Xeresa, el secreto del segundo pueblo más rico de España es un almacén de naranjas
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UN ESPEJISMO ESTADÍSTICO

Xeresa, el secreto del segundo pueblo más rico de España es un almacén de naranjas

La compra de la empresa Fruxeresa a una única familia por parte de los fondos GPF y Label Investment provoca un espejismo estadístico en la pequeña localidad de 2.197 habitantes

Foto: Xeresa, el segundo municipio más rico de España en 2019 en renta media. (V. R.)
Xeresa, el segundo municipio más rico de España en 2019 en renta media. (V. R.)

Estafani y Ramón están a punto de cerrar la tasca La Pista. Pasa un rato del mediodía y a esa hora ya apenas quedan clientes que atender de los almacenes de cítricos del polígono cercano. Los almuerzos y desayunos preparados a partir de la seis de la mañana son su rutina diaria para pagar las facturas y llegar a fin de mes. El descanso en la caseta, con un trocito de tierra y el huerto doméstico entre naranjales, llena su fin de semana. Para la próxima Semana Santa preparan un viaje a Madrid. Son jóvenes, acogedores y simpáticos, un rasgo de carácter muy común en Xeresa, con ese fraseo melódico de los habitantes de la comarca de la Safor, hablen en valenciano o en castellano. Clase trabajadora.

Por eso, cuando se les pregunta cómo es que Xeresa se ha convertido de golpe en el segundo pueblo más rico de España, se sonríen: “A mí debe de ser que no me han contado”.

Y, sin embargo, es así. Al menos para la Agencia Tributaria. Es lo que tienen las estadísticas cuando se sirven en frío, con medias y sin contexto. Hace algo más de un mes, la prensa local valenciana recogió con grandes titulares el ‘milagro’ de Xeresa. De un año para otro, pasó de ocupar el puesto 1.403 entre las poblaciones españolas por su nivel de renta a un notable segundo puesto (el primero en la Comunidad Valenciana), por detrás del líder, Pozuelo de Alarcón, y por delante de Matadepera, Alcobendas y Boadilla del Monte, municipios residenciales junto a Madrid y Barcelona, convertidos ya en clásicos de la lista de ciudades más ricas de España.

La renta media de los xeresanos pasó de 21.177 a 69.313 euros, un 227% más en un año

Según los datos de la AEAT, con las liquidaciones de 2019, la renta media bruta (los ingresos brutos declarados que llegan por cualquier fuente) de los xeresanos pasó de 21.177 a 69.313 euros, un 227% más en apenas 12 meses. De estar bastante por debajo de la media española (28.384 euros) a la medalla de plata. El fenómeno de ‘enriquecimiento’ se produjo también en la renta disponible media (una vez descontados impuestos, cotizaciones, etc.). De los modestos 17.972 euros de media a unos confortables 54.938 euros per cápita.

placeholder La sede de Fruxeresa, la empresa exportadora citrícola que en 2019 compraron  GPF y Label. (V.R.)
La sede de Fruxeresa, la empresa exportadora citrícola que en 2019 compraron GPF y Label. (V.R.)

Por las calles se ven algunos coches de alta gama, Mercedes y BMW. También algún SUV con matrícula reciente. Pero ni por el limpio pero modesto paseo del Frontón ni por el aspecto de las fachadas, de no más de dos alturas, de las estrechas calles de esta localidad de 2.197 habitantes censados se diría que uno se mueve en algo parecido a la versión valenciana de la urbanización La Finca, con sus grandes fortunas de Madrid instaladas en chalés de diseño. ¿Cómo es posible? ¿Qué ha ocurrido en Xeresa? ¿Ha tocado un enorme bote del Euromillones y se lo han repartido y guardado bajo el colchón sin decir nada a nadie entre los 1.199 declarantes censados por Hacienda?

Los vecinos, otra vez, se ríen. Si de algo no presumen es de ser ricos. En la localidad, hasta persiste la leyenda de que en algún momento de la historia alguien malvendió una parte del término municipal y les dejó sin playa, un hecho del que no hay ninguna constancia documental o histórica y que esconde un cierto complejo frente a los vecinos municipios de Xeraco y Gandía, con sus costeras segundas residencias y sus ingresos correspondientes por IBI.

El término es una pastilla de suelo encajonada entre los municipios vecinos y la autopista AP-7, que al liberalizarse y pasar de Abertis al Estado ha dejado al ayuntamiento sin más de 60.000 euros de ingresos anuales del concesionario. La principal reivindicación de la alcaldesa, Anabel Peiró (Compromís), es que el Ministerio de Transportes y la Generalitat se coordinen para mejorar el único acceso por carretera que tiene ahora el pueblo, una conexión en cruce sin rotonda a la N-332 que, además, se inunda cuando llueve mucho.

placeholder En la tasca La Pista, de Xeresa, donde son ricos en simpatía. (V. R.)
En la tasca La Pista, de Xeresa, donde son ricos en simpatía. (V. R.)

“Hombre, faena hay. El que quiere trabajar, trabaja. En la temporada de la naranja [de octubre a marzo o abril] todo el mundo tiene ingresos gracias al campo y a los almacenes de cítricos. Y sí, hay algunas familias con dinero, pero no son todas”, explica Salva, que dejó un trabajo en el sector de la construcción por problemas de espalda para regentar el único estanco y la única administración de loterías de la localidad, de lunes a sábado por la mañana.

La oficina bancaria de CaixaBank es otra historia, solo abre dos días a la semana. Hay una segunda ventanilla del Santander, que lleva un agente asociado autónomo. El único restaurante del pueblo lo regentan Sara y Aitor, dos restauradores de Ondara con experiencia en la hostelería en Dénia que aprovecharon un bajo familiar para poner en marcha Umami, un local de inspiración nipona donde es posible tener una notable experiencia de fusión gastronómica por menos de 30 euros y al que acuden de miércoles a domingo comensales de pueblos de la comarca.

Aquí todo el mundo sabe lo que ha pasado. Un espejismo estadístico en toda regla. En 2019, los fondos de inversión GPF Capital y Label Investments, el vehículo inversor de Alexandre Pierron-Darbonne, compraron a la familia Castelló Naya una parte importante del capital de Fruxeresa, uno de los cinco almacenistas con base en Xeresa especializados en la producción, manipulación y distribución de frutas, especialmente cítricos, con destino a la exportación a Europa.

La operación es una más de las muchas en el marco de la fiebre del ‘agrobusiness’. Los fondos están comprando empresas familiares de la franja mediterránea exportadoras de frutas y hortalizas para fusionarlas o concentrar explotaciones, hacerlas más rentables y revenderlas a los pocos años a nuevos inversores. Otro almacenista de Xeresa, Guillem Export, entró en la órbita del proyecto agrario de Atitlan con Frutas Romu, aunque los integrantes de la familia Guillem no son residentes en la localidad, así que no entran en la estadística.

placeholder Un camión de transporte de cítricos entre Xeresa y Austria. (V. R.)
Un camión de transporte de cítricos entre Xeresa y Austria. (V. R.)

En el caso de Fruxeresa, los inversores sumaron su negocio al de las murcianas Frugarva y Fritas Naturales para crear The Natural Fruits, un exportador especializado en cítricos con unas ventas conjuntas superiores a los 200 millones de euros. Menos de dos años después, consumada la reorganización societaria, Peirron-Darbonne, antiguo presidente de la navarra Planasa, dio el pase de su participación a otro fondo, Fremman Capital.

"A veces los indicadores sintéticos, como la renta bruta media, esconden los matices que hay debajo"

Los Castelló Naya son una familia de cuatro hermanos, dos hombres y dos mujeres, residentes en Xeresa con sus matrimonios e hijos, conocidos por su discreción y por haber levantado a pulso una empresa que da empleo a cientos de personas en los picos de más faena. Pese a su posición como empresarios, no han abandonado el pueblo y el incremento patrimonial derivado de la venta de sus participaciones en Fruxeresa, compañía que siguen gestionando como tercera generación, es la explicación unánime al espejismo estadístico del espectacular crecimiento de renta media del pueblo. Todavía disponen de margen en los cinco años de plazo para reinvertir las ganancias en nuevos negocios para evitar el ‘hachazo’ por plusvalías y patrimonio de Hacienda. El Confidencial se ha puesto en contacto vía correo electrónico con Fernando Castelló, CEO de Fruxeresa, para conocer los planes de futuro de la familia y la compañía, pero al cierre de esta edición no había respuesta.

El profesor Jordi Palafox, que lleva años estudiando la globalización y el fenómeno de la desigualdad, ha advertido en algunos artículos sobre los efectos engañosos de las estadísticas. “Explicar sin matices qué es ese efecto composición puede servir para ilustrar cómo a pesar de su apariencia de exactitud algunas medidas estadísticas no son válidas para diagnosticar una situación”, señala. “La reflexión más inmediata es que a veces los indicadores sintéticos, como la renta bruta media, esconden todos los matices que hay debajo. Es lo que pasa con la renta per cápita de un país y el reparto real de esa renta”.

La capacidad de la estadística para confundirnos con sus conclusiones precipitadas la relató muy bien, a partir de ejemplos ligados a la cultura e historia de Estados Unidos, Darrel Huff en su libro ‘Cómo mentir con estadísticas’, editado en España por Planeta. Huff habla de percepciones engañosas sobre la Universidad de Yale, de las últimas elecciones de Roosevelt o de la revista 'Literary Digest'. Pero cuando quieran buscar un ejemplo en España, pregunten en Xeresa, el pueblo rico en simpatía donde se lo explicarán amablemente y con una sonrisa.

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