UN presupuesto y un fmi para la eurozona

Gran acuerdo entre Macron y Merkel para una "nueva era" del euro

La canciller alemana ha afirmado que ha alcanzado un acuerdo con Macron para un presupuesto común para la reforma de la eurozona

Foto: Emmanuel Macron y Angela Merkel. (Reuters)
Emmanuel Macron y Angela Merkel. (Reuters)

Alemania, contra las cuerdas. Italia, en pie de guerra. Francia, dándose contra un muro. Austria y Hungría, pidiendo mano dura con los migrantes. Reino Unido, perdido en el laberinto del Brexit. España y Grecia, recuperándose de las turbulencias políticas. La Unión Europea tiembla. Pero, como sucede a menudo en política comunitaria, es de la agitación, del caos, de donde surgen las mejores ideas. No ha sido hasta que Angela Merkel se ha visto entre la espada y la pared en Berlín, que la canciller ha decidido dar los pasos resueltos que Emmanuel Macron lleva más de un año demandando.

"Estamos en un momento de verdad para Europa", ha dicho Macron. Y, en este momento clave, al fin hay fumata blanca. Los líderes de Alemania y Francia, reunidos en Meseberg (norte de Berlín), han llegado este martes a un gran acuerdo político que abre una "nueva era" para la zona del euro. Queda por delante, dicen ambos, "mucho trabajo" para concretar las propuestas sobre la mesa. Pero al fin hay un consenso entre el eje franco-alemán, tradicional motor de la UE, que podrá presentar al resto de sus socios en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del 28 y 29 de junio en Bruselas.

Macron habla de "pasar a una nueva era del euro". No es para menos: el acuerdo incluye la creación de un presupuesto para la eurozona. No hay aún cifras, a espera de concretar el proyecto con los socios del euro. Pero sí dos objetivos, aumentar la inversión y la convergencia entre los 19 países que comparten la moneda única, y una fecha: 2021. Además, Macron ha dejado ver que el presupuesto será independiente y estará alimentado por aportaciones de los países, así como, posiblemente, por recursos propios.

Pero se trata, sobre todo, de un importante gesto de Alemania hacia Francia que desbloquea una cascada de medidas pendientes de un acuerdo entre las dos grandes potencias de la UE. Merkel, asegura, ha logrado encontrar con su colega francés una "buena solución" para la reforma de la eurozona que incluye, además del citado presupuesto común, la reconversión del fondo de rescate de la zona del euro, el MEDE, en una versión europea del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Este servirá para dotar a la eurozona de un "instrumento extra" para mejorar su "estabilidad" y afrontar "problemas de liquidez", convirtiéndose en un "cortafuegos" europeo para los países que afronten dificultades. No obstante, ambos líderes no han mencionado ningún acuerdo para finalizar la unión bancaria, pendiente de que Berlín levante su veto a la creación de su tercer pilar: el sistema de garantía de depósitos, que tanto España como Italia y, con menor énfasis, Francia llevan años defendiendo, respaldados por el BCE.

Gran acuerdo entre Macron y Merkel para una "nueva era" del euro

"Sabemos que una unión económica y monetaria tan solo puede sobrevivir si las políticas económicas se asimilan", ha asegurado Merkel, quien ha llamado también a filas a todos los partidos que forman parte de su coalición, desde los bávaros del CSU —que han protagonizado una rebelión esta semana— a los socialdemócratas. "Puedo decir claramente que todo lo que hemos acordado hoy recibirá apoyo, esto ha sido discutido tanto con la coalición gobernante como con los legisladores", ha asegurado la canciller.

El acuerdo entre Merkel y Macron incluye también importantes medidas —aún por detallar— para gestionar a nivel europeo la llegada de migrantes y refugiados, así como dos importantes cambios políticos a nivel europeo. El primero es la reducción del número de comisarios europeos que hoy forman el núcleo duro decisorio de la Comisión Europea: uno por cada Estado miembro. Esta propuesta busca una mayor eficiencia y un recorte de los costes de las instituciones europeas, y lleva tiempo flotando, pero nunca se concreta, dada la resistencia de varios socios europeos.

Merkel está también dispuesta a levantar el veto que el Partido Popular Europeo mantiene sobre una propuesta que Macron considera fundamental, especialmente para su futuro en la Unión Europea: la creación de listas transnacionales de cara a las elecciones europeas. Estas no estarán en marcha en los próximos comicios, que se celebrarán en mayo de 2019, pero sí en 2024.

Queda por ver si Merkel y Macron logran ahora convencer al resto de sus socios para que les "acompañen en este camino", en palabras del presidente galo. Ambos se han mostrado "optimistas" de cara a la cumbre europea de la próxima semana. Y han acompañado sus declaraciones de muchos guiños a Italia, especialmente en materia migratoria. España no debería ser un problema, dado el marcado carácter europeísta del Gobierno de Pedro Sánchez, pero hay vida —y mucha oposición— más allá de las grandes potencias europeas.

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