UN LUGAR NO APTO PARA TURISTAS

El secreto mejor guardado de Kim Jong-un: ¿qué hay en la 5ª planta del Yanggakdo Hotel?

Hace un tiempo, un norteamericano llamado Otto Warmbier saltaba a la fama tras fallecer después de ser castigado por robar en Corea del Norte... después de su paso por un extraño hotel

Foto: Una de las imágenes de los pasillos de la quinta planta del Yanggakdo Hotel. (CC)
Una de las imágenes de los pasillos de la quinta planta del Yanggakdo Hotel. (CC)

Calvin Sun acababa de llegar a Corea del Norte, después de descubrir un operador turístico que le ofrecía un viaje a uno de los lugares más inexplugnables del mundo. Era una oportunidad irrechazable y, como tal, quiso aprovechar para descubir todo lo posible de un país difícilmente accesible: alojado en el Yanggakdo Hotel, pronto iba a descubir algo extraño: ¿por qué no había quinta planta en el establecimiento? Años después, un nombre le vino a la cabeza: Otto Warmbier.

El caso del estudiante norteamericano se hizo mundialmente famoso, especialmente después de fallecer con solo 22 años. Ocurrió en diciembre de 2015, cuando realizó el mismo viaje que Sun y se alojó en el mismo hotel que él. Según informaron las autoridades norcoreanas, fue detenido después de intentar robar un cartel de propaganda del país. Condenado a 15 años de trabajos forzados, un mes después de su juicio sufría una extraña crisis médica que acababa con su vida.

Años antes de este luctuoso hecho, Sun hizo el mismo viaje que su compatriota y, tras lo sucedido, recordó: ¿no fue precisamente el hotel en el que se encontraba alojado el mismo en el que Warmbier había sido acusado del robo? Pronto, este norteamericano de padres chinos supo atar cabos. Quizá, la extraña quinta planta de este hotel, que ni en carteles ni en el listado numérico del ascensor existía, podría haber tenido algo que ver. Fue entonces cuando decidió contar su experiencia.

El grupo junto al que Sun viajaba, de unas 20 personas de varias nacionalidades, pronto comenzó a hablar sobre lo raro que era que no existiera una quinta planta en el hotel, y se abrieron las especulaciones más extrañas: desde que se tratara de un número maldito en la cultura norcoreana a que, incluso, no existiera por tratarse de una zona de evacuación en caso de incendios. Pero nada más lejos de la realidad, pues Sun empezaba a intuir que ahí podía haber algo más.

El ascensor no cuenta con el botón del quinto piso. (CC)
El ascensor no cuenta con el botón del quinto piso. (CC)

Tal y como cuenta en su blog, The Monsoon Diaries, y se hace eco la BBC, el joven y el grupo pronto decidieron investigar qué pasaba: "Deberíamos echar un vistazo al quinto piso". Dicho y hecho, se dirigieron en el ascensor hasta la cuarta planta y, desde ahí, decidieron buscar unas escaleras ascendentes, pero no hubo éxito. Así, decidieron cambiar el plan: subir a la sexta planta y buscar una escalera descendente... y ahí sí tuvieron éxito: encontraron la planta secreta.

Cámara en mano, Sun hizo una descripción de la planta. Se trataba de un largo pasillo, de techo muy bajo, con muchas puertas cerradas con llave, salvo una, de la que salía mucha luz al exterior: "Vimos cámaras de seguridad, pantallas de televisión que parecían mostrar el interior de las habitaciones y lo que parecía ser un equipo de vigilancia. Empecé a pensar que este piso era donde el personal del hotel guardaba equipos para vigilar invitados", afirma.

Propaganda en las paredes

Las paredes se encontraban llenas de murales, en los que se podía ver todo tipo de propaganda, especialmente pronorcoreana. Pero también se podía ver alguna pintura en la que se pedía tener constante vigilancia contra el enemigo, e incluso algún cartel contra Japón y EEUU. El propio Sun confesó que, tras no encontrarse a nadie, volvieron a hallar unas escaleras ascendentes... pero no iban al sexto piso: subían a una especie de compartimento superior dentro de la quinta planta.

La estética era exactamente igual que la de la parte de abajo, con muchas habitaciones cerradas y con murales de colores llamativos en sus paredes. Fue ahí donde apareció un funcionario que, en su opinión, muy cortésmente les invitó a abandonar la planta, asegurándoles que se trataba de una "zona exclusiva para trabajadores": mucha propaganda para una zona muy vigilada que parecía ser simplemente una zona secreta para los trabajadores del hotel.

Sea como fuere, se trata de uno de los muchos secretos que guarda el régimen de Kim Jong-un, sobre todo después de lo ocurrido con Otto Warmbier. ¿Encontró algo en una de esas habitaciones cerradas prohibido para sus ojos? ¿Sucedió algo que no se ha contado y nunca se sabrá? Sea como fuere, la quinta planta del Yanggakdo Hotel es uno de los grandes misterios de Corea del Norte. Y Calvin Sun se encargó de demostrar que, aunque secreta, existe de verdad.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios