Los inversores repiten su error favorito: aferrarse a las rentabilidades pasadas
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Los inversores repiten su error favorito: aferrarse a las rentabilidades pasadas

En los mercados, la historia nunca se repite dos veces, pero intentar convencer a la gente de lo contrario puede resultar contraproducente

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El lunes 19 de julio, los mercados financieros parecían haber recurrido a la repetición instantánea.

Ante el temor de que la variante delta devaste la economía, las participaciones en el mercado estadounidense llegaron a caer más de un 2%. El petróleo crudo cayó un 7,5%, lo que marcó su mayor pérdida diaria en casi un año.

Las aerolíneas, el petróleo y el gas, las líneas de cruceros, los hoteles y los centros comerciales se vieron afectados, al igual que en febrero y marzo de 2020. Los supermercados, los minoristas en línea, los productos farmacéuticos, la tecnología y las acciones de higiene personal subieron o se mantuvieron estables. A todas ellas también les fue relativamente bien durante el pánico del año pasado.

De pronto, el rendimiento pasado parecía una garantía de resultados futuros. No obstante, los inversores deberían recordar siempre que no lo es.

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¿Cuánto se pareció ese lunes al pánico generado por la pandemia el año pasado? Ocho de las 20 empresas del S&P 500 que más cayeron también se contaban entre las empresas con más pérdidas hace un año. United Airlines Holdings Inc, que bajó un 5,5% ese lunes, había caído un 66,9% entre el 19 de febrero y el 23 de marzo de 2020. La empresa de gas natural Oneok Inc cayó un 5,8% el lunes y un 74,5% en el descenso de 2020. Norwegian Cruise Line Holdings Ltd cayó un 5,5% el lunes y un 81,4% en el colapso por el covid del año pasado.

Entre los más beneficiados están Regeneron Pharmaceuticals Inc, que subió un 0,3% el lunes y un 13,7% en 2020; Clorox Co, que subió un 0,8% el 19 de julio y un 3,2% en el colapso del año pasado, y Kroger Co, que subió un 4,3% el lunes y un 5,2% en el desplome de 2020.

A partir del martes, sin embargo, cuando los resultados empresariales presentados desplazaron al covid, los mercados se invirtieron. Muchos de los ganadores del lunes bajaron, y muchos perdedores subieron. En efecto, el mercado esperaba que la recuperación posterior a marzo de 2020 se repitiera.

Vivimos en un mundo en el que la habilidad y la excelencia suelen persistir y el precio suele ser una buena señal de calidad

Fueron unos días un tanto estrafalarios, por lo que se podría perdonar a los inversores que hubieran olvidado en ese momento que el pasado nunca se repite de forma idéntica.

Se trata de un hábito difícil de eliminar: vivimos en un mundo en el que la habilidad y la excelencia suelen persistir y el precio suele ser una buena señal de calidad. Los grandes atletas con buenas rachas parecen puntuar una y otra vez; la comida de tu restaurante favorito debería ser igual de buena hoy que hace un mes; un coche de lujo se suele conducir mejor que uno pequeño y barato.

También hay algo de verdad en ello cuando se trata de los mercados. Las acciones cuyos beneficios y precios han subido recientemente tienden a seguir al alza, mientras que las que han bajado últimamente suelen seguir a la baja.

Sin embargo, el mercado de valores es un sistema complejo y dinámico que no sigue las normas de los coches o los restaurantes. Invertir es una actividad tan competitiva que la historia rara vez se repite de forma duradera: si algún patrón del pasado se repitiera de forma fiable, se abalanzaría tanta gente sobre él que pronto dejaría de funcionar. De hecho, cuando las tendencias al alza de los ganadores se invierten, pueden provocar pérdidas devastadoras.

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La tendencia humana de interpretar un espejo retrovisor como una bola de cristal no tiene remedio. A los inversores les gustan las explicaciones en apariencia coherentes de los movimientos del mercado, como las que ofrecen los medios de comunicación. En cuanto el mercado deja de subir, esas explicaciones, por muy arbitrarias que sean, tienden a hacer que parezca más probable que el nuevo mundo 'a la baja' persista.

Meir Statman, profesor de finanzas de la Santa Clara University, ha analizado más de una década de encuestas mensuales realizadas a inversores individuales. La proporción de los que esperaban que las acciones subieran en los próximos seis meses aumentó, de media, un 1% por cada punto porcentual de aumento de sus rendimientos durante el mes previo en el S&P 500. Es como si los inversores creyeran que el futuro a medio plazo está determinado por el pasado a corto plazo.

Intentar convencer a los inversores de que no actúen así puede resultar contraproducente.

En un nuevo estudio publicado en el 'Journal of Experimental Psychology: Applied', Peter Ayton y Leonardo Weiss-Cohen, de la Leeds University, y Philip Newall, de la Central Queensland University, estudiosos de la conducta humana, pusieron a prueba los efectos que tienen los avisos sobre el rendimiento pasado de las inversiones en 1.600 personas en Estados Unidos.

“La rentabilidad pasada no garantiza resultados futuros”

En torno a unas 1.000 tenían experiencia previa en inversiones. A lo largo de las 60 rondas del experimento, los participantes debían elegir entre el Fondo A y el Fondo B. Antes de cada elección, podían consultar las comisiones de cada fondo y sus ganancias o pérdidas del último mes. Dicho rendimiento variaba de forma aleatoria, pero, de media, el Fondo A obtenía mejores resultados a largo plazo, dado que sus comisiones eran menores.

Sorprendentemente, tras leer el aviso estándar de los fondos de inversión que indicaba que “la rentabilidad pasada no garantiza resultados futuros”, muchos inversores optaron por el fondo con mayores comisiones.

Según Weiss-Cohen, muchos parecían creer que el aviso no iba con ellos: “Es como si pensasen ‘puedo hacer que salga bien porque tengo los conocimientos necesarios”.

Según Newall, las palabras 'no garantiza resultados futuros' pueden llevar a los inversores a pensar, de forma errónea, que la rentabilidad pasada es aun así un indicador muy fiable. (Las comisiones bajas son un indicador de los resultados futuros mucho mejor que los rendimientos pasados).

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La investigación indica, no obstante, que una advertencia sí logra disuadir a los inversores de que vayan detrás de los rendimientos pasados: "Algunos invierten basándose en la rentabilidad pasada, pero los fondos con comisiones bajas son los que obtienen mayores resultados futuros".

Al parecer, esto lleva a que los inversores hagan una comparación social entre ellos mismos y los demás. ¿Quién se conforma con invertir como 'algunos'? Todo el mundo quiere estar en la vanguardia, indica Newall.

Por tanto, cuando observes cómo el mercado se embarca en otra misión imposible en pos del rendimiento pasado, recuerda: algunos invierten así. Tú no tienes por qué hacerlo.

*Contenido con licencia de ‘The Wall Street Journal’.

El lunes 19 de julio, los mercados financieros parecían haber recurrido a la repetición instantánea.

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