Este es el líder de la rebelión conservadora que amenaza el Brexit
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Este es el líder de la rebelión conservadora que amenaza el Brexit

Dominic Grieve cuenta con el apoyo de diputados de diferentes partidos para intentar hacer descarrilar el divorcio con el bloque. ¿Cómo? Consiguiendo que Westminster tenga todo el poder

Foto: Dominic Grieve durante un foro sobre la situación económica en Ucrania celebrado en Londres. (Reuters)
Dominic Grieve durante un foro sobre la situación económica en Ucrania celebrado en Londres. (Reuters)

Pasó con John Major. Tras la revuelta 'tory' contra Margaret Thatcher, se mantuvo al margen de la guerra civil del partido, aquejado por un supuesto dolor de muelas. Acabó convirtiéndose en el sucesor. Así que puede ocurrir también ahora con Dominic Grieve. No es que el diputado conservador se haya alejado del fango en el que está metida la formación de Theresa May. En absoluto. Ha recibido incluso amenazas de muerte por ello. Pero el foco de atención estaba tan pendiente de personajes como Boris Johnson o Jacob Rees-Mogg, que se ha dado margen de maniobra al hombre que realmente puede tener la última palabra sobre el Brexit.

La ley de retirada de la UE regresa esta semana a Westminster y a ambos lados del canal se estudian ahora los movimientos del que fuera fiscal general del Estado y ex reservista del Ejército. De momento, este lunes, los Lores volvieron a darle la razón. Por 354 votos a favor frente a 235 en contra, la Cámara Alta ha vuelto a desafiar al Ejecutivo aprobando una enmienda para que los parlamentarios tengan la última palabra en caso de que no hubiera acuerdo final de salida con la UE. El texto volverá el miércoles a los Comunes. Y, a diferencia de lo que pasó la semana pasada, Grieve ya no está dispuesto a dar más oportunidades a May.

Antes de las elecciones generales de junio de 2017, como muchos otros diputados pro UE en aquel momento, el presidente del Comité de Seguridad e Inteligencia del Parlamento se conformaba con que el Ejecutivo negociara con Bruselas un acuerdo de salida lo más suave posible.

Pero después de que May perdiera la mayoría absoluta, surgió una nueva oportunidad. Y ahora Grieve –hijo del que fuera consejero real Percy Grieve y la anglofrancesa Evelyn Raymonde Louise Mijouain- cuenta con el apoyo de diputados de diferentes partidos para intentar hacer descarrilar el divorcio con el bloque. ¿Cómo? Consiguiendo que Westminster tenga todo el poder en el momento en el que el Ejecutivo presente el acuerdo final de salida negociado con Bruselas.

Experto en legislación, el que fuera alumno brillante de Oxford ha visto en la tramitación del proyecto de ley de retirada de la UE la herramienta que necesita para llevar a cabo su plan.

Al líder de los 'tories' rebeldes pro UE se le ha visto estos días por Smith Square, donde están las oficinas que la Comisión Europea tiene en Londres. Allí se ha reunido con representantes de 'People´s Vote' y 'Best for Britain' -los grupos que hacen campaña por un segundo referéndum- y con personajes de peso en la política británica, como Alastair Campbell, el que fuera jefe de prensa de Tony Blair. El exministro laborista es hoy uno de los políticos que piden revertir el Brexit.

Foto: Manifestantes pro Unión Europea protestan en Londres, Reino Unido, el 29 de marzo del 2018. (EFE)

Las próximas semanas son cruciales”, asegura a El Confidencial una persona en el entorno de estas reuniones. “Los rebeldes pro UE no pretenden acabar con May. Y saben que los 'Brexiteers' tampoco se atreverán a hacerlo. Los euroescépticos tan sólo quieren llegar como sea al 29 de marzo de 2019 para garantizarse la salida del bloque. Pero antes, puede haber votaciones clave que cambien el rumbo de las cosas. Llegado el momento, los laboristas jamás van a votar junto con personas del perfil de Johnson o Rees-Mogg. Así que, ahora mismo, hay muchas posibilidades de que finalmente se convoque un segundo referéndum. Y la opinión en la calle ya está cambiando a favor de la permanencia”, matiza.

En diciembre del año pasado, Grieve ya consiguió que la Cámara de los Comunes sacara adelante su enmienda para que Westminster pueda debatir y votar el acuerdo final de salida antes de que se firme el documento. La votación fue muy ajustada: 309 a favor frente a 305. Downing Street dijo entonces que, llegado ese supuesto, el Reino Unido abandonaría el bloque sin acuerdo.

"Hay muchas posibilidades de que se convoque un segundo referéndum. Y la opinión en la calle está cambiando a favor de la permanencia”

Pero la tramitación del proyecto de ley del Brexit avanza y con ella, las pretensiones de Grieve. Y si se rechaza el acuerdo final o no se llega a un acuerdo con Bruselas, el 'tory' quiere que el Parlamento -y no el Gobierno- tenga la última palabra sobre el futuro del país.

“La alternativa es que todos tengamos que suscribirnos a una cláusula de esclavitud para hacer lo que dicte el Ejecutivo sin importar lo potencialmente catastrófico que eso pueda ser para mi circunscripción, para mi país. Es como firmar con sangre que seguirás andando por el borde del acantilado. Y no estoy preparado para hacer eso”, matizó este fin de semana en una entrevista para la BBC.

Andrew Mitchell habla con Dominic Grieve ante un manifestante antiBrexit a las puertas del Parlamento, en Londres. (Reuters)
Andrew Mitchell habla con Dominic Grieve ante un manifestante antiBrexit a las puertas del Parlamento, en Londres. (Reuters)

Para evitar una derrota, May prometió la semana pasada a los 'tories' pro UE una serie de concesiones. Pero la nueva enmienda presentada por el Ejecutivo -para aclarar qué ocurriría si no se llega a un acuerdo de salida o si éste es rechazado en Westminster- tan sólo plantea un “moción en términos neutrales”, donde básicamente los ministros informarían de la situación, pero sus señorías no tendrían poder de decisión. Grieve lógicamente se opone. Él quiere que sea Westminster quien determine la hoja de ruta. En última estancia, al fin y al cabo, los 'tories' rebeldes quieren plantear un segundo plebiscito.

En este sentido, el que fuera fiscal general del Estado asegura que, a finales de año, los diputados pro UE podrían “hacer colapsar al Ejecutivo”. “Me levanto a las 2 de la mañana con sudores fríos, pensando en los problemas que hemos puesto sobre nuestros hombros. La dificultad es que el proceso Brexit es intrínsecamente arriesgado”, matiza.

Si la Cámara Baja finalmente saca adelante los planes del diputado conservador, será la primera ministra quien se levante con sudores fríos.

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