CIUDADANOS BARAJA QUE SE CIERRE

El negro futuro de Avalmadrid: amenaza de cierre, un 11% de morosos y la peor nota

PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos piden que se audite. Sus niveles de actividad son bajos y Economía la puntúa por debajo de la media de las otras 18 avalistas que hay en España

Foto: La sede central de Avalmadrid.
La sede central de Avalmadrid.

Negros nubarrones se ciernen sobre el futuro de Avalmadrid, la empresa semipública que ayuda a pymes y autónomos a obtener financiación. Ciudadanos, uno de los socios del nuevo Gobierno regional, cree que es "un chiringuito que habría que cerrar". PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos, gran parte de la oposición, han pedido una comisión de investigación para ahondar en la gestión de antiguos dirigentes. Y el Banco de España ultima un expediente sancionador por irregularidades en la concesión de algunos avales. Algo no funciona en esta sociedad de garantía recíproca.

Para más inri, la Compañía Española de Reafianzamiento (Cersa), una sociedad mercantil estatal adscrita al Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, acaba de puntuar con muy mala nota en un informe fechado el pasado mes de julio el trabajo que desarrolla Avalmadrid, por debajo de la nota media que han alcanzado las 18 sociedades de garantía recíproca (SGR) que operan en España. "Cuando todas estas entidades están mejorando sus datos, Avalmadrid no lo hace. Por ejemplo, los ratios de morosidad están en niveles históricos, llegando hasta 11,62% cuando en 2012 por ejemplo era de un 4,32%", señala un empresario que conoce bien la compañía.

Haciendo resumen, todo son malas noticias para Avamadrid. Es verdad que la Fiscalía le ha dado un respiro archivando una denuncia contra la empresa semipública porque los delitos han prescrito, a pesar de que las operaciones denunciadas supusieron "una disposición fraudulenta de los recursos de la sociedad a favor de las personas vinculadas". Pero sigue abierto un expediente sancionador por parte del Banco de España, que detectó irregularidades en la concesión de varios avales. Avalmadrid llegó incluso a encargar una auditoría externa para analizar 167 préstamos dudosos que movieron 82,3 millones de euros. Aunque esa auditoría detectó 75 con "incidencias", Avalmadrid decidió finalmente denunciar solo cuatro.

Los préstamos implicaban a Gerardo Díaz Ferrán y Arturo Fernández, presidentes de la patronal madrileña CEIM entre los años 2002 y 2007 y 2007 y 2014 respectivamente (CEIM es uno de los socios protectores de Avalmadrid), José Miguel Guerrero Sedano (que era miembro del Consejo de Administración de Avalmadrid cuando esta le concedió el aval) y Patricio Rodríguez-Carmona y González, que también era miembro del consejo cuando Avalmadrid le otorgó los préstamos. Estos cuatro empresarios recibieron 6,3 millones de euros en avales entre 2009 y 2013, de los que la empresa semipública no ha podido recuperar tres millones.

Esperanza Aguirre con el expresidente de la patronal madrileña CEIM Arturo Fernández (derecha), y el expresidente CEOE, Gerardo Díaz Ferrán. (EFE)
Esperanza Aguirre con el expresidente de la patronal madrileña CEIM Arturo Fernández (derecha), y el expresidente CEOE, Gerardo Díaz Ferrán. (EFE)

La Fiscalía no investigará. Pero el PSOE quiere depurar responsabilidades políticas en la Asamblea de Madrid. Sobre todo tras publicarse las presuntas irregularidades en la concesión de un préstamo a una empresa participada por el padre de la actual presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Los socialistas ya han hablado con Más Madrid y Unidas Podemos para impulsar conjuntamente esa comisión, que quiere analizar operaciones de préstamo, crédito o avales entre los años 2007 y 2008. Una comisión que necesita los apoyos de Ciudadanos o de Vox.

Ignacio Aguado, líder de Ciudadanos en Madrid y vicepresidente de la Comunidad de Madrid en el Gobierno de coalición con el PP, ratificó hace unos días sus críticas a la gestión de la empresa semipública. "Creo que se ha convertido en un chiringuito, en un lugar donde algunos han pergeñado determinadas tramas que son contrarias al objetivo inicial de lo que se perseguía con Avalmadrid. Por lo tanto, mi apuesta, al igual que lo era la legislatura pasada, es cerrar Avalmadrid, que la Comunidad de Madrid retire el capital y cerrar una institución que está desprestigiada y manchada por posibles tramas de corrupción", señaló el pasado 14 de agosto. Ciudadanos está estudiando si lo que apoyará será un pleno monográfico en la Asamblea, una comisión de investigación o una auditoría externa.

La Comunidad de Madrid tiene el 30% del capital de Avalmadrid y su salida del mismo supondría un duro golpe a la viabilidad de la compañía. Hay que tener en cuenta que la presidencia recae en la Consejería de Economía, que en el reparto de funciones está en manos de Ciudadanos. Eduardo Gutiérrez, diputado de Podemos, no quiere que se cierre Avalmadrid sin más y que "se entierre su pasado" sin antes conocer los pormenores de su gestión en anteriores Gobiernos del PP. "Un instrumento de este tipo, que ayude a la financiación de pymes y emprendedores, es necesario en la región. Pero no de la manera en que se ha llevado con Ejecutivos populares".

"Las informaciones publicadas han hecho mucho daño al futuro de Avalmadrid", reconocen desde su equipo directivo, que recalcan que el empleo de sus trabajadores está en juego y que en "los últimos cuatro años las cosas se estaba haciendo bien". No tanto cuando el consejo de administración, en el que se sientan el Gobierno regional, Bankia, la Cámara de Comercio y la patronal madrileña, decidió el pasado 5 de junio por unanimidad prescindir de los servicios de su director general, Pedro Embid, que técnicamente sigue en su puesto pero que ya se ha despedido de sus más estrechos colaboradores. Avalmadrid ha contratado una empresa de cazatalentos para encontrar al mejor sustituto. Embid es el tercer director general que deja el cargo en los últimos tres años, tras Juan Luis Fernández-Rubíes y Jorge Morán.

Pedro Embid, segundo por la izquierda.
Pedro Embid, segundo por la izquierda.

Las cifras de 2018 de la entidad revelan una reducción de su actividad. El año pasado solo se formalizaron avales por valor de 84,5 millones, frente a los 111,5 millones de 2017. La cifra más baja desde 2012. "El riesgo vivo también cae a mínimos históricos, 352 millones de euros en 2018, lo que denota un frenazo en el volumen de actividad de Avalmadrid", explica un empresario que conoce bien la entidad. El riesgo vivo es el importe total avalado pendiente de vencimiento (o lo que es lo mismo, que no ha sido devuelto). "El riesgo vivo es mucho más alto en otras sociedades de garantía recíproca de otras comunidades autónomas, lo que refleja que en otras regiones se da más apoyo a pymes y autónomos", añade el diputado Eduardo Gutiérrez.

Y a pesar de reducir su actividad, sus niveles de morosidad (es decir, de deudores) han alcanzado tasas históricas, llegando hasta el 11,62%, cuando en 2012 esta tasa era del 4,32%. La plantilla también se ha reducido, de 84 a 60 personas. "Menos trabajadores, menos actividad", señalan las mismas fuentes. La memoria de Avalmadrid, no obstante, asegura que el número de avalistas ha crecido un 2%, aunque a cada uno de ellos se le presta menos dinero, ya que el objetivo es "reducir el importe medio por aval y alcanzar un mayor número de socios partícipes beneficiarios de los mismos".

El último informe de Cersa (julio de 2019), la compañía estatal de reafianzamiento que da cobertura a las 18 sociedades de garantía recíproca (SGR) que hay en España, no deja muy bien parado a Avalmadrid. Cersa puntúa 28 indicadores en cuatro categorías y la nota que obtiene la empresa madrileña está diez puntos por debajo de la media de las cinco grandes SGR que hay en nuestro país (donde está incluida Avalmadrid) y tres puntos por debajo de la media del sector (que analiza las 18 SGR). "Los indicadores de penetración de Avalmadrid en las pymes de su territorio están muy por debajo tanto de la media sectorial como de la media de las SGR calificadas como grandes", señala Cersa.

Y eso que "el mercado de pymes en la comunidad de Madrid es muy elevado y la actividad de Avalmadrid está muy por debajo de las expectativas que se deberían tener al atender a un mercado como el madrileño", concluye Cersa. Las cuatro garantías analizadas son la misión de la empresa, la sostenibilidad de su actividad, su eficiencia y su gestión. En los cuatro Avalmadrid está puntuada por debajo de la media. Cersa analiza los tres últimos ejercicios: 2016, 2017 y 2018.

Madrid

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios