bebió veneno al escuchar su condena

Praljak: el torturador que ordenó destruir el puente de Mostar... y se suicidó en La Haya

Slobodan Praljak llevaba en prisión desde 2006. Se suicidó tras escuchar la ratificación de su condena: 20 años por crímenes contra la humanidad

Foto: Imagen de Praljak en la que se puede leer 'Tu sacrificio no será olvidado' (Reuters)
Imagen de Praljak en la que se puede leer 'Tu sacrificio no será olvidado' (Reuters)

Slobodan Praljak (Yugoslavia, 1945) no llegó a cumplir su condena. Estaba acusado por crímenes contra la humanidad, y justo después de que el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) ratificara su sentencia a 20 años de prisión por los actos cometidos durante la guerra de Bosnia (1992-1995), el expolítico y militar bosniocroata se bebió el líquido que tenía un pequeño bote, después de gritar que no era ningún criminal. Ante la incredulidad de los presentes, Praljak ingirió la totalidad de lo que dijo ser un veneno y en menos de dos horas se confirmó su muerte.

¿Quién fue Praljak y qué fue lo que le llevó a ser juzgado en La Haya? Nació en Capljina, en el sur de Bosnia y Herzegovina, cerca de la frontera con Croacia. Estudió en Zagreb y pasó su vida entre Bosnia y Croacia. Antes de la guerra, se graduó en Ingeniería Eléctrica, Filosofía y en la Academia de Teatro y Cine de Zagreb y durante un tiempo fue profesor de distintas materias en centros de enseñanza superior. También dirigió obras de teatro, series de televisión, telefilmes y documentales en la década de los ochenta.

Junto con Franjo Tudjman, quien luego sería el primer presidente de la Croacia independiente, se convirtió en 1990 en uno de los fundadores del partido conservador-nacionalista Unión Democrática Croata (HDZ) y su secretario general.

En 1992 marchó a Bosnia y Herzegovina, donde fue comandante de la zona de operaciones de Herzegovina sudoriental y en 1993 fue durante un tiempo comandante del Consejo Croata de Defensa. Durante su mandato ordenó a su artillería destruir el puente de Mostar, llamado 'Stari most' (Puente Viejo) y levantado en el siglo XVI por ingenieros otomanos.

El puente de Mostar en 1993 y en 2013 (Reuters)
El puente de Mostar en 1993 y en 2013 (Reuters)

El puente sobre el río Neretva era considerado un símbolo de la convivencia entre musulmanes y cristianos en la ciudad y su destrucción por la artillería croata en noviembre de 1993 fue una de las imágenes más emblemáticas de la guerra de Bosnia. El nuevo puente de Mostar, culminado en 2004, es una réplica exacta del anterior y desde 2005 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

'Operación Tormenta'

En 1995 Praljak participó en la 'operación Tormenta' del Ejército de Croacia contra la autoproclamada República Serbia de Krajina y luego se retiró. Esta operación fue llevada a cabo contra esta república que estaba poblada en su mayoría por serbios y que contaba con el apoyo de Belgrado. Las fuerzas serbias fueron derrotadas en cuatro días de ofensiva croata, en agosto de 1995, en la que murieron unos 600 civiles serbios y otros 200.000 abandonaron sus hogares.

Croacia niega que hubiera un plan diseñado para expulsar a casi toda la minoría serbia del país, mientras que Belgrado lo considera uno de los eventos más trágicos en su historia reciente. En 2004 se entregó al TPIY para defender su inocencia de los cargos que se le imputaban.

Tanto Praljak como otros cinco expolíticos y militares —Jadranko Prlic, Bruno Stojic, Milivok Petkovic, Valentin Coric y Berislav Pusic— fueron condenados por haber participado en una "empresa criminal conjunta", que se inició en noviembre de 1991 con la creación de la Comunidad Croata de Herzeg-Bosnia que duró hasta marzo de 1994, cuando el Acuerdo de Washington puso fin al conflicto entre croatas y musulmanes en Bosnia.

Este ente territorial, cuya capital era Mostar, nunca fue reconocido a escala internacional y Praljak comandó su Consejo de Defensa de julio a noviembre de 1993. Cuando estalló la guerra, los habitantes de Mostar, en su gran mayoría bosniomusulmanes y bosniocroatas, unieron sus fuerzas contra los serbobosnios, pero cuando estos se retiraron comenzaron las hostilidades entre ellos. Los crímenes que se le achacan incluyen, entre otros, la deportación de bosniomusulmanes de Mostar y la tortura, violación y muerte de unos 40 civiles de la aldea de Stupni Do, en Bosnia central.

Hasta 2006 estuvo en arresto domiciliario y, desde entonces, en la cárcel. Los medios croatas aseguran que podría haber salido a la calle en tres años, al cumplir dos tercios de sus veinte años de condena.

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