CON LA GESTIÓN DISCRECIONAL

La banca mitiga la fuga de dinero en los fondos con el cobro explícito por gestión

Las gestoras de las 10 grandes entidades han registrado salidas netas de dinero por valor de 440 millones en la primera mitad de 2020. El conjunto del sector, 1.600 millones

Foto: Foto: iStock.
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El ejercicio 2020 está siendo un desafío para la banca que, por ahora, está llevando mejor que 2008. Tanto en crédito como en venta de productos. Los fondos de inversión han registrado salidas de 1.600 millones en la primera mitad del año, cifras lejos de los reembolsos masivos tras la caída de Lehman Brothers (57.647 millones en el conjunto de 2008). De estos números, 400 millones corresponden a los 10 mayores bancos, según los datos de la patronal Inverco. Los bancos mejor parados consideran que la gestión discrecional, con comisiones explícitas, ha servido como vía para aliviar el golpe.

De hecho, fuentes de varias entidades explican que las salidas de dinero en las semanas más difíciles en los mercados, con caídas históricas, se han producido en fondos ajenos a la gestión discrecional de carteras, un tipo de producto que suele operar con cestas predefinidas de fondos. En el primer trimestre (el grueso de los reembolsos se produjo en marzo, con 6.000 millones), los mayores reembolsos netos se registraron en los fondos Santander Confianza (-752 millones), Quality Inversión Conservadora de BBVA (-469 millones) y Bankia Duración Flexible 0-2 (-304 millones), según datos de VDOS. Son vehículos colocados de forma masiva en la red de sucursales de la banca de forma paralela a la gestión discrecional, que el sector considera que ha resistido mejor la volatilidad y, según algunos bancos, ha crecido pese a ella.

El resultado comercial del primer semestre es muy heterogéneo, y va desde las suscripciones netas entre enero y junio de 773 millones en Kutxabank o 496 millones en Ibercaja hasta los reembolsos netos de 890 millones en BBVA y de 1.014 millones en la suma de las gestoras de Allianz Popular (ya integrado, en realidad, en Santander) y de Banco Santander.

Además de Kutxabank o Ibercaja, también están en positivo Bankia (226 millones), CaixaBank (154 millones), Unigest (de Unicaja, 122 millones) y Liberbank (39 millones), mientras que en negativo están Sabadell (-141 millones), Bankinter (-202 millones) y los mencionados BBVA y Santander.

Las variaciones han vuelto a poner a CaixaBank a la cabeza en el ‘ranking’ por patrimonio en fondos españoles, con 45.560 millones, por delante de Santander, que con 43.023 millones ha superado a BBVA (37.652 millones) al incorporar a Banco Popular. Bankia se acerca a los 20.000 millones, mientras que Sabadell está en 15.000 millones, y por encima de los 10.000 millones están Ibercaja y Kutxabank.

Con las variaciones de la primera mitad del año los bancos ya están estableciendo conclusiones y estrategias para evitar futuras olas de reembolsos. En especial, temen un rebrote o, simplemente, que la coincidencia de la normalidad tras el verano y un daño económico más palpable en las finanzas personales de las familias haya una fuga de dinero de fondos a depósitos que haga un doble daño a la banca. Por una parte, por perder ingresos por comisiones en fondos y, por otra, por el coste de los depósitos con los tipos negativos (hasta el -0,5%) del Banco Central Europeo (BCE).

Entre las líneas de trabajo que estudian algunas entidades está la contratación de garantías a través de alguna aseguradora internacional para limitar las caídas potenciales de los fondos más conservadores. Pero también hay bancos que apuestan por profundizar en la gestión discrecional de carteras. De hecho, varias de las entidades que están en positivo achacan el resultado a este modelo, según varias fuentes bancarias.

La llegada de MiFID II limitó las retrocesiones, que es la parte de la comisión de gestión que se queda el vendedor, por evitar conflictos de interés. Sobre ellas se ha articulado durante décadas la industria, pero la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha llegado a decir que apoyaría una prohibición total. Así, desde hace dos años varios bancos han impulsado el modelo de gestión discrecional y ahora, con el aviso del supervisor y el comportamiento de los clientes ante el covid, se plantean ir más allá.

Este modelo consiste en establecer carteras prefijadas con fondos propios y de terceros sin retrocesiones, pero una comisión de partida explícita para el cliente. A este se le asigna un perfil inversor en función de su aversión al riesgo, horizonte temporal y conocimientos, y una cartera acorde. La ventaja es que, en teoría, el cliente recibe una cartera de fondos que corresponde con su perfil. La desventaja es que es difícil comparar entre entidades, o prácticamente imposible porque los resultados de la gestión discrecional de los bancos no son públicos.

Según Inverco, en diciembre las gestoras españolas alcanzaron los 77.221 millones en gestión discrecional, con apenas un tercio, el 36%, en fondos de terceros. Es decir, siguen colocando fondos de la casa pero con otra fórmula y defendiendo sus ingresos por comisiones. La crisis del coronavirus también les ha demostrado que se reduce la volatilidad comercial. Esto es, los reembolsos en momentos de turbulencias en los mercados, con abruptas pérdidas como las de marzo, son menores.

Kutxabank, la entidad mejor parada en 2020 en resultado comercial, no facilita datos sobre su patrimonio en gestión discrecional, pero fuentes bancarias apuntan a que es uno de los bancos más avanzados. En segundo lugar en ventas este año está Ibercaja, que ha ido ampliando este modelo y suma más 1.850 millones, en torno al 13% de sus activos en fondos. Bankia, por su parte, ha focalizado su crecimiento en la gestión discrecional, con la que ha alcanzado los 3.400 millones, el 18% en fondos.

CaixaBank, por su parte, es líder con 26.500 millones, más de la mitad respecto a su patrimonio en fondos, o el 45% si se incluyen fondos de terceros y alternativos. “Es un modelo más eficiente en términos de servicio para los clientes, que ya no se refugian en monetarios o depósitos tras las caídas como en 2008, y para el negocio del banco”, admiten fuentes de la gestora del banco catalán, con sede social en Valencia.

En un contexto de reducción de márgenes en la industria de gestión y asesoramiento de activos, por comisiones a la baja ante la normativa y la mayor competencia de jugadores internacionales e independientes, la banca ha encontrado en este modelo la capacidad de perpetuar sus ingresos vía comisiones en fondos, que es el producto que más ha crecido en la riqueza financiera de los hogares durante la última década.

Asimismo, las entidades deben perfilar al cliente, establecer diferentes carteras y escenarios de riesgo y rentabilidad, y se mantiene la posibilidad del traspaso fiscal porque suele articularse con fondos. La parte negativa, como se ha dicho, es que no hay comparación posible entre entidades para evaluar si el resultado es positivo o negativo, o para que el cliente pueda elegir entre diferentes competidores.

Entre los bancos que han tenido resultado negativo, la gestión discrecional también ha ido ampliando su protagonismo y, de hecho, los reembolsos se han producido principalmente en productos ajenos a esta estrategia. Banco Sabadell tiene un porcentaje inferior al resto en cartera discrecional si se compara con activos gestionados, con un 10% o 2.400 millones, aunque su estrategia ahora dependerá de lo que haga Amundi, porque ya ha culminado la venta de la gestora.

En Bankinter la gestión discrecional de carteras alcanza los 1.600 millones, el 18% si se compara con su patrimonio en fondos, de 8.800 millones, pero el porcentaje en realidad es menor respecto a los activos administrados, ya que es una de las entidades más avanzadas en la venta de fondos de terceros. Por su parte, Banco Santander no facilita datos, y en BBVA la gestión discrecional fue de 12.781 millones al cierre de 2019, cerca de un tercio respecto a su patrimonio en fondos.

Los dos grandes bancos han sido los que peor resultado comercial han tenido en este turbulento 2020. BBVA tiene un porcentaje más elevado en gestión discrecional que la mayoría de entidades, pero la fuga de dinero no viene por esta vía, sino por sus fondos superventas Quality, los más grandes de la industria española y que dominaron los ‘ranking’ de suscripciones en 2017 y 2018. Ahora, ocurre lo contrario con estos y otros vehículos que se colocaron de forma masiva en la red antes del auge de la gestión discrecional.

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