VUELVE EL RECUERDO DE 2018

BBVA agrava su debilidad en bolsa con el regreso del fantasma de la lira turca

Mientras la lira alcanzaba los mínimos, BBVA ha sufrido una caída del 4% en la semana y del 10% en tres días. Todo después de presentar unos resultados que ya la habían lastrado en bolsa

Foto: Ciudad BBVA con La Vela al fondo. (Foto: COAM)
Ciudad BBVA con La Vela al fondo. (Foto: COAM)
Adelantado en

Vuelve el fantasma del agosto negro de 2018. La semana pasada, la lira turca volvió a marcar mínimos históricos frente a las principales monedas internacionales en plena crisis del coronavirus, y el BBVA ha puesto a temblar en bolsa. Mientras el Ibex 35 ha cerrado la semana con una subida del 1,06%, el banco ha perdido en las primero cinco sesiones de agosto un 4,25%, el valor que más ha caído en el pistoletazo del mes.

De hecho, en los últimos tres días se ha desplomado un 10%, sumando un desplome del 49% en lo que va de año (el tercer banco que más cae del selectivo, por detrás del Sabadell y el Santander). A todo esto hay que añadirle los retrocesos acusados este verano tras presentar resultados, al igual que le sucedió al resto del sector. Este lunes consigue subir por encima del 1% en los primeros movimientos del selectivo, aunque se queda a la cola del sector en ganancias.

La entidad presidida por Carlos Torres es el banco más expuesto a este país del Ibex 35, con un 21% del resultado atribuído viniendo de Turquía a cierre del semestre y 8.000 millones de euros en exposición a riesgo soberano a cierre del primer semestre.

Sin embargo, durante la pandemia, Turquía parece haber sufrido menos en negocio que otras geografías del BBVA: por ejemplo, mientras España ha pasado de un resultado atribuído de 734 millones de euros en 2019 a uno de 88 millones a cierre del semestre, Turquía apenas ha visto este parámetro descender un 7,6% hasta los 266 millones de euros.

El riesgo en el país otomano es, no obstante, la divisa. Turquía sufrió una crisis de divisa en verano de 2018, cuando las expectativas sobre el dólar y las tensiones con EEUU hundieron a la lira, lastrando al BBVA también entonces. En 2020, la moneda se ha vuelto a ver presionada por la crisis del coronavirus debido a la huida de capitales a mercados más estables.

Este agosto, la despensa de divisas del país ha seguido acusando caídas y, tras restringir el gobierno el acceso extranjero a los mercados locales este miércoles, la lira ha acelerado las caídas, cayendo más de un 4% en la semana hasta los 13 céntimos de dólar por unidad (7,28 dólares por lira).

Todo esto en un contexto en el que subir de los tipos de interés para controlar una inflación que todavía roza el 12% sería navegar en contra de los intentos del presidente Recep Tayyip Erdogan de estimular la recuperación económica en un entorno de endeudamiento creciente.

La exposición a economías emergentes es un rasgo característico del banco vizcaíno. Junto con el Santander, el BBVA goza de una mayor diversificación geográfica que el resto de entidades del Ibex 35, y disfruta de un ratio de eficiencia del 45,8% (en su filial turca, es del 28,7%).

No obstante, es fortaleza que también puede tomarse por debilidad si se tiene en cuenta que dichos países emergentes sufren mayor volatilidad económica, especialmente durante el coronavirus. La compañía cotiza en las 0,3 veces el valor en libros y tiene un ROE (retorno sobre el capital) del 4% a cierre de junio.

BBVA es consciente del riesgo que le supone Turquía, y tiene coberturas sobre los resultados esperados, que ya lleva hinchando aún más los máximos históricos que ya había alcanzado el año pasado. Al final, el BBVA consiguió aumentar en un 104,1% (hasta los 1.107 millones) el resultado de operaciones financieras (ROF) este semestre, hazaña que achacó, en parte, a las coberturas realizadas.

Eso sí, en cuanto al deterioro de activos financieros, la entidad registró un el fuerte incremento (+106,5%) debido “a mayores provisiones para clientes específicos de la cartera comercial y, fundamentalmente, al ajuste en el escenario macro por los efectos negativos del covid-19”, como bien detalló en el informe semestral. “Por su parte, el coste de riesgo acumulado a cierre de junio se situó en el 2,71% tras el repunte experimentado en marzo debido al incremento del deterioro de activos financieros”, zanjó.

A nivel global

A nivel global, España es, de todas formas, el país cuya banca es más vulnerable a la nación otomana, según los datos del Banco de Pagos Internacional (BIS por su sigla en inglés) correspondientes al primer trimestre de 2020. Pese a que el valor en dólares de su exposición se ha disminuido en un 24% desde la crisis de la moneda en 2018, su proporción respecto al total del riesgo de la banca a nivel global vinculado a la economía de Turquía ha crecido desde un 36,2% hasta un 38,4%.

Son 61.386 millones de dólares en exposición: a cierre del trimestre, alrededor de 989 millones de dólares correspondían a contrapartes del sector bancario otomano, mientras que 17.116 millones de dólares respondía a deudas del sector público y otros 43.281 millones de dólares al riesgo vinculado con el sector privado no bancario turco.

España supera con creces la vulnerabilidad de Francia (con un total de 24.919 millones de euros, un 29% menos que en 2018) o Italia (18.095 millones, un 15,3% más que en 2018), en segundo y tercer lugar, respectivamente, a nivel mundial.

Mercados

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios