Los abogados en prácticas exigen poder asistir a los juicios: "El covid ya no es excusa"
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Denuncian un retraso en su formación

Los abogados en prácticas exigen poder asistir a los juicios: "El covid ya no es excusa"

En el último año y medio, muchos juzgados han vetado la entrada a sala de estudiantes y letrados recién colegiados. Ahora, estos profesionales demandan volver a la normalidad y poner fin a una situación que tachan de "indignante"

Foto: Los juzgados de plaza Castilla se 'humanizan' tras cuatro años de reformas.
Los juzgados de plaza Castilla se 'humanizan' tras cuatro años de reformas.
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En abril de este año, Inmaculada Mejías, estudiante del máster de acceso a la abogacía en la Universidad de Alcalá de Henares, comenzó sus prácticas en un despacho. Enfocado en derecho civil y mercantil, el día a día del bufete discurre en los juzgados. Pero desde que empezó su experiencia laboral, la futura abogada no ha conseguido entrar a ninguno. "Muchas veces me he quedado en la puerta. Otras he llamado previamente y ya me han adelantado que no podría asistir, pero lo normal es que no te digan nada y, una vez allí, el juez decida si te deja pasar o no", critica. Una situación similar vive Gema Amaro, también alumna del máster de acceso. "Desde que empezó la pandemia, solo he ido a una sala judicial en una ocasión, para una liquidación de gananciales. Fue posible porque las procuradoras salieron para que yo pudiera entrar", relata.

Gema e Inmaculada no son las únicas en esta posición. Como ellas, muchos estudiantes de Derecho se han visto privados de poder entrar en las salas de los juzgados durante sus prácticas en bufetes. Con la pandemia, la inmensa mayoría de órganos judiciales resolvió vetar la entrada de público a sus salas, permitiendo únicamente el acceso a "profesionales acreditados" con cita previa. Una definición que, no obstante, dejó fuera a los alumnos y letrados recién graduados, que necesitan asistir a los juicios en calidad de observadores para poder formarse y aprender.

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"En un primer momento era comprensible, pero después de un año y medio, con más de la mitad de la población vacunada y con casi todas las restricciones eliminadas, no tiene ningún sentido. El covid no puede seguir usándose como excusa", asevera Alberto Cabello, presidente de la Asociación de Jóvenes Abogados (AJA) de Madrid. Para el letrado, los obstáculos que siguen poniendo algunos jueces no están relacionados con un hipotético miedo al contagio, sino porque resulta más cómodo. "Para ellos, cuanta menos gente, mejor", resume. En esta línea, considera revelador que a los fiscales y jueces en prácticas sí se les permite la entrada desde junio del año pasado. "Lo justifican diciendo que son obligatorias, pero es que para los abogados también lo son, son una asignatura curricular", subraya.

Los juzgados de la capital no son los únicos en vetar la entrada a los abogados en proceso de formación. "Es una situación generalizada en toda España", apunta. Lo confirma Andrea Mendiola, miembro de la Asociación de Jóvenes Juristas. "Desde hace años, venimos impulsando en Madrid y Cataluña un programa llamado El Acompañamiento, que consiste en juntar a un estudiante en prácticas o un recién colegiado con un abogado, fiscal o juez para que esté con él durante los juicios y aprenda la puesta en escena, el ritmo y, en resumen, se familiarice con el proceso. Después suelen quedarse un rato con los chicos y les dan consejos", destaca. Sin embargo, desde que comenzó la pandemia y hasta hoy, los juzgados rechazan la entrada de los jóvenes profesionales y la iniciativa está paralizada hasta nueva orden.

"No somos público, somos profesionales"

Ante el argumento que esgrimen muchos juzgados, que alegan la prohibición de público en las salas por la pandemia, los afectados insisten en que es una restricción que no se aplica en su caso. "Un estudiante de Derecho no es público. Es un profesional que necesita formarse", subraya Cabello. "Nosotros vamos en calidad de profesional. Necesitamos estas experiencias para poder aprender, para crecer", corrobora Mejías.

Foto: Foto: IStock.

La futura letrada critica que, con este tipo de decisiones, los juzgados están restringiendo su aprendizaje y reduciéndolo a trabajo de despacho. Así, aunque puedan seguir llevando a cabo ciertas tareas, como la elaboración de documentos o asistir a reuniones con clientes, "perdemos la otra mitad, los frutos de esos escritos o cómo se interpretan tus argumentos en sede judicial", insiste. Asimismo, recuerda que el máster de acceso a la profesión se diseñó, precisamente, para introducir más práctica en la formación, por lo que carece de sentido, a su entender, que se prohíba el acceso a las sedes.

Recién colegiados: cero experiencia

Las restricciones de aforo en los juzgados no solo afectan a los estudiantes del máster. Los abogados recién colegiados también se están viendo perjudicados, ya que no pudieron ver un juicio en directo durante sus prácticas, pero tampoco ahora que están autorizados para ejercer. "Nos han contactado letrados que empezaron sus estudios de posgrado poco antes de la pandemia, así que han cursado y terminado sin asistir a ningún juicio; es un gran problema", describe Mendiola. Una opinión que comparte Cabello, que subraya las dificultades laborales que les puede causar a los recién incorporados. "No tienen casi experiencia porque no les han dejado aprender. Estos, ¿cómo van a trabajar?, ¿quién les va a contratar?", lamenta.

Este es precisamente el caso de Alejandro Cebriá, colegiado en Valencia desde septiembre de este año. Empezó el máster poco después de que se decretara el estado de alarma, así que a lo largo de sus estudios no ha podido asistir a ningún juicio. "Hablé con la universidad y luego con el colegio, pero siempre me decían lo mismo: había muchas limitaciones y no podía pasar", recuerda. Alejandro, que lleva años trabajando en el mundo de la empresa hasta que ha tomado la decisión de saltar a la abogacía, quiere especializarse en civil, principalmente en temas de contratos y seguros, que exigen litigar. "Pero no sé cómo hacerlo. Estoy preparándome por internet, viendo vídeos de vistas", cuenta.

"No tienen casi experiencia porque no les han dejado aprender. A estos, ¿quién les va a contratar?", lamenta Alberto Cabello

Como Cebriá, muchos otros se han visto obligados a buscar soluciones alternativas ante la falta de contacto con una función tan básica de la profesión. Una de ellas, subraya Mendiola, es la simulación de juicios con estudiantes que preparan desde su asociación. En el último año, la cantidad de interesados en participar se ha incrementado exponencialmente. Pero no solo eso. "Algunos letrados nos han pedido que les mandásemos los vídeos de las simulaciones para poder ver cómo es el proceso, porque nunca han vivido un juicio real", comenta.

Decisión unilateral de cada juez

Ante las continuas quejas de estudiantes, desde AJA Madrid anunciaron hace una semana que iban a reunirse con la jueza decana de plaza Castilla, María Jesús del Barco. Preguntada por este medio, Del Barco comparte la preocupación por la situación de los jóvenes letrados, pero descarta que pueda ofrecer una solución definitiva. "Nosotros podemos dictar recomendaciones y lo haremos, pero quien tiene la última palabra es el juez de cada órgano como titular. Eso está fuera de nuestra competencia", subraya.

Foto: Protestas en Madrid por la muerte de Samuel. (Sergio Beleña)

En esta línea, recuerda que desde el mismo Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) se sigue instando a los jueces a mantener las limitaciones de aforo y distancias de seguridad que crean oportunas para evitar contagios en sedes judiciales. De hecho, en el último año y medio, publicaron dos guías de buenas prácticas: una en abril de 2020 y otra este agosto. Su contenido, no obstante, es prácticamente el mismo. "Desde el CGPJ hay poca intención de relajar criterios. Vamos a esperar, pero mi intención es recuperar la normalidad", adelanta.

En abril de este año, Inmaculada Mejías, estudiante del máster de acceso a la abogacía en la Universidad de Alcalá de Henares, comenzó sus prácticas en un despacho. Enfocado en derecho civil y mercantil, el día a día del bufete discurre en los juzgados. Pero desde que empezó su experiencia laboral, la futura abogada no ha conseguido entrar a ninguno. "Muchas veces me he quedado en la puerta. Otras he llamado previamente y ya me han adelantado que no podría asistir, pero lo normal es que no te digan nada y, una vez allí, el juez decida si te deja pasar o no", critica. Una situación similar vive Gema Amaro, también alumna del máster de acceso. "Desde que empezó la pandemia, solo he ido a una sala judicial en una ocasión, para una liquidación de gananciales. Fue posible porque las procuradoras salieron para que yo pudiera entrar", relata.

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