pocos asistentes al acto en apoyo a cataluña

Cataluña no es Hong Kong: "España ya tiene las libertades democráticas que exigimos"

La primera concentración autorizada desde hace semanas en Hong Kong en apoyo a las protestas de Cataluña ha contado con escasa participación

Foto: Manifestación en Hong Kong a favor de la independencia de Cataluña. (Reuters)
Manifestación en Hong Kong a favor de la independencia de Cataluña. (Reuters)

La concentración convocada en Hong Kong el jueves de esta semana en apoyo a las protestas en Cataluña apenas logró cautivar a unos cientos de asistentes. Apenas unos 500, según la policía -o hasta 3.000, según los organizadores- han participado en el acto convocado por los activistas Ernie Chow y Ventus Lauen en un céntrico parque de Hong Kong. Muy lejos de los cientos de miles de hongkoneses que llevan casi cinco meses manifestándose en la isla, en ocasiones con fuertes enfrentamientos con la policía.

Los manifestantes, muchos con el rostro cubierto con máscaras, sujetaban carteles en los que denunciaban la actuación policial en las protestas de Hong Kong y pedían libertad para Cataluña. Entre la multitud, numerosas banderas independentistas y pancartas con el mensaje "Cataluña no es España". Las imágenes de los enfrentamientos entre manifestantes y la policía en Cataluña han influido para que muchos empaticen con unas protestas que les quedan a miles de kilómetros.

Protesta contra el gobierno en Hong Kong. (Reuters)
Protesta contra el gobierno en Hong Kong. (Reuters)

"Es nuestro deber luchar por la democracia", dice Franckie, uno de los asistentes. Este joven, que prefiere no dar detalles sobre su trabajo, confiesa no conocer demasiado bien la situación en España y reconoce la dificultad de informarse por la barrera idiomática.

Queremos democracia, no independencia

Los organizadores han justificado la baja participación aludiendo, precisamente, al escaso conocimiento que los hongkoneses tienen del sistema legal y político español. No obstante, las críticas que han avivado la polémica en redes sociales orbitan en torno a la cuestión de la independencia. Consignas como "Visca la República Catalana", pronunciada durante uno de los manifiestos leídos en la asamblea, han sido criticadas por muchos manifestantes que temen el movimiento acabe por ser asociado con el independentismo.

Varios manifestantes de Hong Kong muestran carteles a favor de la independencia en Cataluña. (Reuters)
Varios manifestantes de Hong Kong muestran carteles a favor de la independencia en Cataluña. (Reuters)

“En ninguna de las cinco demandas que exigimos al Gobierno se menciona la independencia. Queremos sufragio universal y más libertades democráticas algo que considero que España ya tiene. Diferencias como estas hacen que aquí las protestas de Cataluña no tengan un apoyo significativo", explica Sherley, una joven hongkonesa muy activa en redes sociales desde que comenzasen las manifestaciones.

El tema del independentismo abre una peligrosa línea que desde Pekín ya se ha advertido es mejor no tocar. "Cuerpos aplastados y huesos rotos". Así es como el presidente chino, Xi Jinping, ha descrito el destino que le espera a los que intenten dividir al país. Y los activistas en la isla de gobierno semi-autónomo lo saben a la perfección.

"Es muy fácil para las maquinarias propagandísticas llamarnos independentistas. Algo que ahora mismo no es Hong Kong y que podría tener efectos muy perniciosos", avisa Vincent, otro manifestante que ha participado activamente en las protestas de estos últimos meses añade.

¿Vandalismo o libertad?

'Be water', que se traduce como 'Sé agua', un célebre mantra del maestro de artes marciales Bruce Lee, ha servido para inspirar las protestas en la ex colonia británica estos últimos meses. Y para algunos, este espíritu se ha trasladado a las protestas en Cataluña.

"Esta frase nos ha guiado para convertirnos en un movimiento flexible y en constante evolución. Muchas de las tácticas que he visto en los medios de las protestas en Barcelona se han inspirado en nuestras acciones", reconoce Patrick, un informático cuyo activismo lo ejerce desde de la pantalla de su ordenador.

El uso de mecanismos similares para dispersar las protestas, como el uso indiscriminado de gases lacrimógenos, pelotas de goma y cañones de agua, han creado un imaginario visual muy parecido entre las dos regiones a pesar de la distancia. También se han visto tácticas parecidas en los enfrentamientos de los manifestantes contra la policía.

El bloqueo del aeropuerto de el Prat a pocas horas de la condena a los nueve separatistas catalanes es uno de estos ejemplos. La paralización de unos de los aeropuertos más transitados del mundo con miles de personas afectadas logró que Hong Kong captase la atención internacional como lo haría semanas después Barcelona.

También hay similitudes en el plano digital. Tanto en la ex colonia británica como en Cataluña, los servicios de mensajería instantánea han jugado un papel instrumental para movilizar a cientos de miles de personas. En Hong Kong, la aplicación rusa Telegram mantiene informados, segundo a segundo, a los manifestantes de la evolución de las protestas y proporciona información valiosa como lugares para escapar de las detenciones policiales.

La prensa china también ha comparado ambos movimientos. El diario estatal, 'China Daily', criticaba hace unos días el trato diferente que dice los países occidentales dan a las protestas de Hong Kong en comparación con las que se están produciendo en otras partes del mundo. "La violencia en las protestas en países occidentales se considera vandalismo mientras que en Hong Kong se califican como una noble lucha por la libertad", destacaba el periódico.

Las (des)conexión política

Pero las comparaciones se quedan ahí. Las protestas en Hong Kong surgieron como un movimiento extremadamente descentralizado y la ausencia de caras visibles es intencionada. Esta estrategia hace que sea más difícil dirigir arrestos y disolver el movimiento. Mientras, en Cataluña la situación es diametralmente opuesta, con varias facciones y líderes tratando de captar la atención e imponer su narrativa política.

Pero, la falta de líderes políticos también tiene efectos secundarios indeseados, ya que imposibilita la negociación directa con el Gobierno regional y dificulta la creación de lazos políticos con otros movimientos.

Las protestas en Hong Kong surgieron como un movimiento extremadamente descentralizado y la ausencia de caras visibles es intencionada

La asamblea en apoyo a Cataluña es una excepción. Ideológica y políticamente, las pretensiones independentistas en Cataluña hace difícil que se fomenten vínculos de cohesión entre ambos movimientos. Por el contrario, los aleja. Pero no solo el independentismo parece ser la causa de la falta de apoyo desde Hong Kong.

"No creo que exista una conexión política entre ambos movimientos. La presencia, aunque sea reducida, de banderas comunistas en las protestas en Cataluña es algo que genera mucho rechazo. Nosotros luchamos precisamente contra eso. No tendría sentido asociarnos", explica por teléfono Jamie, una joven que ha asistido a numerosas protestas en Hong Kong. "Tenemos mucho que perder y poco que ganar. Existe el peligro de que China utilice el argumento de la independencia para deslegitimarnos o incluso perdamos el apoyo en Europa", concluye.

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