siempre acabamos gastando más de lo pensado

¿Cuándo podrás pegarte esas vacaciones inolvidables…? Hagamos unos cálculos

Lo primero que debemos hacer es empezar a ahorrar e invertir cuanto antes, que siempre será mucho más barato que acabar pidiendo un préstamo un mes antes de partir

Foto: Foto: iStock.
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Tu compañero de oficina ya se va de vacaciones la semana que viene. No lo dudes, en cuanto vuelva te enseñará con todo detalle esas playas paradisíacas en las que ha estado; ese restaurante que no te deberías perder o el yate que cogió para ir de isla en isla por el Caribe… Te dará envidia, pero, sobre todo, muchas ganas de marcarte en algún momento un viaje inolvidable.

El problema, claro, es que te puede acabar costando un buen dinero. De hecho, más del que imaginas, porque en nuestras vacaciones siempre acabamos gastando más de lo que inicialmente habíamos pensado. Como dice el anuncio, no tenemos sueños baratos.

Si, por ejemplo, anhelas hacer es un viaje inolvidable alrededor del mundo durante un mes, a todo tren, junto a tu pareja, el coste se puede disparar perfectamente por encima de los 50.000 euros. Pero es que si queremos hacer un viaje de lujo más modesto, de 15 días por ejemplo a la Polinesia francesa, ya podemos preparar al menos 12.000 euros.

Lo primero que debemos hacer por lo tanto, si queremos hacer un viaje de este tipo, es empezar a ahorrar e invertir cuanto antes, que siempre será mucho más barato que acabar pidiendo un préstamo un mes antes de partir...

Para empezar, debemos establecer un presupuesto de viaje, calcular cuánto dinero necesitaremos, cuánto tenemos que ir ahorrando para este fin y qué rentabilidad precisamos obtener con nuestras inversiones.

Imaginemos que decidimos empezar desde ya y metemos en nuestra 'hucha particular' 1.000 euros de nuestros ahorros actuales para este fin.

A continuación, miramos nuestros ingresos y gastos mensuales y establezcamos una cantidad que podamos ir ahorrando cada mes para este fin, sin que nuestro nivel de vida actual se resienta en exceso. Por ejemplo, 50 euros de privarnos de una de las cenas que de vez en cuando hacemos por ahí. E imaginemos que este ahorro periódico lo podemos ir incrementando un 2% cada año, en línea con las previsiones de aumento de inflación.

Si solo ahorramos y no invertimos este dinero, tardaríamos 16 años en alcanzar la cantidad mínima de 12.000 euros que habíamos comentado más arriba para hacer el viaje a la Polinesia. Parece demasiado tiempo y, además, quién sabe cuánto habrán subido los precios para entonces, por el efecto de la inflación.

Dos opciones: asumir más riesgo invirtiendo ese dinero que vamos guardando o aumentar el ahorro

Ante esta situación, tenemos dos opciones: asumir más riesgo invirtiendo ese dinero que vamos guardando o aumentar el ahorro. Centrémonos ahora en la primera opción y veamos cuánto se nos acercaría ‘el viaje’ en función de la rentabilidad que obtenemos.

Con una inversión muy prudente, en la que consiguiéramos solo un 1% anual de rentabilidad, tan solo adelantaríamos la fecha de partida un año, que igual ni vale la pena. Ahora bien, si conseguimos una ganancia media del 4,4%, en un perfil de riesgo moderado, tendríamos los 12.000 euros para 2030, dentro de 12 años; mientras que si logramos un retorno del 6,6% asumiendo un riesgo alto, tardaríamos poco más de 10 años en alcanzar esta cantidad.

¿Y si en vez de ahorrar 50 euros al mes, podemos llegar a los 100? Entonces, los plazos se reducirán sensiblemente. Con una rentabilidad del 1% podríamos irnos en 2026; con un 4,4%, en 2025 y con un 6%, a finales de 2024. Como se puede ver, para plazos tan cortos, la rentabilidad supone una diferencia, pero no demasiado significativa, respecto a la cantidad ahorrada.

Para plazos tan cortos, la rentabilidad supone una diferencia, pero no demasiado significativa, respecto a la cantidad ahorrada

Todo lo contrario que si nos planteamos hacer el viaje de los 50.000 euros y necesitamos, por lo tanto, más plazo para ahorrar e invertir.

Así, partiendo de 1.000 euros de inversión inicial y ahorrando 100 euros al mes (incrementando en un 2% cada año, en línea con previsiones de inflación) esta cifra tardaríamos 18 años en alcanzarla con un 6,6% de rentabilidad; 21 años con un 4,4% y la friolera de 28 años con sólo un 1% de rentabilidad o de 30 si sólo ahorramos.

¿Qué nos dicen estos números? Dos conclusiones:

  • Si quieres pegarte el viaje de tu vida, y no te importa que sea dentro de unos cuantos años, lo importante es empezar a ahorrar e invertir cuanto antes, desde ya mismo. Casi desde cualquier cantidad. Y, si tu estómago te lo permite, destinando una buena parte a renta variable para optar a una mayor rentabilidad media a largo plazo. Así, acercarás casi una década la fecha de embarque.

  • Si no te importa tanto que sea el viaje soñado, sino pegarte unas buenas vacaciones de lujo, y lo que quieres es hacerlo dentro de poco, la prioridad será aumentar la cantidad mensual que puedas ahorrar, privándote de otros gastos ociosos en tu día a día. Y en este caso, no compensará tanto buscar una mayor rentabilidad, porque apenas darás tiempo al poder del interés compuesto para desplegar su magia a largo plazo.

Puedes calcular a continuación cuándo podrías hacer tu viaje soñado en función de tu capacidad de ahorro e inversión periódica con esta píldora interactiva de Finect y El Confidencial

¿Cuánto puedo ganar invirtiendo a largo plazo?:

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