"los compromisos deben ser respetados"

Brexit: las negociaciones pasan a la segunda fase pero sin cheques en blanco de Bruselas

Tal y como se esperaba, la Unión Europea considera que los progresos han sido lo suficientemente significativos como para abordar la siguiente etapa del divorcio con el Reino Unido

Foto: Theresa may a su llegada al Consejo Europeo en Bruselas, el 14 de diciembre de 2017. (Reuters)
Theresa may a su llegada al Consejo Europeo en Bruselas, el 14 de diciembre de 2017. (Reuters)

Ha costado meses de tira y afloja. Pero el progreso logrado hasta ahora entre Bruselas y Londres sobre los términos de su divorcio “es suficiente para pasar a la segunda fase”. Lo han certificado hoy, tal y como se esperaba, los líderes de los veintisiete países europeos que seguirán en la UE cuando Reino Unido la abandone. Pero también han dejado claro que no habrá ningún cheque en blanco.

La decisión supone un balón de oxígeno para su colega británica, Theresa May, que tras reunirse con sus colegas ayer en Bruselas, hoy ha recibido la buena nueva desde Londres. Pero los europeos también le han enviado una advertencia: ahora tiene que poner negro sobre blanco los compromisos que ha asumido sobre los derechos de los ciudadanos, la frontera con Irlanda y la factura del Brexit, además de finalizar las negociaciones sobre el divorcio. “El progreso en la segunda fase solo será posible si los compromisos ya adoptados son respetados por completo y traducidos fielmente en términos legales lo antes posible”, avisan los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete en las directrices aprobadas hoy.

El presidente del Eurogupo Jeroen Dijsselbloem y el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker, durante la cumbre de la UE hoy en Bruselas. (Reuters)
El presidente del Eurogupo Jeroen Dijsselbloem y el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker, durante la cumbre de la UE hoy en Bruselas. (Reuters)

Prisa británica por disipar la incertidumbre

May ha celebrado el “paso importante” dado. No es para menos: la premier británica se ha dejado mucho capital político tanto en Londres como en Bruselas para conseguir que sus socios se sentaran ya a negociar el acuerdo comercial que marcará las relaciones entre uno y otro lado del Canal de La Mancha. El acuerdo o la “futura asociación especial”, en palabras de May, es vital para tratar de parar la sangría económica que afecta a Reino Unido desde que se supo que iba a abandonar la Unión Europea. La inflación sobrepasó el 3 % en noviembre y el Gobierno británico se ha visto obligado a recortar drásticamente sus previsiones de crecimiento para este año: medio punto hasta el 1,5 % del PIB.

Se tardarán meses, si no años, en saber si el pacto que se forje será lo suficientemente ventajoso como para suavizar parte de las consecuencias del Brexit. Pero cuanto antes se comience a negociar, antes se irá disipando la incertidumbre, uno de los males que peor sientan a la economía.

Los líderes europeos también han declarado estar dispuestos a negociar con Reino Unido un “periodo de transición” para que su salida de la Unión no sea de golpe, sino gradual. Londres propuso dos años, aunque su extensión deberá ser ahora pactada. Eso sí, los socios avisan que pasado el 29 de marzo de 2019, cuando el Brexit se hará efectivo, Londres no tendrá voz ni voto en las instituciones europeas ni en la toma de decisiones políticas en la Unión. “Brexit significa Brexit”, que diría Theresa May.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios