24 de marzo de 2015

Así se contó la tragedia de Germanwings: un año desde el siniestro en los Alpes franceses

Andreas Lubitz, copiloto del avión de Germanwings que cubría el trayecto entre Barcelona y Düsseldorf, se confirmó como el autor de la muerte de 148 personas

Foto: Placa conmemorativa a las víctimas del siniestro del vuelo 4U9525 de Germanwings, en la sede de la compañía en Colonia, Alemania (EFE)
Placa conmemorativa a las víctimas del siniestro del vuelo 4U9525 de Germanwings, en la sede de la compañía en Colonia, Alemania (EFE)

El 24 de marzo de 2015 sobrecogió al mundo con un escalofriante titular: un avión de la compañía Germanwings se había estrellado en los Alpes franceses. Después del desconcierto inicial, la información poco a poco se fue completando gracias a la labor de las agencias de comunicación, de los periodistas desplazados a la zona y de los datos que los usuarios de las redes sociales aportaban de manera altruista para ir esclareciendo el relato de los acontecimientos.

[Consulte cómo seguimos en directo la tragedia de Germanwings]

Nada hacía presagiar que las 148 personas que fallecieron a bordo del Airbus A320 habían encontrado la muerte por voluntad del copiloto de la aeronave. Andreas Günter Lubitz manejaba el avión que partió desde Barcelona con destino a Düsseldorf, Alemania, el penúltimo martes de marzo de 2015. A sus 28 años, este alemán consiguió burlar los controles médicos de Lufthansa –compañía responsable de Germanwings– evitando que sus problemas de personalidad inestable frustraran la masacre.

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Desde El Confidencial hacemos un repaso al minuto a minuto de la tragedia. Así se desarrollaron los hechos:

- El vuelo 4U9525 de Germanwings parte del Aeropuerto de El Prat, Barcelona, con destino Düsseldorf. A bordo viajan 142 pasajeros y seis tripulantes. El avión había sido revisado un día antes de que despegara.

- Cuarenta minutos después de que el aparato abandonara la pista de despegue, los radares pierden su señal. Sin embargo, el avión emitió un SOS antes de estrellarse, según informó la Dirección General de Aviación Civil francesa. La aeronave impactó después de ocho minutos de descenso en picado, tal y como informó Thomas Winkelmann, director ejecutivo de Germanwings.

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- Las imágenes del siniestro que poco a poco van llegando a las redacciones de los medios de comunicación dejan pocas esperanzas a que haya supervivientes. El avión está completamente destrozado, y las irregularidades del terreno donde cayó –los Alpes franceses– hacen muy complicado el acceso a los restos.

- El Aeropuerto de El Prat habilita una sala en la Terminal T2 para atender a las familias y amigos de los pasajeros que volaban en ese avión. Se confirma que más de 40 de las víctimas eran de nacionalidad española, motivo por el cual los Reyes de España cancelan el viaje que tenían programado a Francia con motivo de una visita de Estado.

- Comienzan las labores de rescate: se envían helicópteros y unidades especiales a la zona del siniestro. Equipos médicos y Policía se afanan por encontrar algún superviviente. Sin embargo, se confirman los peores pronósticos y no encuentran ninguna vida entre los restos del avión esparcidos en un radio de más de dos kilómetros. Manuel Valls, el primer ministro francés, confirma lo peor.

La zona del siniestro muestra esparcidos los restos del impacto (Reuters)
La zona del siniestro muestra esparcidos los restos del impacto (Reuters)

- Poco a poco se van conociendo detalles de la vida de las víctimas. Entre ellas, dos bebés y más de una decena de estudiantes alemanes que volvían a casa después de haber estado estudiando en España.

- Los mensajes de apoyo y condolencias comienzan a llegar. Entre ellos, el del Papa, que remitió una carta al obispo de Digne (Francia), Jean-Philippe Nault, en la que le traslada sus rezos por las víctimas del accidente del avión. Además, quiso expresar su “cercanía” a los familiares de los fallecidos.

- En España, una serie de mensajes ofensivos contra las víctimas catalanas desatan la polémica. El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, asegura que se iba a proceder a investigar los tuis de mofa. "Ojalá que sean todos catalanes los muertos en el accidente de avión" o "a ver, no hagamos un drama, que en el avión iban catalanes, no personas", fueron algunos de los comentarios que se pudieron leer en Twitter.

- La recuperación de la primera caja negra abre la posibilidad a despejar ciertas dudas sobre si el avión se estrelló por fallo humano, bomba o error mecánico (tres de las opciones que se barajaban como factibles). Hollande, Merkel y Rajoypresidentes de los tres países mayoritariamente afectados por el desastre– llegan al centro de coordinación de las labores de rescate situado en Seyna-les-Alpes.

Rajoy: "Queremos repatriar a las víctimas en las mejores condiciones posibles"

- Tras el paso de las horas, el sonido de la primera caja negra se recupera. El audio confirma que el piloto estaba fuera de cabina cuando se estrelló el avión, y que intentó abrir la puerta para acceder a los mandos en repetidas ocasiones. Las especulaciones sobre que el copiloto se encerró voluntariamente comienzan a coger fuerza.

- El rescate de los cuerpos avanza, y con él la identificación de las víctimas. La compañía Lufthansa fleta una aeronave para que los familiares de las víctimas viajen hasta el lugar del siniestro.

- Se encuentra la segunda caja negra. Está muy dañada, pero desvela que Lubitz recurrió al piloto automático para iniciar el descenso y que lo modificó posteriormente en varias ocasiones para aumentar la velocidad del aparato

- La hipótesis de que Lubitz estrellara aposta el avión está cada vez más aceptada. Pronto surgen corrientes que abogan por que conseguir la licencia de piloto sea más complicado y haya que someterse a rigurorísisimos exámenes de salud mental con frecuencia más regular.

- Con el paso de los días se confirma que el copiloto provocó el impacto de la aeronave contra tierra. Los días antes del siniestro, Lubitz consultó en internet páginas donde se informaba sobre cómo cerrar puertas de cabina y sobre cómo suicidarse. Este alemán –que se llevó por delante la vida de 50 españoles, 55 germanos y 41 personas de otras nacionalidades– accedía a su tablet con el apodo de 'Diablo del Cielo'.

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