvini

1,7 millones de personas participaron en las primarias del centro izquierda italiano y la mayoría votó a Nicola Zingaretti, el candidato más izquierdista. ¿Qué consecuencias tendrá para Italia?

Foto: Imagen de archivo de Matteo Salvini con Nicola Zingaretti, nuevo líder del PD. (Reuters)
Imagen de archivo de Matteo Salvini con Nicola Zingaretti, nuevo líder del PD. (Reuters)

La noche del 4 de marzo de 2018 el Partido Democrático vivió una debacle en las elecciones generales, donde no logró superar el 19% de voto. Algunos dentro de la formación, sin embargo, respiraron aliviados. Aquella noche ponía punto y final a una agonía angustiosa que había comenzado en diciembre de 2016 cuando Matteo Renzi, entonces primer ministro, se lo jugó todo a un referéndum para una reforma constitucional que acabó perdiendo. Este domingo, un año más tarde, Nicola Zingaretti, de un perfil más izquierdista, ha sido nombrado líder del partido por mayoría absoluta.

Paolo Gentiloni, un hombre tranquilo y bien preparado, hasta entonces ministro de Asuntos Exteriores, se hizo cargo de las riendas del Gobierno cuando Renzi se vio obligado a dimitir. Pero Renzi volvió de entre los muertos y se presentó de nuevo a las primarias del PD, ganándolas y coronándose de nuevo líder en 2017. Fueron días de enfrentamiento interno. El exlíder de partido Pier Luigi Bersani y el exprimer ministro Massimo D’Alemma se escindieron y crearon su propio movimiento.

El batacazo electoral del 4 de marzo obligó a Renzi a volver a dimitir. Parte de la formación dio la razón a Bersani y D’Alema, y el partido empezó a desangrarse. Hasta las últimas semanas, que han ocurrido dos cosas: el PD parece haber tocado fondo en los dos últimos comicios regionales de Abruzzo y Cerdeña, y este pasado domingo se han celebrado unas nuevas primarias, después de un año de dirección “zombi”.

"Muchas gracias a todo el país que quiere expulsar a un gobierno iliberal y peligroso... vamos a construir un nuevo Partido Democrático y nuevas alianzas", dijo Nicola Zingaretti, tras ganar las primarias del partido de centroizquierda del país transalpino.

Participación masiva en las elecciones

La participación en las primarias superó las expectativas de los más optimistas. Más de 1,6 millones de personas votaron este domingo para elegir nuevo líder. Zigaretti consiguió más del 65% de los votos, superando a los diputados Maurizio Martina (exministro de Agricultura) y Roberto Giachetti (hijo político de Renzi). Ambos han felicitado a Zingaretti por Twitter y han mostrado su apoyo en un intento de reconstruir la unidad del partido.

De los tres candidatos, el líder político romano de 53 años era el que más opciones tenía. Ha sido diputado en el Parlamento Europeo, presidente de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas y desde 2013 es gobernador de la región de Lazio (incluye Roma). "Esto solo es el principio", dijo Zingaretti en un vídeo en directo en Facebook. "La derecha ha alcanzado el poder y no se irá muy fácil... para nosotros es una gran responsabilidad".

En su comparecencia también alertó de que Italia vive una "emergencia civil y democrática", aprovechó para criticar la heterogénea coalición formada por el M5S y la Liga y reforzar la unidad de su partido. "Para estar a la altura de retos tan grandes debemos pasar página. En nuestro país existen energías vivas para construir una nueva alianza: el centro izquierda de personas".

Nicola Zingaretti, con el papa. (EFE)
Nicola Zingaretti, con el papa. (EFE)

Curiosamente, el hermano del nuevo líder de la izquierda, Luca Zingaretti, es el actor protagonista (el inspector Montalbano) en una serie de máxima audiencia, basada en el personaje creado por Andrea Camilleri.

Antes de las primarias del domingo, Nicola Zingaretti estuvo junto a los otros dos candidatos, Martina y Giachetti, en la manifestación del sábado en Milán contra el racismo y las políticas de Matteo Salvini, a la que asistieron más de 200.000 personas. Todos los analistas apuntan a que el Partito Democratico se moverá a posiciones más izquierdistas con su nuevo líder, en un intento de recuperar los votos perdidos en favor del partido populista de izquierdas Movimiento 5 Stelle.

Proyecto de futuro del PD

Zingaretti llega con el encargo de resucitar el espíritu original del Partido Democrático, que incluía vertientes izquierdistas que Renzi desterró. El nuevo secretario general promete buscar una alianza amplia, con el objetivo de crear un frente único fuerte con el que plantar cara a una doble amenaza: la fórmula electoral exitosa de la coalición de derechas que hoy lidera el partido de Matteo Salvini (y que abarca desde la Forza Italia de Silvio Berlusconi hasta las opciones más extremas, como Fratelli d’Italia) y la división en el voto de la izquierda que representa el Movimiento 5 Estrellas.

La posibilidad de una alianza con el M5S -el gran debate ahora mismo- no está encima de la mesa para ellos, y Zingaretti lo ha descartado

El ala renziana del partido sigue viva y en pie, y Zingaretti tendrá que tenerlo en cuenta. La posibilidad de una alianza con el M5S -el gran debate ahora mismo en la izquierda- no está encima de la mesa para ellos, y el nuevo secretario general lo ha descartado en las últimas semanas, aunque antes era el único de los tres candidatos que lo había barajado como una posibilidad. Es una teoría acorde a los que se escindieron de la formación en 2017, referentes a la izquierda del PD como Bersani o D’Alema.


Zingaretti podría impulsarse sobre la base de una iniciativa lanzada por Carlo Calenda, ministro de Trabajo durante el Gobierno Renzi, y que ha lanzado un manifiesto con el que pretende crear una lista única de fuerzas proeuropeas de cara a las elecciones. Para el sector renziano del PD esa es la línea roja: quien no entre en ese manifiesto no tiene lugar ni en el partido ni cerca de él.

¿Alianzas con el M5S?

Ya tras las elecciones de 2018 uno de los principales puntos de fricción fue si el PD debía pactar con el M5S la formación de Gobierno o si debía rechazarlo. Renzi se opuso, y junto a él plantaron cara sus más fieles. Una de las principales razones era las diferencias en asuntos europeos. Sandro Gozi, entonces secretario de Estado para Asuntos Europeos y un hombre muy cercano al exprimer ministro, fue de los que se opusieron con mayor dureza.

Sin embargo la experiencia, con caídas electorales y con un Gobierno entre el M5S y los derechistas de Lega, hace a algunos en el partido invitar a girar y buscar algún tipo de puente con la formación de Luigi di Maio. Por lo pronto las elecciones europeas serán una prueba de fuero: si se logra cerrar una alianza que abarque desde los movimientos más liberales de la izquierda del espectro político (como el partido +Europa de Emma Bonino) hasta los más izquierdistas (como la formación Libres e Igualdes del exfiscal antimafia Pietro Grasso, y en el que se integraron Bersani y D’Alema), y se logra un buen resultado sin necesidad de hablar con M5S, el camino de la socialdemocracia italiana será ese. Si hay un nuevo batacazo, Zingaretti tiene el mandato de buscar soluciones.

Muerte al renzismo

Matteo Renzi reaccionó tan pronto como supo los resultados y felicitó al nuevo líder de la socialdemocracia italiana: "Es una victoria clara. Paremos el fuego amigo. Nuestros enemigos están en el gobierno, no dentro del partido".

Conforme han pasado los años, en Italia se ha vivido la misma tendencia que en el resto de Europa: el centro izquierda se ha hundido

Renzi se convirtió en el líder del partido de centro izquierda a finales de 2013 y en el primer ministro más joven en la historia de Italia. Además, en las elecciones europeas de 2014 logró un 40.8% de los votos. Vivía entonces momentos de altísima popularidad. Pero conforme han pasado los años, en Italia se ha vivido la misma tendencia general que en el resto de Europa: el centro izquierda se ha hundido en favor de movimientos populistas.

En 2018 solo votó al PD un 17%

Durante el mandato del florentino se legalizaron las uniones civiles para las personas del mismo sexo, mantuvo su política de rescatar a migrantes en el Mediterráneo y tramitó una ley que garantizaba la ciudadanía a los hijos de extranjeros nacidos en Italia, aunque fue rechazada más tarde por el Parlamento.

Por el lado económico, Renzi aprobó la 'Jobs act', un paquete de reformas para impulsar los contratos indefinidos. Consistía en un contrato único con indemnización creciente por despido que generó polémica en el sector más izquierdista. La reforma laboral tuvo éxito tras los primeros meses de su aplicación, consiguiendo un aumento de los contratos indefinidos, pero fue muy criticada.

Pero a Renzi no le perdonaron los años ni los italianos. El líder florentino no llegó a primer ministro ganando elecciones, sino derribando a Enrico Letta tras hacerse con la secretaría general del PD. Muchos lo veían como el “niño pijo” de la formación. Argumentaban que en su forma de actuar como alcalde de Florencia había demostrado liderar el ala liberal de un partido que en sus inicios, en 2007, había intentado volver a juntar los trozos sueltos de los movimientos de izquierdas, algunos de ellos herederos del Partido Comunista.

Cuando Renzi perdió sus primeras elecciones contra Bersani en 2012 leyó un tweet que le había mandado: “Renzi por fin ha hecho una cosa izquierdas: perder unas elecciones”. Ahora Zingaretti tiene que luchar contra algo más grande: la crisis de la socialdemocracia europea.

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