La bolsa española antes del Ibex: el índice que copó la prensa salmón desde la Guerra Civil
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La bolsa española antes del Ibex: el índice que copó la prensa salmón desde la Guerra Civil

Antes de la aparición del principal selectivo nacional, el mercado bursátil estaba muy segmentado. Había tres bolsas (Madrid, Barcelona y Bilbao) y un bolsín (Valencia) que funcionaban de forma independiente

Foto: Imagen: Irene Gamella.
Imagen: Irene Gamella.
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El Ibex 35 cumple 30 años este viernes. Parece que el principal índice español ha estado siempre entre nosotros, pero solo han pasado tres décadas desde su fundación. Echando la vista atrás, más allá de ese 14 de enero de 1992, pocos recuerdan que los titulares de la prensa salmón los protagonizaba el Índice General de la Bolsa de Madrid (IGBM), un selectivo que se inauguró tras la Guerra Civil y que todavía sigue vivo, con más de 80 años de historia, aunque con modificaciones desde sus inicios.

Antes de la aparición del Ibex, el mercado bursátil español estaba muy segmentado. Había tres bolsas (Madrid, Barcelona y Bilbao) y un bolsín (Valencia) que funcionaban de forma totalmente independiente, integrando valores diferentes, lo que daba lugar a evoluciones de cotizaciones muy distintas. Cada una de ellas tenía su propio índice, pero se eligió el IGBM como indicador de referencia nacional, cargando de razones a aquellos que acusan a las instituciones españolas de ser capitalinas. Pero lo cierto es que este mercado era el único que cerraba operaciones importantes con asiduidad.

Foto: Parqué de la Bolsa de Madrid. (EFE/Paula García)

La prensa se hizo eco de este indicador prácticamente desde que se empezó a calcular en diciembre de 1940, un año y nueve meses después de que el dictador Francisco Franco firmase el último parte de la Guerra Civil española en el que daba por finalizado el conflicto. No obstante, años después se estableció como base 100 el 31 de diciembre de 1985. Ya en 2002 se establecieron algunas leves modificaciones en su funcionamiento, pero se mantuvo la misma base que hasta entonces.

Fue el primer índice fiable de la historia de España, a pesar de que la actividad bursátil en nuestro país contaba con más de 100 años de historia desde que en septiembre de 1831 se crease la Bolsa de Comercio y el Colegio de Agentes de Cambio de Madrid, con un receso entre el 18 de julio de 1936 y el 5 de marzo de 1940 por la Guerra Civil. Esta demora centenaria se debe a que, "en España, la bolsa era muy marginal dentro del sistema financiero y desde sus inicios se dedicaba fundamentalmente a la negociación de títulos públicos", tal y como explica el profesor de la Universidad de Cantabria y autor del libro 'Economía y mercado de valores en la España contemporánea: la evolución de la bolsa antes del big bang español, 1831-1988', Andrés Hoyo.

Foto: Parqué de la Bolsa de Madrid. (EFE/Altea Tejido)

De hecho, la Bolsa en el siglo XIX era un mercado cautivo de las necesidades de financiación del Estado, en el que predominaba la negociación de renta fija. Y así fue también durante la primera etapa del franquismo, cuando la deuda pública representaba cerca del 90% de los títulos cotizados. Por lo tanto, el Índice General se construyó solo con el 10% restante que suponía la renta variable por aquel entonces. "Esta no es una peculiaridad del mercado español, ya que en las bolsas continentales el peso de la deuda de sus respectivos Estados también estaba muy presente", aclara Hoyo en declaraciones a El Confidencial.

Del IGBM al Ibex

Ambos selectivos son primos hermanos, con pequeñas diferencias entre ellos. La principal se encuentra en el número de valores, que en el Ibex está acotado a 35 y en el Índice General es ilimitado (durante el primer semestre de 2022 contará con 115 empresas). Los dos tienen en cuenta la liquidez y la capitalización para ver quién entra y quién sale, una decisión que en el Ibex se toma cada trimestre mientras que en el Índice General se ha realizado históricamente año a año y ahora cada seis meses. Además, como resulta evidente, el IGBM solo incluye títulos contratados en la Bolsa de Madrid, mientras que el Ibex se calcula con valores de bolsas y mercados españoles.

También se pueden diferenciar por la capitalización de las compañías que los componen. Mientras que el Índice General utiliza la capitalización total, el Ibex lo hace sobre el capital flotante, es decir, solamente el que está admitido a cotización. Por ejemplo, Acciona es una compañía que nace como empresa familiar y que cuando empieza a cotizar parte del capital queda en manos de los fundadores. Así que, cuando se calcula su valor dentro del Ibex, importa solamente el capital flotante, el que sí entra a cotizar, en tanto que para el Índice General se coge el total.

Foto: Parqué de la Bolsa de Madrid. (EFE/Altea Tejido)

Entre las semejanzas, destaca una por encima de todo: la volatilidad, un problema endémico del sistema bursátil español. "Crear un índice u otro ni soluciona ni potencia la volatilidad", señala la autora del libro 'La Bolsa de Madrid. Historia de un mercado de valores europeo', Begoña Moreno Castaño. "La Bolsa de Madrid ha sido especialmente volátil siempre. Ha sido muy rentable, pero también la más volátil, la más arriesgada. Un índice es simplemente un instrumento que sirve para ver cómo evolucionan los precios del mercado. Nada más. La volatilidad depende de otras muchas cosas, como la evolución de la economía del país", apunta.

Fue la Ley del Mercado de Valores de 1988 la que propició que las miradas de los inversores y periodistas se dirigiesen al Ibex, relegando el Índice General al ostracismo. Esta norma, además de significar el fin de los agentes de bolsa, impulsar la negociación electrónica y conformar la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), estableció las bases para crear un índice de referencia a nivel nacional. La intención era hacer lo mismo que otros mercados de valores: buscar un índice que fuera más líquido.

Pese a las necesidades de reformar el mercado, que se destaparon tras el 'crack' de 1987 y se atajaron con esta Ley del Mercado de Valores, tuvieron que pasar cuatro años más para que el Ibex viese la luz, ya que parte del articulado de dicha normativa no entra en vigor hasta un tiempo después. "Hablamos de una bolsa que funciona relativamente bien, por lo que se incluyen periodos de carencia sabiendo que no puede haber una ruptura radical con la bolsa anterior", explica Begoña Moreno.

placeholder Palacio de la Bolsa de Madrid. (EFE/Altea Tejido)
Palacio de la Bolsa de Madrid. (EFE/Altea Tejido)

Finalmente, con la aparición del Ibex en 1992, España entró de cabeza en el mundo bursátil de los países desarrollados. Aunque lo hizo más tarde que otras potencias económicas. Sin ir más lejos, el Cac 40 parisino nació el 31 de diciembre de 1987, el Ftse 100 londinense tomó forma el 3 de enero de 1984 y el Dow Jones estadounidense apareció el 26 de mayo de 1896.

Pese a este retraso, Moreno Castaño remarca que "una vez que entra en la carrera, la Bolsa de Madrid toma decisiones muy rápidas que le permiten avanzar. Por ejemplo, es de las primeras grandes plazas que empiezan a cotizar con mercado continuo, incluso antes que la Bolsa de Nueva York. Y no solamente eso, sino que compra el sistema de contratación que tiene la Bolsa de Canadá, pero luego desarrolla el suyo propio y lo vende fuera".

El Ibex 35 cumple 30 años este viernes. Parece que el principal índice español ha estado siempre entre nosotros, pero solo han pasado tres décadas desde su fundación. Echando la vista atrás, más allá de ese 14 de enero de 1992, pocos recuerdan que los titulares de la prensa salmón los protagonizaba el Índice General de la Bolsa de Madrid (IGBM), un selectivo que se inauguró tras la Guerra Civil y que todavía sigue vivo, con más de 80 años de historia, aunque con modificaciones desde sus inicios.

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