ANTE LOS TIPOS NEGATIVOS

Ofensiva de la banca para que las empresas pasen de depósitos a fondos

Sabadell inicia la venta de dos productos de Amundi destinados a gestionar la liquidez de las empresas. Santander, BBVA o Ibercaja también ofrecen productos específicos

Foto: Josep Oliu y Jaime Guardiola, presidente y consejero delegado de Banco Sabadell. (EFE)
Josep Oliu y Jaime Guardiola, presidente y consejero delegado de Banco Sabadell. (EFE)

Las entidades financieras siguen dando pasos para reducir el volumen de depósitos por la penalización de los tipos negativos del Banco Central Europeo (BCE). Si en particulares lo hacen con una gama que va desde fondos garantizados a carteras de gestión discrecional, en empresas ya hay fondos creados para gestionar su liquidez. Así, las entidades están ofreciendo activamente productos específicos para trasladar a las empresas de depósitos a fondos de inversión. Sabadell acaba de incorporar dos fondos y Banco Santander inició en la red la venta de un fondo en mayo para este fin.

Banco Sabadell, según fuentes conocedoras, ha sido la última entidad en impulsar la comercialización de productos para la liquidez de las empresas, con dos fondos de Amundi. Una vez completada la venta de la gestora Sabadell Asset Management a la firma francesa, de la que es accionista mayoritario Crédit Agricole, la red del banco catalán con sede social en Alicante combina ya productos de ambas casas. La entidad prepara la comercialización de dos fondos sostenibles que ha lanzado Sabadell AM y del fondo de rentas periódicas Amundi Buy & Watch High Income 8/2025, y ya ha incorporado a la oferta disponible el Amundi Cash Institutions y el Amundi 6M, los dos enfocados en el sector empresarial.

Sabadell, que tiene entre sus clientes un peso importante de las pymes, ofrecerá de forma activa estos fondos para que la liquidez rote de depósitos a fondos. El Amundi Cash Institucional es un fondo monetario que gestiona 19.000 millones, según datos de Morningstar, con un retorno anualizado entre 2016 y 2019 del -0,2%. Por su parte, el Amundi 6M, con 7.000 millones bajo gestión, es un vehículo de deuda a corto plazo. Entre 2016 y 2019 obtuvo un resultado anualizado del -0,1%. En ambos casos son fondos con un tamaño superior a la mayoría de fondos españoles.

La ventaja del volumen elevado de activos es la flexibilidad para asumir un flujo continuo de reembolsos y suscripciones, por lo que se pueden ofrecer a las empresas, además de poder asumir más riesgo en partes limitadas de la cartera. Banco Sabadell va a poner encima de la mesa a los clientes que sean empresas un catálogo de cuatro fondos para gestionar su liquidez. Para la tesorería del día a día ofrecerá el Amundi Cash Institutions, con un horizonte temporal de uno a tres meses, mientras que para la liquidez operativa, entendida como los gastos recurrentes y conocidos, ofrecerá el Amundi 6M, con horizonte de seis meses. Asimismo, seguirá ofertando el Sabadell Rendimiento y el Sabadell Interés Euro para empresas con horizonte de inversión de uno o dos años.

Los bancos ya empezaron el año pasado a cobrar a las empresas por sus depósitos, algo que ya habían iniciado anteriormente con institucionales como fondos de inversión o aseguradoras. En enero, en la presentación de resultados de 2019, Josep Oliu y Jaime Guardiola, presidente y consejero delegado, admitieron que el volumen de depósitos por el que se cobra es de 3.700 millones. En el pasivo del banco figuran 21.900 millones en depósitos a plazo y 87.500 millones en cuentas corrientes. El coste de los depósitos se ha ido reduciendo en el último año desde el 0,27% hasta el 0,22%, aunque aún es mayor que en otros bancos españoles.

Cobrar por los depósitos

El resto de la banca ha seguido el mismo camino. Cobrar por los depósitos y, en algunos casos, ofrecer de forma activa productos específicos para la liquidez de las empresas. Todas las personas físicas o jurídicas pueden contratar fondos, y en la mayoría de los bancos hay vehículos de deuda a corto plazo o monetarios. No obstante, si el fondo es pequeño puede haber problemas de liquidez ante entradas y salidas de inversiones importantes. Es decir, si un fondo tiene 50 millones bajo gestión, y una empresa invierte 10 millones para gestionar su liquidez, en caso de que saque la mitad de esta cantidad sería el 9% de la cartera, lo que es un riesgo para todos los partícipes.

Por ello, en varios bancos hay ofertas de fondos específicos para empresas. La gestora del Santander tiene tres fondos que se ofrecen en la red del banco cántabro. El Santander Multi-Assets Low Volatility, basado en Luxemburgo y comercializado desde mayo en España con 14 millones de patrimonio, enfocado a la liquidez estructural de empresas en un horizonte temporal de 12 a 18 meses; el Santander Compañías 0-30, un mixto de renta fija que gestiona 113 millones y está destinado a empresas que asuman algo más de riesgo en plazos superiores a dos años; y clases con inversiones mínimas de 100.000 euros y un millón para cliente institucional en la gama sostenible.

Entre las soluciones para la liquidez de las empresas también hay inversión en contratos financieros a plazos determinados, gestión de carteras, especialmente para grupos familiares, además de fondos específicos, recuerdan en BBVA. En este caso, el banco comercializa el BBVA Ahorro Empresas para la gestión de liquidez a corto y medio plazo, un vehículo monetario con 320 millones de patrimonio, con un retorno anualizado del -0,2% entre 2016 y 2019.

Otro banco activo en la comercialización de fondos para empresas ha sido Ibercaja, con el Ibercaja Plus Clase A, que cuenta con una inversión mínima de 600.000 euros, o el Ibercaja Conservador Clase Premium, con 800.000 euros como mínimo. Fuentes del sector señalan que hay más entidades ultimando una oferta de vías alternativas a las cuentas corrientes o depósitos para la liquidez de las empresas, al haberse alargado nuevamente el escenario de tipos bajos y negativos.

Tipos negativos

Los tipos de facilidad de depósito, que implican la remuneración del BCE por la liquidez de los bancos, están en negativo desde 2015. Mientras que en el inicio del euro, en el año 2000, las entidades cobraban un 3,75% por la liquidez, ahora pagan por ella hasta un 0,5%, coste que han ido trasladando a los clientes institucionales y a las empresas, aunque no a las familias.

Pese a esta ‘multa’, que según bancos de inversión alcanza los 8.000 millones de euros en el conjunto de la zona euro, la incertidumbre provocada por el coronavirus ha disparado la liquidez de las empresas en cuentas corrientes y depósitos hasta niveles récord. La liquidez de las empresas españolas depositada en estos instrumentos se situó en 287.200 millones en mayo, según datos del Banco de España (BdE), un 14% más que en febrero.

En realidad, de forma masiva las empresas han paralizado inversiones o han acudido al banco para pedir crédito, a menudo con aval público a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), para hacer acopio de una liquidez con la que capear esta crisis. Gran parte de esta liquidez implica un coste. Los bancos cobran hasta un 0,5%, pero a menudo también asumen un coste por evitar cobrar o reducir el tipo cuando hay una vinculación relevante del cliente.

Por ello, los fondos de inversión a corto plazo son una herramienta de la que empiezan a tirar los bancos. Con productos diseñados para empresas o con clases, pero en ambos casos con inversiones mínimas elevadas (decenas o cientos de miles de euros) para evitar que entren particulares. De esta forma, cobran una comisión, aunque suele ser reducida en fondos muy conservadores (retrocesión en el caso de Sabadell con Amundi), y sobre todo evitan pagar al BCE por esta liquidez.

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