El auge del pago con tarjeta: ¿es legal que nos nieguen pagar tres euros en efectivo?
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UN VACÍO LEGAL

El auge del pago con tarjeta: ¿es legal que nos nieguen pagar tres euros en efectivo?

Según la normativa de la Comisión Europea, que aplica para todo tipo de establecimientos, "el beneficiario de una obligación de pago no puede rechazar billetes de banco y monedas"

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Foto: Alejandro Martínez Vélez.

Hace unos días, Palmira intentó ir a la piscina, pero tuvo que darse la vuelta. Al llegar e intentar abonar los tres euros de la entrada, no le aceptaron dinero en efectivo. "No llevaba la tarjeta y no he podido entrar porque no me han dejado pagar con monedas ni con billetes".

El debate habitual ha girado siempre en torno a si debería aceptarse el cobro con tarjeta en cualquier establecimiento, al margen de la cantidad a pagar. Pero la cuestión ahora es otra: ¿nos pueden negar el pago en efectivo?

La respuesta corta es no. Según la normativa de la Comisión Europea, que aplica para todo tipo de establecimientos, “el beneficiario de una obligación de pago no puede rechazar billetes de banco y monedas en euros a menos que las partes hayan acordado otros medios de pago”. En ocasiones, los vendedores no aceptan efectivo cuando se utiliza un billete de un importe muy superior al precio del producto, como puede ocurrir si das uno de 50 euros para un viaje en autobús.

Foto: Tarjetas de Mastercard. (Reuters)

En estos casos, en los que el valor de la moneda es "desproporcionado respecto a la cantidad adeudada", una reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) advierte de que el pago se puede rechazar atendiendo al "principio de buena fe". Pero el nivel de desproporción entre el precio y el valor del billete queda a merced de la subjetividad.

"Nos pueden poner limitaciones por política comercial a la hora de pagar, pero no se ampara en ninguna ley", explica Gerardo Ruiz, abogado de Legálitas experto en consumo. "No hay limitación o especificación alguna de que no se permita pagar en efectivo. La moneda nacional es el euro y no te pueden negar el pago en euros", asegura.

En la legislación española, no hay una ley concreta que regule la situación. El consumidor puede aferrarse al Código Civil en su artículo 1.170, que establece que el pago de las deudas debe hacerse con la moneda de curso legal. Y la única moneda de curso legal en España es el euro, por lo que el abono de cualquier deuda no debe ser rechazado cuando se realiza en efectivo.

Foto: Sede del Banco de España en Madrid. (EFE)

Si sucede, la solución es reclamar. Para ello, como en cualquier caso similar, se puede solicitar una hoja de reclamaciones, obligatorias en todos los establecimientos, y llevarla a la Oficina Municipal de Información del Consumidor (OMIC) del municipio que corresponda.

Hay otra excepción que aplica a las monedas. El Banco de España recoge en su normativa 'Regulación de la moneda metálica' que "no existe obligación alguna de aceptar más de 50 piezas de monedas".

Y la lucha contra el fraude fiscal establece otra limitación. Desde el pasado 11 de julio de este año, no se pueden pagar en efectivo cantidades de más de 1.000 euros. La ley de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, publicada el día anterior, redujo la cifra máxima, que antes era de 2.500 euros.

En el caso de Palmira, no aplican ni el principio de buena fe ni las limitaciones por fraude fiscal o por pagar con muchas monedas. Nada justifica que el establecimiento no aceptase su pago de tres euros en monedas. Este problema se enmarca en un contexto de auge de la digitalización de los pagos y de caída en el uso del dinero físico, agravada por las medidas de seguridad impuestas por la pandemia.

Cada vez menos efectivo

Desde el año 2005, el Banco de España lleva a cabo una encuesta nacional sobre los hábitos de uso del efectivo, preguntando a la opinión pública sobre distintos aspectos del uso de billetes y monedas en España. Según sus datos, en 2020, más de la mitad de los encuestados, el 54%, afirma que su medio de pago más habitual es la tarjeta de débito. Por su parte, un 36% se decanta por el dinero en efectivo y la cifra es algo superior en los municipios de menos de 100.000 habitantes.

Con el paso de los años, las cantidades de dinero físico que se retiran van cayendo cada vez más. En 2014, el porcentaje de ciudadanos que pagaban habitualmente en efectivo era cercano al 80%. En 2018, este porcentaje se había reducido al 53%, según la encuesta del Banco de España. También ha descendido notablemente el umbral a partir del cual se prefiere usar la tarjeta al efectivo, pasando de una media de 106 a una de 52 euros.

Los efectos de la pandemia también se han hecho notar. Un 2,5% de la población declaró que había dejado de usar el efectivo por motivos de higiene. Además, casi un 70% de los ciudadanos y un 61% de los establecimientos que han modificado sus hábitos apuntan a que los mantendrán en el futuro próximo.

Desde el año pasado, se ha acelerado el proceso de sustitución a otros medios de pago (tarjetas, móviles, etc.) debido a las medidas de prevención recomendadas por las autoridades sanitarias adoptadas por una gran parte de los establecimientos.

El futuro del dinero físico

Según el Banco Central Europeo (BCE), el dinero en efectivo no desaparecerá. En su página web, explican que los principales motivos son que tiene valor en sí mismo y que es fácil comprobar su autenticidad. Además, permite pagar sin intermediarios.

Aunque los medios digitales se asocian a una mayor comodidad y rapidez a la hora de pagar, para una gran parte de la población, como las personas mayores, adaptarse a ello puede suponer un problema. De hecho, los datos de la encuesta del Banco de España lo muestran. En 2020, el 53% de los mayores de 64 años sigue eligiendo el efectivo. El porcentaje es del 60% entre los jóvenes de 18 a 24 años, un grupo de edad con menos opciones de tener una tarjeta. “Los pagos sin contacto coexistirán con el dinero físico, pero no lo sustituirán como instrumento de pago”, explica el BCE.

Foto: Un trabajador de Loomis, trasladando fajos de billetes al furgón blindado. (Alejandro Martínez Vélez)
Dentro del furgón del dinero: el negocio del efectivo se resiste a morir en España
Carlos Barragán Fotografías: Alejandro Martínez Vélez

"La disminución del uso del efectivo es una tendencia que la sociedad está demostrando. El dinero no podrá desaparecer, pero los medios electrónicos se usarán cada vez más", afirma Gerardo Ruiz.

En su último informe, el Banco Internacional de Pagos hace hincapié en la necesidad de reforzar la confianza en el efectivo. Afirma que, aunque la tendencia a la digitalización pueda acelerar su desaparición, supondría una brecha en el acceso a los instrumentos de pago y podría afectar negativamente a varios sectores de la población, como las personas mayores, los habitantes de las zonas rurales o las personas con rentas bajas que no pueden permitirse una cuenta bancaria.

"En muchas de las economías de mercados emergentes y en desarrollo donde las autoridades han pedido recientemente un mayor uso de los pagos digitales, el acceso a tales alternativas está lejos de ser universal. Esto podría seguir siendo un debate importante en el futuro, posiblemente pidiendo un fortalecimiento del papel del efectivo", cita el informe.

El boletín de marzo del Banco de España ‘Vulnerabilidad en el acceso al efectivo en España’ respalda los datos sobre la disminución en el uso del dinero físico. El número de puntos de acceso al efectivo desde 2008 ha caído notablemente. La cantidad de oficinas bancarias ha disminuido cerca del 50%, mientras que el total de cajeros automáticos se ha recortado un 20%.

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