Inversión en emergentes en la postpandemia: cuando la macro cuenta más que nunca
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ASIA VERSUS LATAM

Inversión en emergentes en la postpandemia: cuando la macro cuenta más que nunca

Tras una crisis sanitaria sin precedentes, la capacidad de recuperación de los países y su endeudamiento para dar la patada hacia adelante condicionarán el potencial de los mercados

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Cumplido un año de la pandemia en la que el covid ha puesto el mundo patas arriba, mercados incluidos, ha llegado el momento para los inversores de separar el grano de la paja y mirar más allá de Estados Unidos y Europa, a pesar de los recientes máximos.

No obstante, si algo ha potenciado esta crisis sanitaria sin precedentes en la historia es la importancia que ha cobrado la macro en las estrategias de inversión, ya que la capacidad de recuperación de los países y su endeudamiento para dar la patada hacia adelante condicionarán el potencial de los mercados, especialmente de los emergentes, que parecen haber estado en un segundo plano durante este último año.

"Hay miedo a máximos en los índices, miedo a la inflación, miedo a emergentes, miedo a la cuarta ola, flujos de noticias que alientan la volatilidad... lo que hay que hacer es dejar de mirar a corto plazo y pensar alternativas a medio plazo con un horizonte real de 3 a 7 años", asegura a El Confidencial Marcos Harguindey, responsable de relaciones con inversores de A Global Flexible Sicav.

Lo que viene ahora es un reajuste en los flujos de inversión, de un lado a otro de geolocalización

Oportunidades que pasan por los mercados emergentes. Y es que "hace un mes, los emergentes estaban en el punto de mira como si fuera una burbuja a punto de estallar. Pero es que a día de hoy, es tal la inyección de liquidez de los bancos centrales y el apetito inversor, que ahora mismo está todo soportado", continúa el experto. "Lo que está claro es que los bancos centrales van a aguantar lo que venga delante, ya se han dado cuenta de que es mejor el remedio que la enfermedad. Así que si se pincha esa burbuja, si será volátil a corto plazo pero se ajustará enseguida. Lo que viene ahora es un reajuste en los flujos de inversión, de un lado a otro de geolocalización", concluye.

En este sentido, es importante destacar dos grupos en función de cómo estos países han superado el desafío en función de los resultados en términos de sanidad, la resistencia económica o el desempeño del mercado. Así, por un lado se situaría la región del norte de Asia de China, Corea del Sur y Taiwán, junto a Vietnam, que han manejado la crisis con astucia y, de otro las regiones de Latam.

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Y es probable que esta divergencia tenga efectos duraderos en tanto que hay ciertas tendencias, como el comercio electrónico, que con la pandemia se han acelerado, mientras que también que las vulnerabilidades existentes en determinados países se hayan exacerbado, como la frágil situación fiscal de muchos emergentes que no les ha dado espacio para absorber el impacto en las cuentas públicas causado por la pandemia.

Pero el éxito en la gestión de la crisis sanitaria por parte de los países asiáticos no ha sido accidental. A diferencia de otros emergentes -y también Europa y Estados Unidos- la experiencia atesorada con epidemias previas como el SARS, la gripe A, etc., les ha permitido contar con una combinación de estructuras políticas y factores culturales clave en los primeros días de la pandemia para adelantarse al avance del virus.

Por el contrario, la lenta reacción de otros emergentes como los Latinoamericanos o Sudáfrica, y que su punto de partida en términos fiscales ya era delicado, ha hecho que en términos de déficit presupuestarios la diferencia entre estos y Asia sea considerable. Así, las estimaciones hechas por distintos organismos y analistas apuntan a que, por ejemplo, la deuda pública de Brasil con respecto al PIB puede permanecer por encima del 100% durante al menos los próximos tres años y se prevé que la de Sudáfrica supere el 80%.

"Para los países que deben aprovechar los mercados internacionales para satisfacer sus necesidades de financiación, la deuda en estos niveles corre el riesgo de asustar a los inversores, lo que podría provocar efectos colaterales no deseados en los tipos de interés, divisas y las bolsas." asegura Daniel Graña, gestor de mercados emergentes en Janus Henderson. "No contener la pandemia tiene consecuencias", afirma.

Una situación que ya tiene su reflejo inmediato en las proyecciones del PIB de 2021. Si bien se espera que la mayoría de los principales mercados emergentes vuelvan a crecer este año, el avance de México, Sudáfrica, Brasil e India probablemente no sea suficiente para compensar las pérdidas de 2020, mientras que otros países como China, Taiwan o Vietnam ya lograron un crecimiento positivo en 2020 a pesar de la sacudida del coronavirus a la economía mundial.

"La amplitud de trayectorias de los países que salen de la pandemia, desde nuestro punto de vista, demuestra que en la inversión en mercados emergentes, la macro es importante. Si bien es clave identificar empresas prometedoras, no se debe subestimar el impacto que tienen las decisiones a nivel gubernamental en el universo de inversión", asegura Graña.

Mención a parte tiene un país como India que, a pesar de encontrarse en el grupo de naciones que han reaccionado tarde y mal a la pandemia, desde el punto de vista económico se encuentra sumida en un proceso de revolución industrial desde 2014 que ahora se ha revitalizado con los nuevos estímulos. En este sentido, Marian Fernández, Responsable de Macro Andbank España, defiende que "mezclando todo, sectores, reformas, pandemia, Fed… encontramos más oportunidades en India que en ningún otro mercado. Es nuestro país favorito, el Sensex, por un tema de reforma industrial más allá de sectores o evolución de la pandemia que había iniciado en 2014 y que no había tenido mucho éxito y ahora hace un 'remake' mejorado por el hecho de que hay más estímulo".

En cuanto a las oportunidades en Latam, mientras que Brasil muestra mucha inestabilidad y volatilidad, México puede beneficiarse en la postpandemia por la influencia de EEUU, independientemente de que en este país la campaña de vacunación va muy lenta. "Se alimenta de su recuperación y del impulso de EEUU a su sector manufacturero y exportaciones. De hecho mientras que Brasil ha subido tipos por sorpresa, México los bajó", concluye.

Cumplido un año de la pandemia en la que el covid ha puesto el mundo patas arriba, mercados incluidos, ha llegado el momento para los inversores de separar el grano de la paja y mirar más allá de Estados Unidos y Europa, a pesar de los recientes máximos.

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