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Enero rojo en las bolsas: una visión de las turbulencias desde dentro de Wall Street
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"PRONTO", SUBIDA DE LOS TIPOS

Enero rojo en las bolsas: una visión de las turbulencias desde dentro de Wall Street

Ante un aumento casi seguro de los tipos de interés, la confianza y las estrategias de los inversores están sufriendo cambios radicales

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La Reserva Federal está a punto de poner fin a la era del dinero fácil en Estados Unidos. Eso está provocando que los inversores alteren las estrategias de inversión que han empleado durante los dos últimos años, lo que ha dado pie a la caída generalizada del mercado de este mes, que se ha cerrado con las peores ventas desde los primeros días de la pandemia.

El miércoles, los principales índices bursátiles estadounidenses habían caído entre un 6% y un 13% en enero, y algunos de los favoritos de los inversores durante la pandemia, como el fabricante de la vacuna covid-19, Moderna Inc.; Peloton Interactive Inc. o Netflix Inc., han sufrido caídas del doble o el triple. El conocido como 'indicador del miedo de Wall Street', el Índice de Volatilidad Cboe, casi se ha duplicado este año. Según personas familiarizadas con la situación, algunos de los 'hedge funds' más reputados han caído un 10% o más.

El origen del tumulto son las expectativas de que la Fed suba los tipos de interés por primera vez desde 2018, lo que probablemente desencadene una serie de aumentos en los próximos dos años. El miércoles, las autoridades de la Fed dieron su indicación más clara de que podrían aumentar las tasas en marzo y más allá. Al mismo tiempo, las políticas gubernamentales para poner dinero en los bolsillos de los consumidores están disminuyendo.

En respuesta, los inversores están cambiando las estrategias por las que han apostado con fuerza durante casi dos años, haciendo temblar las acciones, los bonos y las criptodivisas, que se dispararon durante la era de los estímulos pandémicos.

Foto: Un trader trabaja frente a una pantalla en la que se emite una comparecencia del presidente de la Fed, Jerome Powell. (Brendan McDermid/ Reuters)

Para protegerse del impacto de las restricciones monetarias, los inversores se están decantando por inversiones que parecen más seguras, como las acciones de dividendos y los fondos cotizados en bolsa de oro. De hecho, algunos fondos de dividendos elevados han tenido un rendimiento superior este año, incluido el ETF Invesco High Yield Equity Dividend Achievers, que ha subido un poco en lo que va de enero.

Los particulares que fueron grandes compradores de valores de moda y de opciones de compra alcistas, que dan a los titulares el derecho, pero no la obligación, de comprar acciones a un precio determinado, también están optando por invertir su enfoque. Algunos están haciendo incursiones en fondos de índices de mercados amplios, así como en opciones de venta bajistas, que confieren el derecho a vender acciones a un precio determinado en una fecha concreta.

Aunque es poco probable que el aumento de los tipos de interés frene seriamente el crecimiento económico, al menos en los próximos meses, el cambio de actitud de los inversores ya se está notando y es probable que siga repercutiendo en los mercados de forma impredecible.

"Las cuentas bancarias particulares se dispararon y muchos pusieron el dinero en el mercado, pero el estímulo ha terminado y es probable que los tipos suban", explica Rob Arnott, presidente y fundador de Research Affiliates, una empresa de gestión de activos con sede en Newport Beach (California). En los últimos años, muchos inversores han aprovechado las caídas del mercado para comprar acciones. Algunos siguen haciéndolo. Esta semana, el inversor de fondos de cobertura William Ackman declaró que su empresa había adquirido 3,1 millones de acciones de Netflix tras la reciente caída del valor de estas.

Pero Arnott, y otros muchos, recomiendan precaución: "Vendan las subidas", aconseja. "No compren las caídas".

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Aunque los últimos días han traído mejores noticias, como la recuperación del Dow Industrial tras una caída de más de 1.000 puntos, o las ganancias bursátiles del jueves, a muchos inversores les preocupa que el mes de enero marque el inicio de un largo periodo de turbulencias bursátiles.

Según muchos analistas y gestores de carteras, el aumento de los tipos de interés ofrecerá menos apoyo ante los precios altos de las acciones. El aumento de los tipos hace que los beneficios futuros tengan un valor menor, aumenta la carga de los préstamos a las empresas y hace que los bonos sean más atractivos.

Las primeras señales de problemas surgieron el año pasado, centradas en algunas de las inversiones más especulativas. El fondo cotizado SPDR S&P Biotech, de clave de cotización XBI, que incluye acciones de biotecnología grandes y pequeñas, cayó un 36% desde el máximo alcanzado en febrero de 2021 hasta finales de diciembre. Una cesta ampliamente observada de acciones tecnológicas no rentables rastreada por Goldman Sachs cayó casi un 23% en los dos últimos meses de 2021. Muchas empresas de adquisición con propósitos especiales, o SPAC, cayeron bruscamente en la segunda mitad del año pasado después de una gran subida.

Foto: Un 'trader' opera en la sede de NYSE, en Nueva York. (Brendan McDermid/Reuters)

Esas inversiones siguen cayendo. Sin embargo, también lo están haciendo muchas empresas más grandes y de mayor calidad a raíz de los temores de los inversores de que se produzca una desaceleración económica o una recesión como consecuencia de los movimientos de tipos previstos por la Fed. La posibilidad de un enfrentamiento militar relativo a Ucrania también ha generado inquietud. Como resultado, la preocupación de los inversores se ha desplazado de los lugares donde sería de esperar, como los activos especulativos, a la corriente general.

Se espera que el fabricante de chips Nvidia Corp. y el gigante de los medios de comunicación Walt Disney Co. obtengan miles de millones de dólares en beneficios este año. Sin embargo, Nvidia y Disney han bajado un 23% y un 14% en enero, respectivamente, lo que refleja en parte la fuerte subida de Nvidia en los últimos años y la preocupación de los inversores por la capacidad de Disney de producir mayores beneficios.

"Las empresas de calidad obtuvieron resultados superiores a principios de año mientras los inversores se preocupaban por la Fed", afirma Jack Ablin, director de inversiones de Cresset Capital en Chicago. "Sin embargo, últimamente han tenido un rendimiento inferior al de los mercados", explica, ya que los inversores están cobrando los beneficios de los valores que se dispararon en los últimos años.

Una buena racha

Durante gran parte de 2021, los operadores desembolsaron miles de millones de dólares en opciones de compra vinculadas a valores de alto rendimiento como Tesla Inc., Amazon.com Inc., Apple Inc., Nvidia y acciones meme. A veces, estas operaciones, que dan a los inversores el derecho a comprar acciones en una fecha posterior, ayudaron a incrementar las gigantescas ganancias de un día en acciones individuales que se convirtieron en una característica de los mercados durante la pandemia.

"Cuanto más subíamos, más locos nos volvíamos, y el exceso continuaba", cuenta Charlie McElligott, director gerente de Nomura Securities International Inc., sobre el año pasado.

Pero el viernes 21 de enero, mientras el S&P 500 ponía fin a su peor semana desde marzo de 2020, la negociación de opciones de venta bajistas superó la actividad de opciones de compra alcistas y batió récords.

"El viernes, fue como si algo se rompiera", recuerda McElligott. "Fue el primer momento de escalada de miedo real en el mercado".

Según Stuart Kaiser, un estratega de UBS Group AG, recientemente, una medida de la actividad de las opciones de compra entre los inversores individuales cayó a su nivel más bajo desde abril de 2020. La actividad de opciones tecnológicas también ha disminuido.

Apple, Amazon y Netflix han estado entre las empresas que más han pesado en el rendimiento del S&P 500 hasta el martes

Las acciones de empresas que se dispararon durante la pandemia, como Apple, Amazon y Netflix, han estado entre las empresas que más han pesado en el rendimiento del S&P 500 hasta el martes. Las acciones de GameStop Corp. y AMC Entertainment Holdings Inc. han empezado el año con pérdidas superiores al 30%.

El sufrimiento se extiende a toda una serie de inversores, incluidos fondos de cobertura destacados. Tiger Global Management y Whale Rock Capital Management han sufrido pérdidas de más del 10%, según personas familiarizadas con las empresas. También indican que Perceptive Advisors, centrada en la biotecnología, ha perdido un 20% en las tres primeras semanas del año.

Este mes, Asymmetry Capital Management LP, un fondo de cobertura con sede en San Francisco fundado por el inversor en el sector sanitario Scott Kay, decidió cerrar sus puertas, una decisión de la que informó por primera vez Hedge Fund Alert. Asymmetry, que gestionaba 600 millones de dólares a principios de 2021, perdió casi un 20% el año pasado y tuvo pérdidas adicionales este mes. Kay y su equipo se unirán a Balyasny Asset Management LP, una firma de fondos de cobertura más grande.

"Asymmetry tuvo una muy buena racha durante los últimos ocho años", sentenció Kay.

Un rayo de esperanza

Para algunos, las ventas recientes son positivas para un mercado cuyo valor se ha duplicado en apenas unos años según algunas medidas. Desde este punto de vista, el pesimismo entre los consumidores y las nuevas actitudes bajistas entre los inversores son, de hecho, señales alcistas, en parte porque sugieren que las compras podrían resurgir si las noticias sobre la inflación o sobre Ucrania se vuelven tranquilizadoras.

"Las correcciones bursátiles suelen producirse cuando el optimismo es generalizado, el entusiasmo por el futuro es palpable y los comportamientos son, en consecuencia, temerarios", explicó Jim Paulsen, estratega jefe de inversiones del Grupo Leuthold. "Hoy, ese no es el caso", dijo, señalando que la confianza de los inversores y de los consumidores está en niveles bajos.

Sin embargo, uno de los indicadores de precaución es que, la semana pasada, según FactSet, los inversores han invertido más dinero en fondos cotizados en bolsa de oro que en cualquier otro ETF. El oro se considera a veces un refugio en tiempos de turbulencia. Gran parte de ese dinero ha ido a parar al ETF SPDR Gold Shares, seguido de las entradas en fondos de valor de gran capitalización, que tratan de comprar acciones consideradas infravaloradas.

Los inversores han mostrado mayor interés por las empresas energéticas que rehuían durante el primer año de la pandemia, como Exxon Mobil Corp. y Chevron Corp., que han registrado ganancias de dos dígitos en sus acciones, ayudando a compensar las pérdidas en el S&P 500, a medida que los precios del petróleo suben y los inversores se decantan por empresas con beneficios más fiables.

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El mercado sigue estando caro, pero quizá no sea excesivo, especialmente si los tipos de interés no se disparan. Al cierre del lunes, el S&P 500 cotizaba a una ratio de precio-beneficio del 21,5, basado en los beneficios de los últimos 12 meses, frente a una media de 10 años del 18,5.

Aun así, según los inversores, si el mercado sigue debilitándose, se podría generar presión sobre las empresas que dependen de la venta de acciones para ayudar a mantener sus negocios o a las que esperan salir a bolsa, incluidas algunas empresas de biotecnología más jóvenes.

Hay otros indicios de que el tumulto podría remitir. En los últimos años, los episodios de turbulencia han sido de corta duración. Esto ha hecho que la cobertura de las carteras durante periodos prolongados sea una táctica costosa que puede mermar la rentabilidad, y ha empujado a los operadores a aprovechar la volatilidad.

Según Nancy Tengler, directora general de Laffer Tengler Investments, hay varios gestores de carteras que no han gestionado dinero cuando tanto los tipos como la inflación están subiendo, lo que se suma a la volatilidad. Ella consiguió beneficiarse de las turbulencias al disponer de una cobertura para las carteras de sus clientes que incluía opciones de venta sobre el SPDR S&P 500 ETF Trust.

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Foto: Reuters

Explicó que, a principios de esta semana, su empresa vendió algunas de esas opciones después de que subieran mucho. Laffer Tengler también ha adquirido algunas acciones favoritas de sus clientes, entre las que se incluyen acciones de los sectores tecnológico, industrial y energético.

Algunos inversores que negociaban opciones de venta en las últimas sesiones parecían estar cerrando sus posiciones para obtener un beneficio rápido, en previsión de un posible rebote, en lugar de comprar un nuevo seguro de acciones que les protegiera contra una caída continuada, apuntaron los operadores.

Otros se lanzaron al mercado el lunes, cuando el Nasdaq cayó hasta un 4,9% hacia el mediodía, para comprar acciones o vender opciones, una operación alcista que podría traer beneficios si las acciones repuntaran. Esto puede haber contribuido a exacerbar las alocadas operaciones de ese día, en las que el Nasdaq registró finalmente una modesta ganancia, y el Dow recuperó pérdidas de más de 1.000 puntos.

Según Giacomo Pierantoni, director de datos de la empresa de investigación Vanda Research, los inversores particulares han seguido comprando ante pequeñas caídas de los valores tecnológicos, financieros y energéticos. Sus inversiones netas en todos los valores cotizados en EEUU y en los ETF han alcanzado una media de 1.400 millones de dólares al día en lo que va de enero, frente a los 1.000 millones de dólares diarios de diciembre, según los datos de Vanda.

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El apetito de los inversores particulares ha disminuido en el caso de algunos valores tecnológicos que antes estaban en auge. Los datos de Vanda indican que, desde diciembre, la compra diaria por parte de particulares de valores como Apple, el fabricante de chips Advanced Micro Devices y el fabricante chino de coches eléctricos NIO ha caído. Mientras tanto, los particulares han incrementado las compras de Ford, Microsoft Corp. y algunos fondos indexados populares como el SPDR S&P 500.

Mark Stoeckle, director ejecutivo de la gestora de fondos Adams Funds, y su equipo han estado observando una serie de valores afectados por el retroceso, incluidas las acciones de algunas empresas de tecnología médica. Algunas parecen más atractivas que en diciembre. Pero con los interrogantes abiertos sobre la inflación y el ritmo de subidas de tipos de la Fed, se ha mantenido al margen.

"Prefiero esperar y ceder un poco que lanzarme a lo desconocido", indicó.

Con la contribución de Juliet Chung y Alexander Osipovich.

*Contenido con licencia de 'The Wall Street Journal'

La Reserva Federal está a punto de poner fin a la era del dinero fácil en Estados Unidos. Eso está provocando que los inversores alteren las estrategias de inversión que han empleado durante los dos últimos años, lo que ha dado pie a la caída generalizada del mercado de este mes, que se ha cerrado con las peores ventas desde los primeros días de la pandemia.

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