la fed se reúne esta semana

¿Truco o trato? Bernanke afronta el desafío de aclarar el futuro de los estímulos

Nueva cita con la Fed. Y, de nuevo, más dudas sobre las intenciones del banco central sobre la situación económica y la retirada de las compras de deuda

Foto: Una cámara recoge la imagen de Bernanke en la rueda de prensa posterior a la reunión de septiembre
Una cámara recoge la imagen de Bernanke en la rueda de prensa posterior a la reunión de septiembre

La época de Ben Bernanke al frente de la Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos, toca a su fin. Esta cuenta atrás, que finalizará el próximo 31 de enero, no será protocolaria. No hay tiempo para la complacencia. Por delante aún tiene tres reuniones de política monetaria que acapararán la atención de los inversores. La primera tendrá lugar esta semana, los días 29 y 30 de octubre, y tanto esta cita como las otras dos que aguardan en diciembre y enero partirán con un dilema fundamental: reducir o no reducir la munición de su tercer programa de compras de deuda (QE3). En vísperas de Halloween, los inversores demandan que Bernanke se deje de trucos y aporte claridad sobre el futuro de su actual estrategia monetaria. 

Hace unos meses, esta incógnita parecía resuelta. Más que nada, porque el propio Bernanke preparó el terreno para retirar los estímulos con un calendario tentativo anunciado en junio. En ese momento, confesó que los planes de la entidad pasaban por ir rebajando el QE3 "a finales de año" para luego interrumpirlo por completo "a mediados de 2014".

En cambio, ahora ya no está tan claro que esa intención se convierta en realidad. La lenta recuperación del mercado laboral y la reciente incertidumbre provocada por el cierre de la administración pública -shutdown- y el tardío acuerdo para elevar el límite de deuda han alterado las condiciones económicas. Y como la Fed ya ha defendido en diferentes ocasiones que el comienzo de la retirada de los estímulos iba a depender de la evolución de los datos económicos, principalmente del ritmo de creación de empleo, todo indica que preferirá darse más tiempo antes de pisar el freno.  

Sobre todo, después de los decepcionantes datos conocidos la semana pasada. En septiembre, la mayor economía del mundo apenas creó 148.000 empleos, por debajo de los 180.000 previstos. Esa cifra desemboca en que, en los tres últimos meses, se han generado de media 143.000 empleos, cuando el promedio de los seis primeros meses de 2013 rondaba los 200.000 puestos de trabajo al mes. Estos datos certifican que el descenso del paro, hasta el 7,2%, responde más al descenso de población activa que a la fortaleza del mercado laboral. 

Sin que el motor del mercado laboral termine de arrancar, se antoja complicado que Bernanke cambie el paso. Sobre todo, después de que pusiera la recuperación del empleo en el centro de su universo monetario. Sin que el mercado laboral se haya reactivado de forma convincente, modificar ahora el QE3 causaría una sorpresa mayúscular en el mercado. 

La Fed activó el QE3 en septiembre de 2012. En ese momento, lo lanzó con la pretensión de dedicar 40.000 millones de dólares al mes a la compra de deuda hipotecaria, pero tres meses después lo reforzó con otros 45.000 millones mensuales destinados para la adquisición de deuda soberana estadounidense a largo plazo. Esos volúmenes aún están vigentes y las previsiones de los expertos contemplan que, por el momento, no cambiarán en la cita de esta semana. De los 61 analistas consultados por la agencia financiera Bloomberg, 58 consideran que mantendrá los 40.000 millones para adquirir bonos hipotecarios y 59 creen que tampoco tocará los 45.000 millones para comprar títulos del Tesoro. 

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