El gran desplome de la lira turca: por qué aún no se divisa el fondo del abismo
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El gran desplome de la lira turca: por qué aún no se divisa el fondo del abismo

Los inversores y economistas temen que la economía asediada de Turquía empeore antes de recuperarse

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La lira turca ha perdido casi la mitad de su valor frente al dólar este año, y la inflación está escalando. Respecto a la economía asediada de Turquía, inversores y economistas temen que pueda empeorar mucho más antes de mejorar.

En el centro de los problemas de Turquía se encuentran años de políticas económicas poco ortodoxas promovidas por el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan. Este argumenta que unos tipos de interés más altos alimentan la inflación y unos tipos más bajos harán que la inflación se mitigue. Eso es lo contrario a lo que las economías de todo el mundo han experimentado a lo largo de la historia.

También va en contra de lo que la mayoría de bancos centrales de otros países emergentes han hecho este año. Naciones como Rusia, México y Brasil han elevado los tipos para combatir la inflación y mantener a raya a un dólar sólido, lo que dificulta liquidar las deudas en moneda extranjera.

Foto: Edificio de BBVA en Madrid. (Reuters/Juan Medina)

Erdoğan ha despedido a casi toda autoridad económica que se ha interpuesto en el camino de su punto de vista. Hay pocos indicios de que vaya a cambiar de opinión. “No vemos que los legisladores quieran cambiar el curso, que intenten volver a contar con los inversores”, declara William Jackson, economista jefe de Mercados Emergentes en Capital Economics.

La política de reducción de tipos ha torpedeado la lira, que este año es, de lejos, una de las peores inversiones en todo el mundo. Cuando los tipos de interés son inferiores a la tasa de inflación, a las empresas, consumidores e inversores extranjeros les preocupa que se reduzca el poder adquisitivo de la moneda. Una divisa que se debilita rápidamente puede generar una espiral inflacionista, porque impulsa el coste de importaciones clave como los alimentos y la energía.

Las estadísticas gubernamentales muestran que la inflación turca aumentó hasta el 21,3% en noviembre respecto al año anterior, seis puntos porcentuales por encima del tipo de interés del banco central. Pero los economistas dudan de la fiabilidad de las cifras. Un grupo de análisis de inflación independiente, ENAGrup, que analiza miles de precios turcos, calcula que, en noviembre, la inflación anual se situó por encima del 58%.

“Nadie sabe lo que sucede entre la recogida y la presentación de los datos”, dice Veysel Ulusoy, director del grupo de análisis de inflación

“Nadie sabe lo que sucede entre la recogida de datos y la presentación de los datos”, dice Veysel Ulusoy, economista y director del grupo de análisis de inflación. “Los datos no representan el sentimiento social”.

Cuando la lira se vio presionada en 2020, el banco central de Turquía gestionó la caída de la moneda tomando prestadas divisas extranjeras de bancos domésticos y otras entidades y vendiendo dicho capital en el mercado para comprar liras.

Esto redujo la moneda extranjera que Turquía tiene en sus arcas, y se calcula que el banco central tiene más pasivo que activo. El limitado poder del banco central ha significado que la lira ha caído más rápido y de forma más pronunciada que en crisis anteriores.

Foto: Lutfi Elvan, en una foto de archivo. (EFE)

Un eslabón débil que preocupa a algunos es el sector bancario de Turquía. En septiembre, tenía alrededor de 83.000 millones de dólares de deuda extranjera con fecha de vencimiento en los próximos 12 meses, según datos del banco central de Turquía.

Tradicionalmente, los bancos centrales han sido capaces de pasar por encima de dichos préstamos con acreedores extranjeros, lo que significa que no tienen que utilizar sus propias reservas de divisa extranjera. Los economistas indican que estarán atentos a si las entidades crediticias permiten que los bancos pasen por encima de la próxima gran tanda de préstamos que vencen en primavera.

Otra preocupación clave para los bancos: los turcos están abandonando la lira. Casi el 60% de los depósitos bancarios se realizan actualmente en monedas extranjeras, según datos de Capital Economics. Un aumento repentino de solicitudes de los residentes turcos para retirar dólares podría forzar a los bancos a acabar con sus reservas de divisa extranjera o al Gobierno a imponer controles de capital que limiten la cantidad que la gente puede sacar.

*Contenido con licencia de ‘The Wall Street Journal’.

La lira turca ha perdido casi la mitad de su valor frente al dólar este año, y la inflación está escalando. Respecto a la economía asediada de Turquía, inversores y economistas temen que pueda empeorar mucho más antes de mejorar.

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