Los disturbios que dieron pie al Orgullo

50 años de Stonewall: el recuerdo amargo que dio pie a la lucha y al Orgullo Gay

El Orgullo Gay de Madrid, y el de otros tantos en todo el mundo, gritarán hoy con mucha más fuerza de la habitual cuando recuerdan los 50 años de los disturbios de Stonewall Inn

Foto: Primera manifestación del Orgullo Gay en Madrid. (Biblioteca Pública de Nueva York/Efe)
Primera manifestación del Orgullo Gay en Madrid. (Biblioteca Pública de Nueva York/Efe)

En el Orgullo Gay de Madrid, y en el de otros muchos en todo el mundo, gritarán el viernes con mucha más fuerza de la habitual para rememorar que ya han pasado 50 años desde los históricos disturbios del pub Stonewall Inn en el barrio neoyorkino de GreenWich Village. Una reyerta que no solo acabó levantando al colectivo LGTB contra la policía de Estados Unidos, sino que marcó el devenir del colectivo gay del país y, poco a poco, el de todo el mundo. Esas jornadas de manifestaciones y enfrentamientos en las calles de Nueva York desembocaron en la creación del Día Internacional del Orgullo Gay que se celebra, como cada año, este viernes 28 de junio.

La redada en el 51 y 53 de Christopher Street, en un bar controlado por la mafia y frecuentado por gays, lesbianas, 'drag queens' y transexuales llegó en un momento crítico para la ciudad. Nueva York tenía los ánimos caldeados por las manifestaciones contra la Guerra de Vietnam, el movimiento 'hippie' estaba en auge y la lucha por los los derechos civiles del colectivo afroamericano se extendían por todo el país. Una suma que potenció la fuerza y el valor del movimiento LGTBIQ.

Cuando el 28 de junio de 1969, después de varias redadas que ya se habían convertido en un ritual habitual, los agentes entraron en Stonewall Inn y empezaron a detener a los clientes de una manera que estos consideraron arbitraria, la comunidad LGTBIQ por primera vez no se calló. La voz se corrió por la ciudad y la comunidad gay empezó lo que hoy en día se conoce como los 'disturbios de Stonewall', una serie de manifestaciones que duraron varios días que dieron pie a la formación de varios colectivos gays que se organizaron para luchar por sus derechos así como tres publicaciones de prensa dedicadas a promover sus derechos.

Lo cambió todo. Los gais tenían orgullo propio, pero después de los altercados de Stonewall se convirtió en orgullo colectivo


"Lo cambió todo. Los gais tenían orgullo, pero no era orgullo de ser gay, era propio. Después de Stonewall se convirtió en un orgullo colectivo", explicaba recientemente a la agencia Efe Martin Boyce, uno de los habituales del pub de Greenwich Village que participó en los disturbios dando fe de lo que se considera uno de los grandes momentos de cambio para la comunidad homosexual. "El Stonewall convirtió un movimiento pequeño y localizado en un gran movimiento nacional que se expandió por todo el mundo", expresa en la misma línea el autor del libro 'Making History: The Struggle for Gay and Lesbian Equal Rights 1945-1990', Eric Marcus.

Fachada del Stonewall Inn. (Efe)
Fachada del Stonewall Inn. (Efe)

De hecho, Stonewall marcó tanto a la ciudad de Nueva York, en la que entonces estaban prohibidas las relaciones homosexuales, las muestras públicas de afecto e incluso vestirse con ropa que no fuese considerada como propia del mismo sexo, que solo un año después de los hechos, coincidiendo con la fecha de los mismos, nació lo que ahora se conoce como la manifestación del Orgullo Gay, un evento que también se replicó en Los Ángeles, donde el colectivo LGTBIQ se unió a la lucha por la defensa de sus derechos.

"Todo el mundo iba a Stonewall por lo inusual que era un sitio con música y en el que se pudiera bailar", aseguró recientemente a Efe Boyce, uno de los clientes del local que acudía vestido de lo que ahora califica como "drag queen aterradora" cuando tenía apenas 20 años. Boyce asegura que la clientela del Stonewall Inn era muy variada: desde ejecutivos con traje hasta chicos de la calle. "Era como el arca de Noé, había un poco de toda clase de personas. Si hubiera habido una inundación, los gais se habrían salvado", explica Boyce.

Un zapato de tacón empezó la defensa

Aunque Boyce no estaba allí cuando empezó la redada en Stonewall Inn, llegó poco tiempo después de que arrancase. Él explica que al principio todo transcurría como en muchas ocasiones. La policía llegaba y empezaba a denter a los allí presentes. Primero salían las 'drag queens', que saludaban a quienes miraban y luego aquellos que se sentían avergonzados de estar allí. Sin embargo, en el momento en el que uno de los policías estaba introduciendo a un detenido en un furgón, "un zapato de tacón apareció y le respondió con una patada". El policía, entró en el vehículo y los allí presentes escucharon los golpes. "Ahora, fuera de aquí", gritó el agente. Pero nadie se fue, al contrario de lo que sucedía habitualmente, el colectivo se defendió.

La rebelión de Stonewall en 'La noche temática'. (TVE).
La rebelión de Stonewall en 'La noche temática'. (TVE).


"Por alguna razón que ni siquiera ahora puedo explicar, empezamos a dar pasos hacia él. No sé qué pinta teníamos porque ninguno de nosotros se giró para ver las caras de los demás. El policía agarró su porra e iba a hablar de nuevo, pero no lo hizo. Vio algo en nosotros que le asustó. Pestañeó, tragó saliva y se dirigió hacia dentro del bar", explica Boyce, que insiste en que la policía había provocado mucho a los clientes antes de que estos decidiesen resistirse. "Primero les lanzamos peniques y después empezamos a lanzar cosas más serias, hasta que nuestros bolsillos se quedaron vacíos", relata.

Los clientes del Stonewall Inn combatieron las cargas de los antidisturbios bailando frente al bar


Fue entonces cuando, para él, llegó el momento más memorable de la reyerta. La policía de Nueva York pidió refuerzos y un escuadrón de antidisturbios irrumpió unos minutos más tarde. Todos los manifestantes, que entonces ya se habían multiplicado hasta ser centenares después de las primeras cargas policiales, se quedaron en silencio mientras los agentes se dirigían hacia ellos. Entonces, se reunieron, se cogieron de los brazos formando una fila y empezaron a bailar levantando las piernas mientras cantaban la canción 'We are the Village's girls'. Pero su música no paró las cargas.

Cuando acabó la canción los antidisturbios no dudaron en golpear a los manifestantes y continuaron los altercados, que duraron hasta el amanecer y que posteriormente, fueron apoyados por reiteradas manifestaciones en la ciudad de Nueva York que acabaron revirtiendo en revueltas nocturnas durante seis días consecutivos y que más tarde han sido consideradas como un punto de inflexión en la historia del colectivo LGTBIQ y de los derechos sociales de todos los estadounidenses. Las reyertas de Stonewall Inn y sobre todo, las consecuencias que estas tuvieron a nivel social, fueron el primer paso hacia adelante para todas las personas LGTBI del mundo, que poco a poco, han visto como su situación ha ido mejorando pese a que todavía, quede mucho por hacer.

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